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Como ocurrió en 2009, las asambleas ciudadanas se han convertido en el lugar para ventilar las frustraciones y reclamos de quienes no están en el poder.

Los rabiosos 'town hall' donde algunos muestran su frustración a congresistas republicanos

Los rabiosos 'town hall' donde algunos muestran su frustración a congresistas republicanos

Han sido comparados con el movimiento del 'tea party' que estalló al principio del gobierno de Barack Obama. Y al igual que en aquel entonces, la respuesta desde la Casa Blanca pone en duda la espontaneidad de las protestas que enfrentan los congresistas cuando se presentan ante los electores.

Los ‘town halls’, nuevos foros de protesta (incluso de niños) contra Trump Univision

¿Han escuchado hablar de ‘astroturf’? Así se le dice al césped artificial de uso deportivo, pero parece ser la palabra favorita de portavoces de la Casa Blanca a la hora de deslegitimar la naturaleza de movimientos ciudadanos que se oponen a las ideas del presidente de turno.

Tanto el actual jefe de prensa de Donald Trump, Sean Spicer, como el primero en ocupar ese cargo con Barack Obama, Robert Gibbs, recurrieron a la palabra, que fue acuñada en los años sesenta cuando se creó la superficie del Astrodome, el estadio del equipo de béisbol de los Astros de Houston.

Pero el uso en boca de portavoces presidenciales no tiene nada de deportivo. Es un duro ataque político contra el fenómeno de las asambleas ciudadanas o town halls en los que muchos congresistas republicanos están enfrentándose con ciudadanos insatisfechos con las políticas de Trump.

Los participantes aseguran que se trata de un movimiento natural de base ( grassroot movement) pero, como suele suceder, los gobiernos cuestionan la naturalidad o la espontaneidad de esos grupos cuando resultan ser críticos.

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En un movimiento en el que algunos ven similitudes con el Tea Party de principios del gobierno de Barack Obama, las asambleas ciudadanas de los congresistas republicanos están atrayendo a votantes descontentos por todo el país. Son la principal arma para que el Congreso haga de contrapeso a Trump.

Así hizo la Casa Blanca de Obama con el llamado tea party, el movimiento conservador que surgió tras las elecciones del 2008 y que se convirtió en la punta de lanza de la oposición a la reforma del sistema de salud y otras propuestas de la primera etapa de la presidencia de Barack Obama.

Lo que Spicer llama “pequeño grupo” desde la izquierda, Gibbs lo calificó de “rabia prefabricada” cuando se refería al tea party.

En ambos casos las imágenes de ciudadanos molestos exigiéndoles a senadores o representantes “hacer su trabajo”, a veces a gritos, gozan de gran difusión en medios de comunicación y redes sociales. Incluso cuando esos vociferantes que amenazan al congresistas del momento con sacarlo del cargo cuando vengan las elecciones del 2018 o 2020 (la que le corresponda al increpado).

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Congresistas ‘desaparecidos’

En ambos casos es difícil determinar qué tan orgánico o qué tan organizado sean estas expresiones populares. O qué grado de representatividad tienen entre el resto de los asistentes a las asambleas.

Al parecer hay algunos legisladores que no quieren averiguarlo y prefieren no padecer en carne propia la interrupción de esas reuniones, una tradición política estadounidense que permite al congresista contactar con sus electores durante recesos parlamentarios en Washington para conocer sus preocupaciones, y en cambio organizan conferencias telefónicas o reuniones privadas.

Como el senador Cory Gardner, a quien los activistas han criticado por evadirlos y no convocar reuniones con los electores, pese a que él fue uno de los beneficiarios de esas ruidosas asambleas cuando en 2010 desbancó del puesto a su predecesor demócrata.

Cabildo abierto en Virginia donde el congresista David Brat fue durament...
Cabildo abierto en Virginia donde el congresista David Brat fue duramente confrontado

Algunos temas surgidos en las asambleas


  • La derogación de Obamacare
  • Control de la Casa Blanca de Trump
  • El veto de viaje desde países de mayoría musulmana
  • Conflictos de interés de Trump en la Casa Blanca
  • Preocupaciones por el medio ambiente
  • Financiación de Planned Parenthood
  • Tratamiento discriminatorio de los inmigrantes
  • Financiamiento del sistema de radiodifusión pública

Por estos días, Gardener está “desaparecido” como indicaba el gigantesco afiche que colocaron esta semana los grupos en una pared del Museo de Arte de Denver, a donde lo habían invitado para hablar de los polémicos planes de producción de energía en terrenos públicos.
Otro que estaría desaparecido, o al menos imposibilitado de asistir a reuniones locales, es el senador republicano por Florida Marco Rubio, quien de acuerdo con medios locales que citan fuentes de su oficina estaría de viaje en Europa, en indagaciones sobre la supuesta injerencia rusa en las elecciones.

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Otros han vivido la experiencia. El primero, el representante por Utah Jason Chaffetz, quien describió el tormentoso town hall del 9 de febrero en un suburbio de Salt Lake City como un intento de “acosar e intimidar”.

A partir de allí, las reuniones políticas de la temporada se han vuelto tensas y por eso algunos han preferido abstenerse de celebrarlas o han postergado las convocatorias.

Todos son legítimos

El representante republicano David Brat, quien llegó al Congreso hace tres años gracias al descontento de los votantes, fue blanco de los ataques en una asamblea popular celebrada en Virginia.

Durante una hora Brat intentó respondió preguntas de un atiborrado restaurante en Blackstone, donde recibió " sonoras interrupciones y abucheos cuando defendió al presidente Trump y sus medidas de sanidad e inmigración, con la ocasional arenga de sus seguidores por sus opiniones sobre libertad de armas y reducción de regulaciones", informa AP.

Hay republicanos que no creen que se trate de un movimiento artificial. El senador por Iowa Chuck Grassley asegura que no hay evidencia de que sea así

Incluso el senador por Arkansas Tom Cotton quien aseguró durante una reunión ciudadana esta semana: “No me importa si alguien aquí está pagado o no. Todos ustedes son de Arkansas”.

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