Existe una gran diversidad de tipos de deporte, desde los de equipo, individuales, de competición, muy aeróbicos, los que requieren mucha coordinación, o fuerza y los que son más relajados pero cada uno de ellos ofrece una serie de beneficios para tus hijos.
iStock
PUBLICIDAD
2/16
Si estás pensando en incorporar a tus pequeños en alguna actividad deportiva debes conocer los aportes que le pueden brindar en su vida y de esta manera puedan encontrar su deporte ideal.
iStock
PUBLICIDAD
3/16
Mejora tu salud. Practicar algún deporte sirve para el buen funcionamiento de los órganos del cuerpo. Si tu pequeño quiere realizar alguno deja que experimente pues le favorecerá en el crecimiento de los huesos y los músculos. Cuando los niños crecen percibiendo el deporte como algo natural en su rutina es más fácil que como adultos continúen haciéndolo y que mantengan así un estilo de vida saludable.
iStock
PUBLICIDAD
4/16
Previene el sobrepeso. Con los índices de obesidad que se están disparando por el cielo, es mejor prevenir la enfermedad con la combinación perfecta entre el deporte y la alimentación sana. En los niños practicar su deporte favorito hace que se mantengan en un peso saludables, se encuentren contentos y a gusto con su cuerpo.
iStock
PUBLICIDAD
5/16
Adiós a las enfermedades. Los expertos señalan que los niños que nadan, corren, sudan y se esfuerzan tienen el sistema inmunológico más fuerte. ¿Cuál es el resultado positivo? No hay tantas enfermedades, como los catarros tan comunes.
iStock
PUBLICIDAD
6/16
Mejora el apetito y sueño. Todas las actividades deportivas como: correr, patinar, bailar, jugar al fútbol o cualquier otra disciplina desgasta físicamente y por lo tanto hace que los niños tengan más apetito. El cambio se refleja en la hora de los alimentos pues los niños comen con ganas. Además, como el ejercicio los deja cansados y relajados, se duermen rápido y descansas profundamente.
iStock
PUBLICIDAD
7/16
Forjan disciplina y el espíritu de sacrificio. Al practicar un deporte, los niños saben que tienen establecido un compromiso con su equipo, con su entrenador o con ellos mismos y deben ser capaces de vencer la pereza. Una vez puestos en marcha, saben que la recompensa lo vale.
iStock
PUBLICIDAD
8/16
Mejora la autoestima. Cualquier deporte mejora las habilidades motoras y la coordinación, que son de utilidad en toda actividad física. Como los niños se sienten bien con su deporte eso repercute en su buena autoestima.
iStock
PUBLICIDAD
9/16
Defenderse e incluso destacar en las clases de gimnasia, ser hábil y rápido en los juegos con los amigos, hace que se sientan seguros y satisfechos con ellos mismos.
iStock
PUBLICIDAD
10/16
Enseña a ganar y perder. Los deportes se complementan con competiciones, por lo que tus hijos aprenderán grandes lecciones de vida como saber perder y ganar.
iStock
PUBLICIDAD
11/16
Los niños se esfuerzan, dan lo mejor de sí mismos y a veces les sale bien y otras no. Llevar el éxito con sencillez no es fácil y perder con dignidad y sobrellevar la decepción con entereza, tampoco. El deporte de competición ofrece la oportunidad de aprender tanto a ganar y como a perder.
iStock
PUBLICIDAD
12/16
Trabajo en equipo. Cuando tus hijos forman parte de un equipo muchas veces los niños tienen que olvidarse de ellos mismos y pensar en sus compañeros por el bien del grupo. Eso los ayuda a comprender que juntos pueden lograr un objetivo en común.
iStock
PUBLICIDAD
13/16
Listos para competir. Trabajar duro dando lo mejor de uno mismo y esforzarse por superar al contrario es una parte intrínseca de muchos deportes. Estas son pequeñas pruebas que los preparan para otras facetas de la vida a las que inevitablemente tendrán que enfrentarse en el futuro.
iStock
PUBLICIDAD
14/16
Rendimiento escolar. Si practican deporte desde una temprana edad les va ayudar al desarrollo del cerebro. Las investigaciones han demostrado que contribuye a mejorar las capacidades cognitivas, aumentar la memoria, la atención y la toma de decisiones.
iStock
PUBLICIDAD
15/16
Además, se hacen más responsables pues el tiempo que tienen por las tardes para hacer sus tareas escolares, más su compromiso con un deporte se ven obligados a organizarse y aprenden a trabajar de forma más eficaz aprovechando mejor sus ratos libres.
iStock
PUBLICIDAD
16/16
Hacer amigos. El vínculo que se les forja con el deporte, especialmente cuando entran en la adolescencia, hace que sus compañeros de equipo o de otros equipos se conviertan en sus mejores amigos. El mejor motivo es porque con ellos tienen en común algo que ha pasado a formar parte de su identidad.