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De ganar la opción del "Sí", Morales podría permanecer en el poder hasta 2025.

¿Evo de nuevo? Bolivia vota la reelección de Morales

¿Evo de nuevo? Bolivia vota la reelección de Morales

Este domingo los bolivianos decidirán si el presidente, que lleva más de 10 años en el poder, puede presentarse a una nueva reelección, algo que no contempla la Constitución que él mismo promulgó.

De ganar la opción del "Sí", Morales podría permanecer en el poder hasta...
De ganar la opción del "Sí", Morales podría permanecer en el poder hasta 2025.

Por Gemma Candela, @Gemma_Candela , desde Santa Cruz de la Sierra (Bolivia)

Alfredo Rodríguez habla con acento camba, una variedad de castellano de eses aspiradas y voseo. Es el deje de la parte oriental de Bolivia que, a oídos de quienes sólo conocen la zona andina del país, puede sonar a tono caribeño. En el céntrico Café 24 de Santa Cruz de la Sierra, este periodista muestra una a una las cuatro ediciones de su libro más famoso, Evadas, que recoge frases míticas del presidente boliviano, Evo Morales, como ésta: “Cuando algún jurista me dice: ‘Evo, te estás equivocando jurídicamente, eso que estás haciendo es ilegal’, bueno, yo le meto por más que sea ilegal. Después les digo a los abogados: si es ilegal, legalicen ustedes, ¿para qué han estudiado?”, que pronunció en 2008. Ese mismo año también afirmó: “Yo dije alguna vez que acabo mis años de gestión (y me voy) a mi cato de coca, (con) mi quinceañera y mi charango”.

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"Son las contradicciones de Evo. Él dice y se desdice”, afirma el escritor a pocos días de que los bolivianos voten en un referendo en el que decidirán si Morales puede presentarse a una nueva reelección, la tercera, algo que no contempla la Constitución que él mismo impulsó y promulgó.

En realidad, lo que votan en Bolivia este domingo es si dan su consentimiento a la modificación de un artículo de la nueva Constitución de 2009 abrir la posibilidad de que Morales y su presidente, Álvaro García Linera, sean reelegidos dos veces más seguidas. Ambos ejercen actualmente su segundo mandato consecutivo tras la aprobación de la Carta Magna que sólo permite una reelección; tres en total desde que su Movimiento al Socialismo (MAS) llegara al Gobierno en 2005.

De triunfar el "Sí", Morales y García Linera podrían permanecer en el po...
De triunfar el "Sí", Morales y García Linera podrían permanecer en el poder hasta 2025.


“¿Usted está de acuerdo con la reforma del Artículo 168 de la Constitución Política del Estado para que la Presidenta o Presidente y la Vicepresidenta o Vicepresidente del Estado puedan ser reelectas o reelectos por dos veces de manera continua?”, es la
pregunta que los bolivianos verán en la boleta del domingo.

De triunfar el "Sí", Evo Morales y García Linera tendrán luz verde para permanecer en el poder hasta 2025. Y, de presentarse efectivamente y ser elegidos, serían un total 20 años desde su primera elección.

“La pregunta no me late y no comprendo por qué lleva una aclaración. No debería referirse a la o el presidente ni a la o el vicepresidente, sino a Evo y Linera, pues está hablando de ellos”, opina Juan Montaño, un joven de La Paz que vive en Santa Cruz y no ha participado en ninguno de los numerosos actos a favor y en contra de la modificación constitucional que se han organizado en toda Bolivia. “Las campañas se han centrado en aprobar o desprestigiar los diez años de gobierno de Evo, pero en el referendo no nos van a preguntar si Evo ha hecho mala o buena gestión, sino si queremos que los mismos que crearon la Constitución la modifiquen”.

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Para la politóloga Helena Argirakis la cuestión de la reelección es uno de los temas que quedaron pendientes tras los tres años (2006-2009) de negociaciones que se emplearon para elaborar la actual Carta Magna. El debate surgido durante esta etapa, conocida como proceso constituyente, quedó inconcluso “por la necesidad de instalar el nuevo estado y comenzar a generar gobernabilidad”. Morales y García Linera han asegurado que la reelección la piden los llamados, pero indefinidos, “movimientos sociales” y que su continuidad permitirá cumplir con los proyectos recogidos en la Agenda Patriótica 2025, cuyos objetivos son, entre otros, la erradicación de la extrema pobreza, recuperar el mar o desarrollar el concepto del Vivir bien.

Acusaciones de campaña

Durante semanas, las calles han sido escenario de campañas de uno y otro bando: muchas paredes tienen pintada en verde la consigna “Con Evo Sí tenemos futuro”, y apenas quedan postes y columnas sin la cobertura de carteles blancos y rojos con el mensaje “Bolivia dice No”.

Una postura y otra tienen sus argumentos, como el apocalíptico “el sol se va a esconder, la luna se va escapar, y todo va a ser tristeza” si la mayoría vota por el "no", dicho por el vicepresidente. Por su parte, quienes se han puesto la camiseta roja de “Bolivia
dice no” defienden el no temer a lo nuevo: “no hay que temerle a la renovación, porque las sociedades progresan a través de los cambios”, afirman.

Carteles por el "No" a la reelección en una calle de El Alto.
Carteles por el "No" a la reelección en una calle de El Alto.


La campaña se ha calentado en la recta final. Evo Morales fue acusado de tráfico de influencias después de que un periodista revelase la relación que tuvo el mandatario hace diez años con la hoy exitosa abogada de 29 años Gabriela Zapata. La mujer, con la que el presidente tuvo un hijo que, según reveló el propio Morales falleció al poco de nacer, es gerente comercial de la empresa china CAMC que tiene contratos millonarios con el Estado.

La misma Zapata y diferentes personalidades del gobierno han amenazado con llevar a juicio al comunicador que reveló la información. “¿Cómo se puede volver político algo que es del ámbito privado?”, se pregunta Argirakis. “Si hay indicio de delito (la denuncia) tendría que haberse hecho por la vía ordinaria”, sostiene.

Un trabajador municipal observa el edificio del municipio que fue incend...
El saqueo e incendio de la Alcaldía de El Alto dejó seis funcionarios muertos.


No han salido encuestas hechas después que se conociera este caso. El último sondeo, publicado diez días antes de la consulta por Equipos Mori, daban un empate al 40% entre el "Sí" y el "No" en un momento en que el 11% de la población seguía indecisa.

Aparte de publicaciones y posturas contrarias, un hecho inesperado sucedió el día de cierre de campaña, el 17 de febrero: una marcha de madres y padres de alumnos en la ciudad de El Alto terminó con el saqueo e incendio de la Alcaldía, en manos de la oposición a Morales, que dejó a seis funcionarios muertos. Las redes sociales se inundaron de mensajes de ciudadanos que criticaron que, a pesar del trágico desenlace de la manifestación, Morales se fuera a celebrar el cierre de la campaña por el “sí” y que el Viceministro de Régimen Interior, Marcelo Elio, acusase a la oposición del llevar a cabo un “autogolpe”.

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Se difumina la antigua "Media Luna"

El miércoles por la noche, Morales acudió a cerrar la campaña por el “sí” a Santa Cruz de la Sierra, una tierra que desde el principio de su gobierno se le presentó hostil. El mayor y más poblado departamento del país es también uno de los motores económicos por su riqueza en hidrocarburos y su sector agroindustrial.

Santa Cruz fue también la capital de la Media Luna, denominativo con el que se calificó hace una década a la región compuesta por los departamentos amazónicos de Pando y Beni (norte), Santa Cruz, (oeste) y Tarija, al sur, colindante con Paraguay y Argentina, donde, tras la primera victoria de Morales en 2005, surgió una fuerte oposición con tintes separatistas. Al mismo tiempo, el gobierno comenzó una “irradiación de hegemonía” hacia esta zona, en palabras de Argirakis.

Sin embargo, recuerda la experta, el bloque de la Media Luna secesionista fue derrotado y se acabó el empate de fuerzas que se había establecido. El MAS fue ganándose la zona, tradicionalmente olvidada por los mandatarios nacionales y, mientras los
gobiernos departamentales de Beni y Pando ya son del partido de Evo, Tarija y Santa Cruz se resisten. Y es que aunque el bloque radical político fue derrotado, sus familiares se han quedado en el bloque económico. Y éste “no ha cambiado su forma de pensar”, analiza la politóloga.

Evo Morales cerró la campaña por el "Sí" en Santa Cruz.
Evo Morales cerró la campaña por el "Sí" en Santa Cruz.


Igualmente el MAS ha ido ganando votos en Santa Cruz y lo ha logrado “a través de ciertas simbologías”, sostiene el autor de Evadas. Hechos como la implantación de la whipala, la bandera multicolor de los pueblos andinos, que ya hace tiempo ondea junto a la cruceña, blanca y verde; la celebración masiva del acullico de hoja de coca en la plaza principal de la ciudad con decenas de campesinos mascando, algo nunca visto por la sociedad cruceña antes de 2013, o que el ministro de Gobierno, Carlos Romero, se haya convertido en presidente del club de fútbol cruceño Sport Boys, son algunos de los símbolos del avance de Evo en el oriente, apunta Rodríguez.

Ello le ha permitido que donde antes no le dejaban aterrizar y donde las barras de fútbol lo insultaban en sus cánticos, Morales sea ahora quien inaugura la fiesta mayor, el Carnaval, e incluso se permite cerrar la campaña por el “sí” en esta parte de Bolivia.

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“Son simbolismos, pero la gente no se ha sentido jamás parte del proyecto masista. No hay aquí grandes inversiones, como las del teleférico (de La Paz); hay promesas hasta ahora”, sostiene Rodríguez.

Sin embargo, señala Argirakis, el coqueteo con el Oriente le está costando caro a Morales: la pérdida de apoyo en los departamentos donde tradicionalmente lo tuvo, como La Paz, Oruro o Potosí, donde el incumplimiento de promesas y la mirada a otra parte del Gobierno han provocado una fuerte campaña por el no a la reelección.

Durante el cierre de campaña, Morales enfatizó que esta convocatoria no es para elegir candidatos: “Es pedir permiso del pueblo para modificar la Constitución. No estamos votando para que Evo siga: habrá votación en 2019”. Y enfatizó, quizás para acallar a quienes dicen que quiere aferrarse al bastón de mando para siempre: “No podemos ir a una reelección indefinida, pero sí es necesaria hasta 2025 para cumplir la agenda patriótica y con las inversiones previstas”.

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