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Guillermo Del Toro

Las 10 mejores películas de la historia, según Guillermo del Toro

Publicado 19 Ago 2014 – 03:57 PM EDT | Actualizado 26 Mar 2018 – 10:34 AM EDT
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El director de Pacific Rim y Hellboy es sin dudas uno de los directores más personales, interesantes y reconocidos de la actualidad.

Su próxima película, Crimson Peak, que se estrenará el año próximo, promete un regreso de Guillermo del Toro a sus temas y obsesiones más conocidas, es decir, al terror y los monstruos, al afán por la belleza visual y poética y a la imaginería religiosa, con una trama ubicada en el siglo XIX en una región rural inglesa y en una derruida mansión.

Pero, mientras tanto, decidimos ocuparnos ya no de del Toro como creador, sino como espectador.

Guillermo del Toro está en contra de las listas de “Top 10” a las que se refirió en tono humorístico como una práctica “injusta, arbitraria y sádica”. Por este motivo, consultado por The Criterion Collection sobre sus 10 películas favoritas, decidió dar una lista dividida en temas y directores más que películas en sí mismas.

¿Quieres adentrarte en el gusto y el criterio de Guillermo del Toro como aficionado al cine? Conoce a continuación sus películas/ directores/ géneros favoritos, y por qué estos son tan buenos.

#10 El espíritu de la colmena (1973), de Víctor Erice, y La noche del cazador (1955), de Charles Laughton

“Las dos obras supremas de infancia y terror. Lamentos de los mundos perdidos y de los inocentes atrapados en ellos. Sublimes cuentos de hadas de desesperación, que muestran al mundo adulto como un ambiente tóxico para los niños. Los tesoros secretos que hay en el corazón de los niños deben ser salvaguardados de la corrupción de un mundo adulto lleno de seguridad y arrogancia. Ambas películas son hermosas y oscuras, realmente me hacen llorar y asombrar”

#9 Vampyr (1932), de Carl Theodor Dreyer, y Häxan (1922), de Benjamin Christensen

“Puro terror y pura poesía, ambas surgidas de tradiciones medievales muy peculiares. Häxan es el equivalente fílmico a uno de los terroríficos grabados de Bruegel o una pintura de El Bosco. Es un registro extrañamente cautivante de pecado y perversidad que está tan lleno de pavor como de deseo y de atea convicción. Una condena a la superstición que está mórbidamente enamorada de su temática. Vampyr es, en sentido estricto, un memento mori, un severo recordatorio de la muerte como símbolo de liberación espiritual. Como cualquier memento mori, la película entrona el simbolismo mórbido adecuado (calaveras, guadañas, limbos) para maximizar el impacto de las bellas, casi intangibles imágenes que le dan cierre”

#8 Sullivan’s Travels (1942) y Unfaithfully Yours (1948), de Preston Sturges

“Como dice el dicho, la vela que brilla el doble, demora la mitad de tiempo en arder. Las películas y la meteórica y desconcertante carrera de Preston Sturges lo confirman. Estas son películas de una gran maestría, de una increíble energía y pirotecnia, pero además, Sullivan’s Travels se las arregla para encapsular una de las reflexiones más íntimas acerca del rol del cineasta como artista. . Muchos han intentado minar el mismo terreno que Sturges y todos han fallado. Es una rara avis en la historia del cine"

#7 Spartacus (1960) y Paths of Glory (1957), de Stanley Kubrick

“Kubrick tenía una inteligencia temible. Su forma de hacer cine y contar historias sigue siendo tan misteriosa como persuasiva. La ilusión de control por sobre las posibilidades técnicas es total. Estas dos películas hablan de manera elocuente sobre la escala de un hombre en contra de las vicisitudes históricas y ambas suben el listón para cualquier película ‘histórica’ que viniera después. Paths of Glory es una mordaz condena a la máquina de la guerra, tan pertinente ahora como lo fue en su momento. Sospecho, de todas maneras, que Kubrick era un director muy instintivo y que aprendía todo el tiempo de sus películas. Una anécdota cuenta que él le insistió a Kirk Douglas que se quedara en cama por unos días tras un accidente, ya que Kubrick quería utilizar este tiempo para entender la película que estaba haciendo”

#6 Onibaba (1964) y Kuroneko (1968), de Kaneto Shindo

“Horrores y deseo, muerte y lujuria, van de la mano en Onibaba y Kuroneko, una doble entrega perversa del director Kaneto Shindo. Vi estas dos películas cuando tenía 10 años y creo que provocaron un daño severo a mi psique. Ambas son fábulas perfectas, originadas en el folclore japonés pero con un distintivo enfoque moderno de la violencia y la sexualidad. Tan exuberantes y exquisitas como una escultura netsuke, estas joyas atmosféricas muestran a la humanidad atrapadas es un mundo cósmicamente malvado. Ambas historias parecen encajar tan perfectamente juntas que con el tiempo se van fundiendo en una sola. Onibaba y Kuroneko hacen una doble entrega perfecta para el segundo círculo del infierno”

#5 Time Bandits (1981) y Brazil (1985), de Terry Gilliam

“Terry Gilliam es un tesoro viviente y estamos desaprovechándolo tontamente con cada una de sus películas que no llegan a completarse. La prueba de que nuestro mundo es más pobre por esto son estas dos obras maestras. Gilliam es una fabulista cargado de imágenes y de una feroz y desenfrenada imaginación. Él entiende que el “mal gusto” es la declaración definitiva de independencia ante el discreto encanto de la burguesía. Él salta al vacío sin red de seguridad y nos arrastra con él a un mundo que es coherente sólo por su fe inmortal en la historia que está contando”

#4 Great Expectations (1946) y Oliver Twist (1948), de David Lean

“La mayoría de la gente recuerda a David Lean por sus películas épicas a gran escala, como Doctor Zhivago, Lawrence de Arabia o El puente sobre el río Kwai, pero aquí está en su expresión más precisa y poética. Ambas películas son épicas en su espíritu y ambas están llenas de grandiosos y mágicos momentos y escenarios”

#3 La Bella y la Bestia (1946), de Jean Cocteau y Eyes Without a Face (1960), de Georges Franju

“Son dos películas maravillosas, oscuros poemas sobre la fragilidad y el terror. Ambas fábulas dependen de una imaginería sublime, casi etérea, para poder expresar un cierto sentido de fatalidad y pérdida: amores frágiles y locos aferrándose a la vida en un torbellino de oscuridad. El choque de imágenes evocadoras y fascinantes pocas veces ha sido tan poderoso”

#2 El séptimo sello (1957) y Fanny y Alexander (1982), de Ingmar Bergman

“Bergman como fabulista es absolutamente cautivador. Estas dos películas tiene el pulso primario de una fábula para niños pero contadas por un narrador imposiblemente viejo y sabio. Ambas historias están plagadas de simbolismo fantástico y de un agudo sentido de lo fascinante y extraño. También me he visto sorprendido de cómo el humor y los elementos de comedia de El séptimo sello se han pasado por alto debido a su reputación de cine de arte ‘serio’ por excelencia”

#1 Trono de sangre (1957), El infierno del odio (1963) y Ran (1985), de Akira Kurosawa

“Kurosawa es uno de los maestros esenciales del cine y lo que mejor lo representa son estas tres películas, la más extravagante, la más pesimista y las más espectacular visualmente. Trata de adivinar cuál es cuál. Cómo se las arregló para ser al mismo tiempo exuberante y elegante quedará para siempre como uno de los grandes misterios de la vida”.

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