La
administración de Donald Trump presentó una propuesta para reformar los permisos de trabajo a solicitantes de asilo. La medida retrasaría la solicitud inicial de seis a 365 días, suspendería
nuevas solicitudes si el procesamiento supera 180 días y endurecería controles de seguridad. La acción busca enfocar recursos en más de 1.4 millones de solicitudes pendientes y evitar peticiones fraudulentas