null: nullpx
Aumentar Defensas

Evita que tu bebé se enferme aumentando sus defensas: consejos para lograrlo

Publicado 13 Nov 2019 – 12:35 PM EST | Actualizado 13 Nov 2019 – 12:35 PM EST
Reacciona
Comparte

El sistema inmune es la línea de defensas del cuerpo que nos protege contra organismos e infecciones que pueden afectar nuestra salud.

Cuando bacterias, virus u otra sustancia extraña ingresa al cuerpo, los glóbulos blancos identifican al invasor y producen anticuerpos (un tipo de proteína) para combatirlo.

Lo mejor de todo es que el sistema inmune recuerda el ataque y así, las próximas veces que este patógeno vuelva a ingresar al cuerpo, es más fácil combatirlo.

Sistema inmune de tu bebé

El sistema inmune de tu bebé es mucho más frágil que el tuyo, pero eso no significa que no cuente con cierta protección que lo ayude a defenderse de organismos infecciosos.

Los expertos del Hospital Infantil de Filadelfia explican que las mamás son las primeras responsables de proporcionarle anticuerpos al bebé, y esto sucede desde que están en el vientre.

Desde la semana 13 de gestación, las proteínas de defensa generadas por la madre comienzan a cruzar por la placenta. La calidad y la cantidad de estas defensas depende del sistema inmune de la mamá.

No obstante, es hasta el tercer trimestre cuando la mayoría de las defensas atraviesan la placenta. Justo por esta razón, muchos bebés prematuros tienen niveles más bajos de anticuerpos.

Como podemos ver, una de las primeras medidas para proporcionarle buenas defensas a tu pequeño es teniendo un embarazo saludable, que cuente con las dosis necesarias de vitaminas y nutrientes.

El Dr. Camille Sabella, de la Clínica Infantil de Cleveland, explica que los anticuerpos transferidos durante el embarazo se mantienen activos en tu bebé durante sus primeras semanas de vida.

Por lo tanto, es importante que una vez que des a luz, fortalezcas el sistema inmune de tu pequeño. ¿Cómo? A continuación te mostramos las mejores formas para hacerlo.

#1 De ser posible, elige un parto natural

Realizar una cesárea es necesario cuando existe una complicación con el embarazo o el alumbramiento. Por ejemplo, la vida de la mamá o el bebé puede estar en riesgo, o el tamaño o la posición del bebé hace imposible un parto natural.

No obstante, si tienes la libertad de escoger entre cesárea y parto natural, opta por la segunda opción, ya que ésta le proporciona una nueva línea de defensas a tu bebé.

De acuerdo con el Departamento de Salud del Gobierno de Australia, durante el parto natural las bacterias del canal vaginal de la mamá se transmiten al bebé.

Esto ayuda a construir y fortalecer la colonia de bacterias del intestino, que contribuyen a tener un sistema inmune fuerte.

#2 Opta por la lactancia

La lactancia es parte fundamental en el desarrollo del bebé. La Organización Mundial de la Salud recomienda que los bebés se alimenten únicamente de leche materna durante sus primeros seis meses y ese tiempo también incluye los primeros días de vida.

De hecho, este tiempo es de los principales momentos donde tu bebé va a recibir una buena dosis de anticuerpos.

Sabemos lo complicado y hasta frustrante que puede ser que "no baje leche" en el momento en el que das a luz, y más cuando observas que el primer líquido que produces no es la leche materna que esperabas.

Sin embargo, este primer fluido transparente o de color ligeramente amarillo es un boost de defensas para el bebé, conocido como calostro.

La UNICEF explica que el calostro es la primera leche que produce la mamá, y es rica en anticuerpos y nutrientes que protegen a los bebés contra infecciones y enfermedades. Además, es un purgante natural que ayuda a limpiar el estómago del recién nacido.

Asimismo, el Hospital Infantil de Filadelfia comenta que cada mililitro de calostro contiene hasta 3 millones de células, de las cuales 1.8 millones son macrófagos, células del sistema inmune encargadas de rodear a los microorganismos extraños y destruirlos.

A diferencia de los 1.8 millones de macrófagos del calostro, la leche materna contiene alrededor de 60 mil macrófagos por cada mililitro. No obstante, esta cantidad sigue siendo suficiente para la protección general de tu hijo o hija.

De acuerdo con la UNICEF, la leche que produces protege a tu bebé de diarreas, deshidratación, infecciones respiratorias, estreñimiento, cólicos, alergias, reacciones en la piel (granitos o salpullidos), desnutrición, cólera, sarampión, etc.

#3 Vacuna a tu bebé

quote: La vacunación es la forma más segura y efectiva de proteger a tu bebé contra enfermedades graves.

De la misma forma, la OMS defiende el poder de las vacunas para prevenir enfermedades, así como para ayudar al sistema inmunológico a reconocer y combatir elementos nocivos.

#4 Limpio, pero no inmaculado

La limpieza de tu hogar y los objetos del bebé es fundamental, pero eso no quiere decir que todo deba estar impecable todo el tiempo.

De acuerdo a un estudio de la Academia Americana de Pediatría, los bebés necesitan cierta exposición a microbios y bacterias para experimentar una estimulación inmune, que los ayude a tener defensas fuertes que los protejan contra el desarrollo de alergias.

#5 Una dosis de sol

El Dr. Will Cole explica que pequeñas dosis de sol son bastante buenas para los pequeños, ya que es una importante fuente de vitamina D, la cual es necesaria para las células del cuerpo, principalmente para el fortalecimiento del sistema inmunológico.

Es importante que la exposición sea moderada y cuando los rayos del sol hayan perdido su mayor intensidad. Por ejemplo, en la mañana entre 8:00 am y 10:00 am o al final del día.

También te puede interesar:

Reacciona
Comparte