El presidente
Donald Trump
solicita al Departamento de Justicia una
investigación sobre las
grandes petroleras por mantener
costos
elevados a pesar de la
caída en el valor del crudo. El mandatario
califica esta situación como una estafa a los consumidores estadounidenses. Aunque el
gobierno carece de facultades para
fijar tarifas, busca determinar si estas
empresas inflan artificialmente los precios de la gasolina mientras el mercado internacional registra una baja del 40%.