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Cine

Elisa en The Shape of Water es en realidad una sirena ¡Y nadie lo había notado!

Publicado 5 Mar 2018 – 07:04 PM EST | Actualizado 14 Mar 2018 – 09:48 AM EDT
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The Shape of Water es sin duda la película ganadora de la noche en  los Premios Oscar del 2018. Después de 13 nominaciones, se llevó cuatro premios incluyendo Mejor Director y Mejor Película, así que no es novedad que siga dando de qué hablar a meses de su estreno.

La novedad es que Elisa, su protagonista, es en realidad una sirena y no simplemente una mujer muda. Esto fue evidente en la cinta, sólo hay que repasar de nuevo algunos puntos.

Elisa y el monstruo

Si aún te preguntas cómo es que Elisa y el monstruo se enamoraron con tanta intensidad y tan pronto, e incluso, "¿cómo es que tuvieron sexo si él ni siquiera es humano?", probablemente él y ella pertenezcan a la misma especie, o al menos eso es lo que se deja entre ver en la cinta. Ella se siente atraída instintivamente hacia él, cosa que nunca en su vida sintió junto a ningún humano.

De hecho, la actriz que interpreta a Elisa, Sally Hawkins, reveló este dato sobre la relación entre ella y el monstruo en una entrevista con Deadline:

«Elisa no lo ve de ninguna otra manera que no sea el ser que es él, ella ve su alma. Hace que reconozca algo en sí misma».

Y hablando de sexo, la escena en la que Elisa es cuestionada por Zelda es sencillamente natural, como si Elisa hubiera sabido desde siempre cómo es que funciona el sexo con un hombre anfibio.

Elisa y el agua

La película deja en claro que Elisa fue encontrada cerca del agua cuando era bebé, Zelda explica que la hallaron sola junto a un río, así que era huérfana, ¿acaso vivía allí y por accidente terminó en la superficie?

Durante toda la historia, ella tiene una fascinación por el agua y no deja de mirarla, por ejemplo: los huevos hervidos, incluso tiene un calendario temático de agua. Y bueno, ni hablar de las escenas en la que se masturba dentro de la tina, es decir, bajo el agua.

Incluso Guillermo del Toro habló sobre esta relación entre Elisa y el agua en una entrevista con Indiewire:

«Quise mostrar la manera en que sueña con el agua, cómo se despierta, la manera en que utiliza el agua para hervir los huevos, se mete a la tina, se masturba, lustra sus zapatos y se va a trabajar».

Marcas en el cuello

Elisa tenía marcas de agallas desde que era una bebé, así lo explicó en la escena en donde su amiga Zelda, el malvado coronel y ella se reúnen en la oficina:

Richard: ¿No puede? ¿Está sorda? Zelda: Es muda, señor. Dice que puede oírlo. Richard: ¿Esas cicatrices en tu cuello? ¿Eso afectó tu voz? Zelda: Ella dice: Desde que era una bebé... Richard: ¿Quién le haría eso a una bebé? ¡Este mundo es pecaminoso!

Por cierto, estas cicatrices en realidad resultaron ser unas branquias que sólo el monstruo pudo abrir hasta el final y por eso es muda.

Los poderes regenerativos del monstruo

En la película, se explica que descubrieron al monstruo en América del Sur, específicamente en el Amazonas, en donde era venerado como a un dios. Esto cobra sentido cuando vemos las habilidades que muestra a lo largo de la película. La criatura no sólo puede curarse a sí misma, sino que también puede sanar a los demás.

Cuando Giles está herido, el monstruo sana su brazo, pero los poderes de la criatura se extienden más allá. Recordemos que a principio de la película, el vecino de Elisa usa un peluquín porque se está quedando calvo, pero después de que la criatura usa sus habilidades para curarlo, el cabello del hombre crece naturalmente regenerando lo que antes ya estaba allí.

Siguiendo esta lógica, el monstruo no convierte las cicatrices de Elisa en agallas, sino que simplemente le recuerda a estas cómo trabajar para que pueda respirar bajo el agua otra vez.

Además, cuando el monstruo se empieza a sentir mal y va perdiendo sus escamas, en realidad nunca se sabe si en verdad iba a morir, quizás Elisa también perdió sus escamas cuando fue hallada afuera del río.

Las pruebas

Y si estos guiños no te parecen convincentes para deducir que la protagonista es en realidad una sirena, la misma Sally Hawkins, actriz que le da vida a Elisa, contó en la misma  entrevista con Deadline sobre la vez en que ella y Guillermo del Toro tuvieron un primer acercamiento por la película:

«Recibí la llamada unos 18 meses antes, cuando ni siquiera había un guión. Todo fue un poco vago, y puede o no haber sucedido, pero lo más notable de todo fue que mi representante dijo: "Se trata de una mujer que se enamora de un tritón". En el momento de recibir esa llamada, literalmente estaba escribiendo algunas notas sobre una historia sobre una mujer que no sabía que era una sirena. Me dio escalofríos, y sentí que algo más debía estar sucediendo aquí. Quise creer en la magia».

Esta versión fue confirmada por el mismo Guillermo del Toro en  otra entrevista con Deadline. En ella añadió que se inspiró en la sirena de la que habló Sally Hawkins para crear a Elisa:

«Le pregunté si podía usar esta idea de que tenía cicatrices en el cuello que resultaron ser branquias. Ella me permitió usar otro detalle que tenía, que era que el personaje usaba mucha sal para hacer que el agua de su bañera fuera habitable».

 ¿Cómo te quedó el ojo, habías notado estas referencia?

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