null: nullpx
MLS

La influencia de Bob Bradley -entrenador de Carlos Vela en LAFC- en el desarrollo de Mohamed Salah

El técnico estadounidense tuvo participación en el crecimiento de la actual generación de Egipto que estará en Rusia 2018 y sigue manteniendo contacto con el atacante del Liverpool.
23 May 2018 – 10:35 AM EDT

LOS ÁNGELES, California -- La tragedia, el talento, algo de huella estadounidense y una manija sudamericana, podrían ser el escenario común en el que brille una de las grandes figuras de Rusia 2018.

Hablamos de Mohamed Salah Ghaly, hombre del Liverpool y la selección de Egipto que finalmente estará en una cita mundialista, tras quedarse al borde de la vereda camino a Brasil 2014 de la mano del hoy entrenador de LAFC en MLS, Bob Bradley.

“Cuando llegué a Egipto lo vi por primera vez jugando con su equipo”, contó el entrenador nacido en Nueva Jersey acerca de Salah, quien suma ya casi 60 apariciones con ‘los Faraones, como se conoce al seleccionado del país africano.

Bradley entrenó a Egipto de 2011 a 2013 y aunque no lograron clasificar al Mundial pasado, el estadounidense jugó un papel importante en el desarrollo de la actual camada de jugadores que estará en Rusia 2018, entre ellos Salah.


El delantero del Liverpool no jugaba en ninguno de los equipos grandes del país, lo cual lo hacia menos conocido para la gente, algo similar a lo que pasaba con Mohamed Elneny (hoy mediocampista del Arsenal).

“Jugaban en el mismo equipo (el Mokawloon al-Arab). Eran jóvenes a los que se les veía desde entonces ese algo diferente”, contó Bradley.

Los sueños de Mundial y la tragedia unieron a esa generación con el hoy entrenador de LAFC. El primero de febrero de 2012, cuando se enfrentaban Al-Masry y Al-Ahly, una turba invadió el campo del estadio de Port Said, lo que terminó con la muerte de 74 personas y más de 500 heridos. Por motivos obvios, la liga local se suspendió.

“Tuvimos que empezar a programar campamentos de entrenamiento y partidos amistosos porque la calificación a la Copa del Mundo comenzaba ese junio”, relató Bradley de la impresionante experiencia de la que decidió no huir sino enfrentar con el grupo que estaba formando.


Salah tenía 19 años y lo que la tragedia parecía traerle en dolor por su país y quitarle en competición, era la puerta al futuro. “Vimos la oportunidad de traer a esos jugadores jóvenes y él mostró de lo que era capaz”, aseguró el entrenador.

“Inteligente, con hambre, siempre listo para ser mejor. Alguien especial. Muy veloz, con potencia, explosión”, describió Bradley de las habilidades del delantero.

En el camino solo quedaba mejorar y con ese trabajo casi que específico ante la falta de competencia de liga, Salah, Elneny, entre otros, mostraron su valía. “Salah mejoraba en cada campamento, asumía muy bien las ideas que se le transmitían, se le notaba la determinación de nunca parar de crecer”, dijo Bradley.

Durante la dura época, Salah y el legendario Mohamed Aboutrika forjaron una relación especial bajo la tutela del seleccionador nacional del momento. “Esa relación dio frutos desde el comienzo”, aseguró el hoy entrenador de LAFC, quien los eligió a los dos como puntas de lanza de su ataque para los partidos cruciales de la eliminatoria mundialista.


Bradley fue instrumental en la llegada de Salah al Basel de Suiza, la primera experiencia en el extranjero para el egipcio. “Me emocionó poder ayudar de alguna forma y cuando le fue bien allí, las puertas de Europa se le abrieron”, dijo el entrenador.

Finalmente el proceso se terminó, el objetivo no se consiguió, pero la relación no se acaba. “Nos mantenemos en contacto, hablamos hace unos días”, confesó Bradley quien dijo sentirse muy contento de los logros de quien fuera su pupilo.

“Es un gran tipo (Salah) y me hace muy feliz lo que le está pasando porque siempre estuvo muy determinado a hacer todo lo posible por crecer en su carrera”, concluyó el entrenador.


Ahora, desde la barrera, Bradley verá como esos jovencitos a los que les dio la primera oportunidad, intentan dejar huella de la mano del entrenador argentino Héctor Cúper, otro formador y miembro de cantera. En su caso la de Huracán en Argentina, pero con mucha más experiencia que el estadounidense dirigiendo en Europa.

Salah -que el sábado jugará la final de la Liga de Campeones de la UEFA con la camiseta del Liverpool- seguramente deslumbrará en Rusia 2018 una vez más al mundo con su talento, muy probablemente acompañado de dos compatriotas que juegan en MLS. Omar Gaber, precisamente en el LAFC de Bob Bradley, y Amro Tarek, quien juega para Orlando City SC.


RELACIONADOS:MLSLos Angeles Football ClubEgipto

Más contenido de tu interés