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La ciencia responde: ¿Los gorilas son realmente peligrosos para las personas?

Publicado 1 Jun 2016 – 03:45 PM EDT | Actualizado 5 Abr 2018 – 01:47 PM EDT
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Estos días es de lo único que se habla.

Harambe era un gorilla de 17 años que pertenecía a la subespecie de  gorila occidental de llanura (Gorilla gorilla gorilla). Esta subespecie es omnívora y vive hasta 35 años, tiene entre 1,2 y 1,8 m de altura y pesa entre  68 y 181 kg. Además, tienen la particularidad de vivir en grupos familiares bastante acotados, entre 4 y 8 miembros. Es una de las especies que está en  grave peligro de extinción.

En general viven en bosques montañosos o en  selvas tropicales en países como Camerún, República Centroafricana, Guinea Ecuatorial, Congo, Gabón, Angóla y la República Democrática del Congo. Pero no es el caso de Harambe, que vivía en cautiverio en el zoológico de Cincinnati.

El 28 de mayo, la respuesta de emergencia del zoológico lo mató de un balazo para  proteger a un niño que accidentalmente cayó dentro de su recinto.  

Este incidente despertó muchas reacciones, hay quienes penalizan las acciones contra el gorilla y hay quienes defienden el acto preventivo hacia el niño por parte del zoológico. Pero el propósito de este artículo no es el de discutir  sobre este incidente en particular. Aunque si es lo que te interesa, entonces deberías leer: « ¿Cómo se podría haber evitado la muerte del gorila que parecía un peligro para el niño?».  

Este triste acontecimiento despertó una gran incógnita. ¿Los gorilas son realmente peligrosos para las personas? 

Décadas de investigación sobre estos animales tan fascinantes y nada alejados a nosotros expone la realidad. Como siempre, la ciencia al rescate. 

¿Monstruos brutos y violentos?

La película King Kong nos marcó a todos (a pesar de que originalmente parecería que  King Kong no era un gorila, sino un orangután). De hecho, los gorilas siempre fueron erróneamente considerados animales violentos y brutos, capaces de matar cualquier humano que se les cruce por el camino. 

Sin embargo, en 1970, la primatóloga  Dian Fossley cambió nuestra percepción sobre estos animales.  Fossey no solo estudió, sino que también cohabitó con  gorilas en los bosques montañosos de Ruanda durante dos décadas antes de ser asesinada por presuntos cazadores ilegales en 1985. Contó su historia en el libro Gorillas in the Mist, publicado en 1983, que más tarde fue adaptado al cine

Según la científica, los gorilas no son en esencia violentos. De hecho, el naturalista  David Attenborough fue filmado con gorilas en la serie Life on Earth (1979) y durante el encuentro los gorilas comenzaron a jugar con él. ¡Qué miedo!

Estos dos expertos demostraron claramente que es posible tener un encuentro con un gorila y salir ileso. Probablemente sea más peligroso caminar por algunas calles pasadas las 12 pm. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los gorilas que interactuaron con Attenborough estaban acostumbrados a cohabitar con humanos y todos los involucrados sabían cómo tratar a estos animales. 

Pues bajo otras circunstancias, los gorilas sí pueden ser peligrosos. Pero como cualquier animal, ¿o no? Solo que se trata de animales grandes, pesados y fuertes. 

El ataque de los gorilas

En general, la violencia de un gorila es dirigida hacia otro gorila. Estos animales suelen tener un dominante macho en cada grupo que protege a las hembras y a los más jóvenes. Como es lógico, cuando se acerca otro macho lo quiere alejar demostrándolo en su comportamiento: gruñe, ulula y y se golpea el pecho. Si nada de eso logra alejar al macho, entonces se puede generar un enfrentamiento violento que en general culmina con la muerte de uno de ellos. 

El ataque de gorilas hacia humanos es similar, el gorila ataca si es primero provocado

Sin embargo, Ian Redmond, que trabaja en la Alianza de simios  trabajando con gorilas, explica que existen casos en los cuales gorilas han atacado e incluso matado a humanos, pero son incidentes muy escasos, y la culpa fue siempre del humano. ¡Es la primera vez que el humano es culpable de algo! Redmon agrega que:

«Todo los incidentes que conozco en los cuales personas fueron lastimadas, o en algunos casos asesinadas, por gorilas, son en la naturaleza, porque los gorilas están constantemente temiendo un ataque o fueron en efecto atacados».

Los gorilas atacan cuando se sienten en peligro. Antes de atacar manifiestan amenazas, te previenen. 

Muchos son los casos de  humanos que ignoran dichas amenazas y se encuentran al minuto bajo el gigante simio. Pero estos ataques  no son realmente violentos, de hecho, Redmon cuenta que:

«Las personas que conozco que tuvieron esta experiencia fueron mordidos o tuvieron un par de costillas quebradas (...) vivieron para contar la historia, pero ignoraron las señales de avertencia.»

Asi que si te portas bien, no debería sucederte nada.  

Casos de ataques de gorilas


Familia de gorilas

Sin embargo, no hay una cantidad de reportes al respecto de ataques de gorilas. De hecho, un review realizado en 2012 lista solo 3 incidentes de ataques de gorilas antes del 2000

Después del 2000, se sumaron algunos casos más. En 2008, un estudio publicado encontró que los gorilas occidentales hembras actuaban con frecuencia agresivamente hacia humanos, posiblemente porque su falta de costumbre ante la presencia de humanos.

Un seguimiento de estos animales describió que con frecuencia «agarraban las piernas de las personas con sus manos». En 2009, un gorila de espalda plateada atacó a un hombre en el santuario Kagwene en Camerún. El hombre se encontraba poniendo trampas, y el gorila lo atacó por la espalda mientras el individuo huía.

Otros ataques sucedieron en Bwindi, Uganda, que involucraron gorilas que invadiendo cultivos fuera de los limites de su parque. 

Humanos y gorilas

Una de la razones de estos conflictos humanos-gorilas, es la expansión del humano en territorio donde los gorilas tienen sus hábitats, según un reporte en 2011. No obstante, el reporte explica que:

«Hay cierta incertidumbre en si esta adaptación es una causa de su comportamiento».

El libro The Aggressive Apes? Causes and Contexts of Great Ape Attacks on Local Persons,  publicado en 2015, tentó de analizar el nivel de  agresividad real de los simios.

Su coautor  Matthew McLennan, de la Universidad de Oxford Brookes, explica que los ataques de gorilas en la naturaleza no solo son muy pocos, pero en general están  motivados por instintos de defensa. El autor enfatiza en que los ataques son rara vez fatales y explica que:

«Los reportes indican que el target de la agresión de gorilas es en general un adulto, un cazador, no un niño».

Gorilas en cautiverio

Los gorilas en cautiverio no actúan de modo muy diferente. De hecho, un estudio realizado en 2014 registró pocos casos de gorilas en cautiverio actuando agresivamente hacia un humano, y además ninguno culminó en una muerte. 

Sin embargo, la agresividad del gorila parecería incrementarse con el número de visitores. En febrero del 2016, se publicó un estudio que hizo un seguimiento de tres gorilas occidentales de llanura en el zoológico de Dublin. En el mismo se reportó que al aumentar el número de visitantes, los gorilas se volvieron más agresivos de lo normal, tanto hacia los visitantes como entre ellos. 

En este sentido, otro estudio en 2008 demostró que la ansiedad de los gorilas aumenta junto con el numero de visitantes. Redmond explicó que, en cautiverio, los gorilas no pueden escapar de una situación estresante: «A donde sea que van están a la vista» y que «esto les estresa».

Pero a pesar de esto, según Redmond no existe ninguna instancia de un gorila captivo matando a un humano

Gorilas y niños

Antes del incidente con Harambe, existieron tres casos de niños que cayeron al recinto de gorilas.

En ningún caso el gorila o el niño resultaron heridos

En dos casos, los niños se encontraban inconscientes, lo cuál no supuso ninguna amenaza para el animal en cautiverio. Por el contrario, en 1986, Jambo, un gorila en el zoológico de Jesey en el Reino Unido actuó de modo sumamente protector hacia un niño que cayó en su recinto. 

El incidente pasado rompe con estas estadísticas, lo que sin duda despierta rabia y tristeza. Sin embargo, Redmon invita a las personas a entender que lo importante no es culpar al zoológico en cuestión por lo sucedido, es aprender de lo sucedido y  tomar acciones para prevenir que esto suceda de nuevo.  

Terry Maple, un experto en psicología animal y la cabeza del zoológico de Atlanta, nos transmite su amor por los gorilas cuando dice:

«Quienes trabajamos con ellos, los amamos (...) Es como si un humano hubiera muerto».

¿Qué opinas de estos argumentos?¿Crees que los gorilas son peligrosos o para nada?¿Qué sentimiento te generó lo sucedido con Harambe?

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