null: nullpx
Década del 90

12 lecciones de vida que aprendimos en ¡Oye Arnold!

Publicado 23 Dic 2016 – 12:43 PM EST | Actualizado 24 Abr 2018 – 03:42 PM EDT
Reacciona
Comparte

¿Cuántas veces has pensado que los dibujos animados actuales no tienen comparación con los que veíamos en los 90? Y déjame decirte algo, estás en lo correcto. 

Nada como llegar a casa luego del colegio y ver Doug, ¡Oye Arnold!, Rugrats, CatDog, y muchas otras... ¡qué épocas! Y no solo eran dibujos animados divertidos, sino que además la mayoría de ellos, episodio tras epidosio, nos dejaron enseñanzas que jamás olvidaremos. 

Para hacerte sentir un poco de nostalgia, mira estas lecciones de vida que nos enseñó ¡Oye Arnold!

1. Cómo utilizar espacios pequeños

Además, ¿quién no soñó con tener un dormitorio como el de Arnold?

2. A veces es preciso detenernos a pensar en nuestra vida

Para ver las cosas más claras, en los momentos más complicados, nada mejor que sentarse a pensar. 

3. Cómo dar un buen golpe (aunque no sea necesario)

Nos cansamos de ver como Helga daba puñetazos, así que aunque no lo hayamos querido, hemos aprendido a defendernos a su manera. 

4. La música alimenta el alma

Y, en ocasiones, es la solución para salir de un momento de mal humor o tristeza. 

5. No todos somos iguales

Y a veces, estar solos es algo que necesitamos, y no está mal querer hacerlo. 

6. No hay que tener miedo a ser diferente

¡Al contrario! Todos lo somos. Y nada mejor y más divertido que ser un poco más diferente al resto. 

7. El amor puede ser confuso

No todo es color de rosas, a veces amas y, otras veces, no quieres ver a esa persona ni en fotos. 

8. Hay que ver el lado bueno de las cosas

Siempre se puede sacar algo bueno de una mala situación. Aprender de nuestros errores es algo que Arnold nos enseñó. 

9. Somos capaces de hacer cualquier cosa por amor

Créeme, hasta algo asqueroso como lo que Helga hacía con goma de mascar. 

10. La familia siempre está a nuestro lado

A pesar de las peleas familiares y los problemas de convivencia, nuestros seres queridos siempre estarán para nosotros. 

11. No hay que darle demasiada importancia a todo

Es mejor dejar que lo que no es importante, realmente, te resbale. 

12. Y cuando los necesitemos, esos verdaderos amigos van a estar siempre

Es mejor tener pocos pero buenos. 

¡Ahhh! Los 90... ¡esos sí que eran dibujos animados! ¡Gracias por tanto, Arnold!

¿Qué otro programa veías por aquellos tiempos?

Reacciona
Comparte