NBA: la principal resistencia en el deporte contra Donald Trump

La mejor liga de basquetbol del mundo le demuestra a Donald Trump que la lucha contra la retórica divisoria también se libra en las duelas.


La polémica e hiriente retórica de Donald Trump no sólo ha provocado malestar colectivo en las esferas políticas, pues sus berrinches y caprichos también han alcanzado al deporte, como lo dejó muy claro su enfrentamiento con la NFL y sobre todo con la NBA.

Las protestas de Colin Kaepernick, exquarterback de los San Francisco 49ers, dieron pie a una cadena de reacciones en contra del mandatario estadounidense en el deporte, siendo la NBA la organización profesional más proactiva de todas.

Todo empezó cuando Steph Curry comentó que no iría a la Casa Blanca tras ganar el campeonato de la NBA en 2017 con los Golden State Warriors. Trump no tardó en contestar de una forma muy inmadura ante la negativa del basquetbolista.

"Ir a la Casa Blanca es considerado un gran honor para el equipo campeón. Steph Curry está dudando, ¡por lo mismo retiraré la invitación!"

Los jugadores y entrenadores de la liga decidieron no callarse ante la evidente intención del presidente estadounidense de dividir a los deportistas. LeBron James fue el primero en responder con un ataque bastante directo al llamar "holgazán" a Trump vía Twitter que se convertiría en la publicación más viral en el mundo deportivo del año pasado y el séptimo más compartido en el planeta.


"Holgazán, Steph Curry ya dijo que ni irá, por lo tanto no hay invitación. ¡Ir a la Casa Blanca era un gran honor hasta que llegaste!"

Tras la respuesta de LeBron, Bradley Beal de los Washington Wizards llamó a Trump "payaso", y DeMar DeRozan de los Toronto Raptors dijo que el mandatario era un "supuesto líder". Los entrenadores tampoco se quedaron callados.


El entrenador de los Warriors, Steve Kerr, quien nunca ha simpatizado con Trump, comentó que los "valores fundamentales" de los Estados Unidos se encontraban en riesgo con la llegada del empresario al Despacho Oval. Greg Popovich, otro "amigo" de Trump, dijo que "todos y cada uno de los jugadores tiene el derecho y la habilidad de decir y actuar como ellos quieran... Vivimos tiempos difíciles".

La muestra de apoyo a los jugadores más importante provino del comisionado de la NBA, Adam Silver. El mandamás de la liga publicó un comunicado donde se dijo "orgulloso de que nuestros jugadores tomen un papel activo en sus comunidades y sigan alzando la voz para hablar de temas de gran importancia".


La presidencia de Donald Trump tiene fecha de conclusión hasta enero de 2021 con la posbilidad de reelegirse, y quizás durante ese tiempo seamos testigos de más pólemicas en el deporte. Pero lo que es una certeza es que los atletas, entrenadores, y ejectutivos no permitirán que Trump divida a la comunidad deportiva como logró hacerlo con un gran sector de la sociedad estadounidense y el mundo.

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