Los padres nos preocupamos cuando nuestros hijos comienzan la preadolescencia con todo lo que conlleva, pero no hay nada que haga sufrir más a un preadolescente y adolescente que el acné.
El acné en la adolescencia
Es algo que afecta a veces de forma pasajera a los jóvenes o en algunos casos la gravedad del problema puede afectar las emociones y personalidad de ellos. Nosotros como padres debemos ayudar de diversas formas a nuestros hijos para que superen la ansiedad y molestias que causa el acné en la adolescencia.
¿Cómo ayudar a tu hijo con los problemas de acné?
Algunos casos de acné se controlan fácilmente con una limpieza diaria del cutis con jabón neutro y cuidando también la dieta. En algunos casos, las lociones de libre venta se usan obteniendo buenos resultados.
Las lociones para el acné que contienen peróxido de benzoilo o ácido salicílico como ingredientes activos son muy buenas para mantener controlado el problema, teniendo en cuenta que en algunos casos el acné es producido por bacterias, y en otros por una sobreproducción de aceite natural de la piel.
En todos los casos, no se debe exprimir ni tocar el acné. Esto la mayoría de las veces causa infección y cicatrización.

Remedios caseros para el acné
Hay remedios caseros que, aplicándolos con constancia, también ayudan a mejorar el aspecto del acné, especialmente en esos días en que parece brotar en más cantidad.
La sal de mar es buena para combatir el acné. Se hace una pasta de esta sal con agua y se aplica en las espinillas varias veces al día. El remedio desaparece quedando la piel limpia de espinillas y barritos.
Una mascarilla de avena durante 20 minutos en la cara ayuda a combatir efectivamente el acné. Pon en agua la cantidad necesaria de avena para la mascarilla, más o menos una o dos cucharadas y a las dos horas cuando se vuelva al tacto una pasta suave en sus dedos, puede echarlas en la cara.
El agua de laurel, agua de rosas y algunas hierbas son buenas para aplicar en la cara.

Tratamientos médicos para el acné
Algunas clases de acné como las pápulas, pústulas, nódulos y acné quístico son severos y lo mejor es no tocarlos y consultar un médico y seguir sus prescripciones al pie de la letra para evitar dañar la delicada piel del rostro de nuestros jóvenes.
Como último consejo se debe recordar que el cabello muchas veces es grasoso y lo mejor es mantenerlo limpio, sobre todo en el área de la frente.
¿Tu hijo sufre de acné? ¿Qué haces para ayudar a combatirlo?









