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"Si hubiese tenido a alguien con más información que mis hermanas, nunca hubiese dado leche artificial: mi hija no la necesitaba"

"Las madres que amamantamos nos sentimos muy solas"

"Las madres que amamantamos nos sentimos muy solas"

Al vivir en carne propia la falta de información y de apoyo a las mujeres en esta etapa, decidió convertirse en consejera. En el mes de la lactancia materna, compartimos su historia.

"Si hubiese tenido a alguien con más información que mis hermanas,...
"Si hubiese tenido a alguien con más información que mis hermanas, nunca hubiese dado leche artificial: mi hija no la necesitaba"

"Nuestro inicio fue duro", dice Albany Rojas al momento de recordar que no pudo amamantar a su bebé cuando nació, pues debió permanecer en cuidados intensivos neonatales.

María Bárbara, la pequeña, estaba en posición podálica (sentada) y mirando hacia arriba lo que afectó su respiración. También tenía una infección pulmonar y le diagnosticaron una cardiopatía que luego fue descartada. A sus dos meses fue operada de una hernia y tuvo un hemangioma cuyo tratamiento “fue largo y doloroso”.

Para Albany fueron días de mucho estrés. Quería amamantar porque había leído sobre los beneficios de la leche materna y ver a su bebé en una incubadora en un estado de salud preocupante, le hizo persistir.

Una foto publicada por Albany Rojas (@alimentodeamor) el

Comenzaron con la lactancia y al primer mes, durante un brote de crecimiento, por falta de información empezó a darle leche artificial, pero la niña la rechazaba. Investigó en internet, sus hermanas la ayudaron y así logró re-lactar (volver a la lactancia exclusiva).

“Lo más difícil fue entender el ritmo de la lactancia, relajarme y dejar de escuchar los mitos para entender lo que significa ‘a libre demanda’ (lactar cada vez que el bebé lo pida). Mi hija tomaba pecho, a veces, cada 30 minutos y al principio pensé que no era normal. Entregarme a sus necesidades sin reloj fue lo que me ayudó”, recuerda. Para Albany, su hija ha sido su gran maestra.

La bebé superó sus problemas de salud y ella tiene la certeza de que la lactancia influyó: “María Bárbara es una niña sana gracias a los dos años de pecho que recibió”. La leche materna contiene nutrientes que ayudan a un sano crecimiento del bebé y también lo protegen de algunas enfermedades e infecciones.

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Si bien siempre contó con ayuda de su familia, en esta experiencia Albany se dio cuenta de que no había mucha información disponible sobre lactancia, que con la consulta pediátrica no era suficiente y que a muchas mujeres les faltaba apoyo. Cuando descubrió que existía la figura de consejera de lactancia materna, supo que ese sería su camino.

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Existe demasiada soledad para la madre amamantadora. Los pediatras asumen que la madre sabe amamantar y a la primera complicación natural, recetan fórmula. La sociedad ve con normalidad que un bebé sea separado de su madre al nacer para tomar biberón, lo que ha llevado a un deterioro colectivo de la salud. Las familias juzgan porque están llenos de mitos y miedos. Entonces, ¿así quién puede amamantar?”.

La consejera de lactancia es una profesional capacitada para ofrecer herramientas a las madres para establecer la lactancia materna y resolver cualquier inconveniente. También acompaña emocionalmente a la mujer y a la familia durante el embarazo, el parto, el puerperio, la introducción de alimentos e incluso el destete.

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Dice la Organización Mundial de la Salud que las intervenciones como el asesoramiento por otras madres o la educación formal sobre la lactancia materna pueden mejorarla y aumentar su duración.

Albany, quien también es abogada, ahora trabaja como consejera certificada de lactancia materna en el sur de Florida, estado donde vive. Allí asesora a muchas mamás de forma presencial, y a través de su cuenta en Instagram, Alimento de Amor, ayuda a madres de otros países.

Su esposo, su mamá y sus hermanas la apoyan en esta labor que se ha vuelto un asunto familiar.

“Yo creo firmemente que promover la lactancia materna puede cambiar el mundo. Para mí el beneficio más importante y trascendente de amamantar es la conexión emocional entre madre e hijo, generando seguridad, apego saludable y amor. Y este planeta necesita mucho amor".

Una foto publicada por Albany Rojas (@alimentodeamor) el

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