publicidad
María M. Hernández se asentó en Long Island, una de las nuevas zonas latinas de Nueva York

La fuerza política de los latinos de Nueva York crece fuera de la 'Gran Manzana'

La fuerza política de los latinos de Nueva York crece fuera de la 'Gran Manzana'

El cada vez mayor número de latinos en Long Island y Upstate New York hace que los candidatos también les hayan tenido en cuenta para la primaria del martes.

María M. Hernández se asentó en Long Island, una de las nuevas zonas lat...
María M. Hernández se asentó en Long Island, una de las nuevas zonas latinas de Nueva York

BRENTWOOD Y NEWBURGH - NUEVA YORK. Como muchos inmigrantes que aterrizan en Nueva York, lo primero que hizo la salvadoreña María Magdalena Hernández tras salir del aeropuerto fue pasear entre los famosos rascacielos de la ciudad. Pero después del breve tiempo de ocio se adentró en un territorio menos conocido.

Mientras que otros recién llegados tratan de buscarse la vida en la jungla de cemento, Hernández tomó un tren hacia Long Island Allí encontró trabajo en una de las fábricas del poblado de Ronkonkoma, a poco más de una hora de Manhattan.

"El ruido de la ciudad es bonito para un día pero no para sufrirlo todos los días", bromea Hernández, de 51 años, que en realidad se asentó en Long Island con sus tres hijos porque allí ya se encontraba su exmarido y un creciente número de salvadoreños.

En esta zona, la población de origen hispano ha crecido en un 60% desde 2000, según datos del Pew Hispanic Center.

Ellos forman parte de una corriente migratoria de latinos y personas de otras razas que está extendiendo el crisol de culturas de la gran ciudad fuera de los límites urbanos, como está pasando en otras partes de Estados Unidos. Su rápido ascenso en Long Island y el norte del estado (Upstate New York) -ya son un millón de los 3.5 millones del estado- no ha pasado desapercibido por los candidatos en la campaña presidencial, que este martes celebra la primaria de Nueva York.

publicidad

"El voto cuenta"

Pero aunque en este estado hay mucho en juego, queda por ver si los latinos del extrarradio, menos organizados que los de la ciudad, mostrarán interés por la elección.

El primer votante de una familia de indocumentados Univision


Para Hernández, ésta será la primera vez que pueda votar en una carrera presidencial tras 16 años en el país y aunque está indecisa entre los dos candidatos demócratas, no tiene dudas de que el martes acudirá a las urnas.

"Hay gente que vine con la misma mentalidad de nuestros países y se vuelven apáticos", dice Hernández. "Pero a mí me gusta decirles que aquí el voto cuenta".

Rentas inasequibles

Los inmigrantes siguen llegando a los centros urbanos como Nueva York, pero se están dirigiendo también a zonas poco acostumbradas a los forasteros.

Entre 2000 y 2014, los estados con mayor crecimiento de inmigrantes fueron Tennessee y Kentucky (102%), Wyoming (101%), Dakota del Norte (99%) y Carolina del Sur (97%), según el Migration Policy Institute.

publicidad

En el caso de Nueva York, muchos de los inmigrantes que se establecen en Long Island o al norte y oeste del Estado (Upstate New York) buscan vivienda más asequible.

La burbuja inmobiliaria en la ciudad está empujando fuera de la urbe a muchos latinos que ven cómo suben sus rentas o no se pueden permitir comprar una casa.

Otros son atraidos por oportunidades en empleos que los nacidos en Estados Unidos no están interesados en cubrir, como los duros jornales en los campos de cebolla del valle del Hudson o el servicio en las lujosas mansiones de Long Island.

Jesús Mata atiende a un cliente en La Arepa, su propio negocio en Brentwood
Jesús Mata atiende a un cliente en La Arepa, su propio negocio en Brentwood


Pequeños empresarios también han abierto negocios como tiendas de comestibles, barberías o restaurantes que anuncian con letreros en español, pintando un paisaje urbano común en zonas como el Bronx o Harlem.

Unos de estos emprendedores son el colombiano James Muñoz y el venezolano Jesús Mata que abrieron la primera arepera de Brentwood el año pasado.

"Aquí había mucho deli salvadoreño y dominicano, pero ninguna arepera. Estamos innovando", dice Mata.

Discriminación

El crecimiento desde el año 2000 ha sido muy acelerado. En los dos condados de Long Island (Suffolk y Nassau) el número de hispanos creció un 60% entre los años 2000 y 2011, hasta llegar a ser más de 457,000, según el Pew Hispanic Center. Ahora representan aproximadamente un 17% de la población.

publicidad

También el norte del estado (Upstate New York) ha experimentado un gran cambio demográfico. En el condado de Orange, en el valle del río Hudson, el número de latinos casi se duplicó entre el 2000 y 2011, pasando de casi 40,000 a 70,000.

Este rápido cambio ha producido tensiones en una comunidad acostumbrada a la monocromía racial. En uno de los crímenes racistas que causaron más conmoción en el país, el ecuatoriano Marcelo Lucero fue asesinado en 2008 por una banda de adolescentes que se dedicaba a "cazar latinos" en el pueblo de Patchogue, en Long Island.

Este jueves, cientos protestaron contra el candidato republicano Donald Trump, ofendidos porque éste celebró un evento de campaña a solo 500 metros del lugar del crimen.

Protesta contra Trump en Patchogue por visitar el lugar de crimen racista
Protesta contra Trump en Patchogue por visitar el lugar de crimen racista


Lo cierto es que muchos en estas zonas reconocen que los inmigrantes, incluidos los indocumentados, son vitales para la región.

Uno de los principales aliados de las personas sin papeles es el Buró de Granjeros de Nueva York que tiene como una de sus prioridades abogar por un fin al impasse migratorio.

A un recibimiento a veces hostil se une el problema de la falta de integración de la comunidad latina.

El mexicano Ignacio Acevedo dice que hasta que Community Voices Heard abrió una oficina en Newburgh hace cinco años ninguna asociación se dedicaba a hacer activismo en defensa de los latinos en la ciudad.

"En la ciudad de Nueva York hay miles de grupos, pero aquí éste es el único que conozco que se dedica a empoderar a los latinos", dice Acevedo.

Community Voices Heard defiende a los latinos de Newburgh y alrededores
Community Voices Heard defiende a los latinos de Newburgh y alrededores


Como pasa en otras partes del país donde la comunidad ha crecido rápidamente, los latinos están infrarepresentados en las instituciones locales.

"Somos la mayoría pero no tenemos poder", lamenta Acevedo.

Los latinos son el 55% de la población en Newburgh, pero hasta 2013 no fue elegida la primera y aún única representante local de origen latino, la concejal Karen Mejía.

Mejía cree que parte de la razón de esa falta de líderes políticos se debe a la apatía de los hispanos, pero también señala a los líderes políticos locales. "No hacen lo suficiente para llegar a los hispanos porque creen equivocadamente que todos son indocumentados y no pueden votar", dice Mejía.

Karen Mejía es la primera concejal latina de la historia de Newburgh
Karen Mejía es la primera concejal latina de la historia de Newburgh


La principal demanda de la comunidad es que los indocumentados puedan acceder a licencias de manejo. Dicen que a diferencia de la gran ciudad, en los alrededores no hay medios de transporte público suficientes. Un total de 12 estados y Washington DC han aprobado leyes que permiten a los indocumentados acceso a licencias.

Otro reclamo es la aprobación del Dream Act estatal, que permitiría a los indocumentados que se gradúan del bachillerato solicitar ayuda estatal para ir a la universidad.

La medida ha sido implementada en un puñado de estados y lleva tiempo siendo estudiada en Nueva York pero el año pasado ante la falta de acuerdo entre demócratas y republicanos en la Asamblea, el gobernador Andrew Cuomo, demócrata, la retiró de la mesa de negociaciones del presupuesto.

publicidad

Los indocumetados de Nueva York sí pueden pagar tasas de matricula reducidas.

"Nueva York está muy retrasada en legislación pro-indocumentados", dice Jackie Vimo, directora regional de la New York Immigration Coalition, quien lo atribuye a la fuerte oposición de los republicanos a este tipo de medidas.

Gran preocupación electoral

Estas preocupaciones estarán el próximo martes en la mente de los latinos de Long Island y Upstate New York, un grupo de votantes cada vez más poderoso al que se han dirigido las dos campañas demócratas.

Tanto la exsecretaria de Estado Hillary Clinton como la de su rival, el senador Bernie Sanders, han pagado anuncios en español que se emiten también en los medios de los condados extrametropolitanos.

Además de las visitas a estas zonas, los candidatos han contado con el refuerzo de algunos de sus delegados de campaña latinos. A Clinton le han apoyado aquí, entre otros, el secretario de Trabajo Tom Pérez o el secretario de Vivienda Julián Castro y a Sanders, la actriz Rosario Dawson.

La actriz Rosario Dawson ha pedido el voto para Sanders en Nueva York
La actriz Rosario Dawson ha pedido el voto para Sanders en Nueva York


A Clinton le podría perjudicar que durante la campaña presidencial en 2008 se opuso a un plan en Nueva York para que los indocumentados obtuvieran licencias de manejo.

Tampoco le beneficia su llamado a deportar en 2014 a los menores indocumentados que huían de la violencia en Centroamérica. Ese reclamo está aún en la mente de muchos en Long Island, donde la oficina de refugiados estatal realojó a 5,000 de esos menores.

En campaña, la candidata ha alegado que era necesario enviar ese mensaje para desincentivar que las familias enviaran a los niños a un viaje peligroso.

A favor de Clinton juega que muchos la conocen bien en estas zonas. La exsecretaria de Estado Hillary Clinton se recorrió el estado de punta a punta cuando hizo campaña para ser elegida como representante de Nueva York en el Senado en 2000 y 2006.

publicidad

Desde antes de su primera campaña para el Senado, los Clinton tienen una mansión en Chappaqua, en el Valle del Hudson, donde pasan temporadas.

Clinton y su hija Chelsea durante la campaña al Senado en el 2000
Clinton y su hija Chelsea durante la campaña al Senado en el 2000


Es difícil predecir cuán importante será este nuevo grupo de votantes en esta campaña, ya que no hay precedentes recientes de una primaria tan disputada y los latinos suelen votar poco, pero esta campaña podría poner de relevancia por primera vez el poder electoral emergente de esta comunidad.

Grupos como la Mesa Cívica de Long Island y la Coalición de Inmigrantes del Valle del Hudson registran a votantes latinos y participan estos días en acciones para movilizar el voto.

"Vamos a ir ganando peso político y nuestro trabajo es activar esa fuerza latente", dice Daniel Altschuler, director de movilización de Make the Road, uno de los grupos de la Mesa Cívica de Long Island. "Es importante que se reconozca que el poder latino en este estado no existe solo en Nueva York".

publicidad

Más de la cobertura electoral de Univision Noticias

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad