Los Ángeles, California.- A pesar de las críticas y a menudo mala fama de las botánicas, miles de hispanos mantienen su confianza y fe en estas pequeñas tiendas donde se expenden hierbas naturales y productos religiosos para atender sus necesidades espirituales.
En las estanterías de estas tiendas se encuentran velas de colores, amuletos, efigies, esculturas religiosas, hierbas, aceites y lociones curativas que cumplen distintos propósitos desde resolver problemas amorosos, económicos, migratorios o de salud.
Las boticas son también centros donde los espiritistas se sumergen en prácticas ocultistas y realizan rituales esotéricos, limpias, lecturas de cartas y de la bola de cristal para mitigar las aflicciones cotidianas de sus clientes.
"Yo he visto el alivio de mi esposo. Estoy sorprendida. Ya camina. ¡Si no podía caminar!", confesó Graciela Morales sobre el estado de salud de su marido Alfredo, con quien vive en Los Ángeles.
Este inmigrante salvadoreño sufrió parálisis en las piernas, hinchazón y llagas dolorosas que le impedían caminar y según su esposa, la intervención de José Miguel Guzmán, un espiritista de la botánica Amazonas, logró curarle.
"Los rituales los hacemos en un templo en Pico Rivera al que sólo entran los profesores y maestros, los pacientes no pueden porque la energía es muy pesada allí", explicó a Efe Guzmán, "profesor" espiritual que asegura que sus rituales hicieron que Alfredo se recuperara de sus dolencias.
La botánica, situada en la histórica calle Broadway, recibe un máximo de 200 "pacientes" al mes.
Durante su quehacer curativo, Guzmán se apoya también en las destrezas esotéricas de Raquel Flores, una espiritista de Guadalajara (Jalisco, México), que hace limpias y lee la bola de cristal, la mano y la baraja española.
"Todo es la fe. Como dicen, si usted tiene fe en una piedrita, (esta) puede ayudarle. Pero si no, puede tener todo y nada le va a ayudar", explicó la mujer que lleva treinta años realizando "magia blanca", que procede de Dios y de los santos, como manifestó.
¿Batalla entre la fe y la ciencia?
Una vez al mes, el profesor Guzmán y un grupo de maestros se dirigen rumbo a una montaña de la región para sacrificar a un cordero con el fin de obtener la protección o el favor de la divinidad.
"Nosotros hacemos también limpias en las montañas y en el mar", explicó el joven veracruzano. "Pero sólo trabajamos con la energía blanca y no son rituales satánicos", recalcó.
Esta clase de sacrificios, que también está presente en la santería cubana y otras religiones, ha contribuido, sin embargo, al cuestionamiento de quienes la practican.
"El sacrificio de animales se ha demonizado, pero es parte de muchas creencias", aseguró a Efe Anahi Viladrich, experta en sociología y antropología médica que lleva años estudiando el fenómeno de las botánicas.
Según la especialista, afincada en Nueva York, la demonización de estos sistemas de creencias también está asociada al enorme poder de la industria médica y farmacéutica en Estados Unidos, que dicta qué prácticas son admisibles y cuáles no.
"Vivimos en una sociedad biomedicalizada, y toda forma alternativa de salud que no haya sido aprobada por la asociación médica americana o por el departamento de salud, es considerada una práctica potencialmente perniciosa y peligrosa a la salud de la población", explicó.
Por este motivo, los estudiosos de las botánicas han bautizado a estos centros y tiendas como "farmacias invisibles", ya que en teoría, no se les permite tratar enfermedades y temas de salud, no están habilitadas para hacerlo y no existe un censo de cuántas hay.
"Pero hay un gran porcentaje de población latina necesitada de servicios de atención de salud mental y espiritual que acuden a las botánicas en busca de respuestas y que no pueden acceder a servicios formales", recordó la académica.
Popularidad de la Santa Muerte
La espiritista



