publicidad
Vista desde el exterior de la cárcel de Topo Chico.

Cuatro de los muertos en la cárcel de Topo Chico no eran reclusos

Cuatro de los muertos en la cárcel de Topo Chico no eran reclusos

“Es una situación bastante irregular, hay una carpeta de investigación de la Procuraduría sobre ese hecho”, dijo el fiscal.

Vista desde el exterior de la cárcel de Topo Chico.
Vista desde el exterior de la cárcel de Topo Chico.

Cuatro de los 49 muertos tras la riña al interior de la prisión de Topo Chico, en la norteña entidad mexicana de Nuevo León, no están registrados como parte de la población del reclusorio.

“Es una situación bastante irregular, hay una carpeta de investigación de la Procuraduría sobre ese hecho, porque no contamos con registro de esas personas”, dijo en conferencia de prensa, el titular de la Procuraduría General de Justicia de la entidad (PGJ, fiscalía local), Roberto Flores. Agregó que 40 de los 49 cadáveres han sido ya entregados a sus familiares y cinco cuerpos más no han podido ser identificados por el grado de calcinación en el que se encuentran.

“Desafortunadamente están tan maltratados, por ejemplo, los cinco que están calcinados que lo único que tenemos de ellos es ADN y de las otras cuatro personas que tenemos como no identificados no cuentan con registro dentro del penal”, explicó el funcionario.

En tanto, tres funcionarios públicos de Nuevo León fueron detenidos tras la masacre, bajo los cargos de abuso de autoridad y homicidio calificado, detalló Flores, sin revelar sus identidades.

Sin embargo, tanto la web del periódico Milenio como la de Animal Político aseguran que, con base en informes oficiales, los detenidos son la directora de la cárcel, Gregoria Salazar; el subcomisario Fernando Domínguez Jaramillo; y el custodio que se encontraba declarando por haber disparado a una de las víctimas.

publicidad

Tras el motín, además, se informó que 233 presos fueron enviados a otras cárceles de México: a Ciudad Juárez, Sonora, Morelos, Chiapas, Guanajuato y Jalisco.

Denuncian torturas

En tanto, familiares de internos sobrevivientes denunciaron que los reos llevan 24 horas sin comer y que las autoridades los torturan para que informen sobre los participantes en el motín.

"Los están golpeando en el abdomen y les dan patadas en las piernas y en lugares que no dejen huellas", aseguró a Efe un padre, que prefirió guardar el anonimato, tras ver a su hijo preso y mientras hacía fila para presentar queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Nuevo León (CEDHNL).

"Anoche, que entraron los federales para realizar un cateo, los golpearon, les quitaron sus pertenencias y ahora los traen haciendo labores de limpieza a pesar de que tiene un día sin comer", denunció una madre que tiene preso a su hijo por el delito de robo.

La mujer afirmó que los internos no han probado alimentos debido a que durante la riña se quemaron los almacenes de comida, la cocina y varios lugares donde estaban resguardados los víveres.

"También quemaron la ropa, los colchones y ahora no tienen donde dormir", agregó la madre quien denunció que incluso los federales les quitaron el dinero que habían entregado a sus parientes antes de la riña.

publicidad

" Los tienen amenazados, los policías de Fuerza Civil y los Federales los está golpeando para que confiesen quiénes participaron en la pelea", dijo otro padre que tiene a su hijo en el Topo Chico y que también solicitó que no se mencionara su nombre.

"Todos tienen miedo y no van hablar porque tienen miedo a que los maten", concluyó.

Las familias también denunciaron que desde años atrás tienen que pagar "cuotas" de 1,500 pesos (unos 79 dólares) por semana para evitar que los presos sean torturados por la organización criminal que controla la cárcel.

ONU llama a tomar medidas

Por su parte, las oficinas en México de la Organización de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y del Alto Comisionado para los Derechos humanos (ONU-DH) pidieron a las autoridades mexicanas hacer frente a "la grave situación carcelaria" que vive el país.

En un comunicado, llamaron a "analizar las causas estructurales que dieron origen a los graves hechos ocurridos en Topo Chico" y a tomar medidas para prevenir tragedias similares en el futuro.

Las instituciones resaltaron la necesidad de "investigar los hechos ocurridos de manera diligente, procesar a las personas que resulten responsables de los mismos y proveer información fidedigna a las familias de las víctimas".

Recordaron que "al privar a una persona de su libertad, el Estado tiene la obligación de proteger su vida e integridad".

publicidad

Sin embargo, señalaron, en México se combinan la violación de los derechos humanos de reos, "las debilidades de la política de rehabilitación y reinserción, serias deficiencias en las condiciones de detención y la transformación de facto de varios centros (...) en lugares de reclutamiento de las organizaciones delictivas".

Por ello, pidieron a las autoridades reforzar las políticas penitenciarias bajo un enfoque de reinserción social, respeto y garantía a los derechos humanos, "así como mejorar de manera sustancial las condiciones de detención".

La UNODC y ONU-DH reiteraron su disposición a "brindar cooperación y asistencia técnica a las autoridades mexicanas con el fin de fortalecer las capacidades institucionales del sistema penitenciario en el país".

Antes de llegar a México, el papa Francisco envió sus condolencias a los familiares de las víctimas de la mortal riña en la cárcel mexicana.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad