null: nullpx
Cargando Video...

Simplemente María Capítulo 1

29 Abr 2020 – 12:00 AM EDT

Comparte

locutor: televisa presenta...

maría: ay, lucía.

¿te gusta?

madrecita mía.

cuídamela mucho,

allá en tu reino,

morenita linda.

magdalena, mi niña.

ya hay que levantarse.

magdalena: buenos días, maría.

maría: diego, tomás.

apúrense.

levántese

antes de que cante el gallo.

[cocoreos]

¿no les digo?

ya les ganó el gallo.

diego: pero si es muy temprano.

tomás: pero si todavía

está rete oscuro, maría.

maría: pues destápate, diego,

y verás que ya apareció

el sol.

apúrense.

ándele, el desayuno,

antes de encaminarlos

a la escuela.

[llama a la puerta]

¿está usted despierto, papacito?

ya le tengo listo su chocolatito

de agua y sus frijolitos

con hoja santa,

como a usted le gustan.

juan: ya merito voy, maría.

siempre bendeciré el día

que pusiste tus ojos

en este pobre indio,

tú tan bonita, tan chula.

maría es tan igualita a ti.

si no tu hubieras ido

cuando nació diego,

la vida sería tan distinta.

mi chamaquita no estaría

partiendo lomo...

y yo no te lloraría

como te lloro.

maría: ¿qué le pasó

a tu maestra, dieguito,

que te puso a dibujar rete harta

culebrita en tu cuaderno?

todos: [ríen]

magdalena: no son culebras,

maría, es la letra s.

diego: sí, maría.

maría: ¿s?

maría: ¿s?

juan: buenos días, mi hijos.

los tres: buenos días.

maría: buenos días, papacito.

juan: dios nuestro señor

quiso llevarse a su mamacita,

pero me llenó de hartas

bendiciones con todos

estos hijos,

más contigo, maría.

maría: mi mamacita

desde allá arriba nos mira

y nos cuida a todos nosotros.

¿verdad, hermanitos?

los tres: sí, maría.

maría: desde allá arriba.

alejandro: [rezonga]

vanessa: ya levántate.

alejandro: ay, vanessa.

vanessa: ¿y adónde te fuiste

de parranda que no invitaste?

adolfo: eso exactamente

quisiera saber,

qué hiciste anoche.

alejandro: vaya manera

de empezar el día con la santa

inquisición representada

por mi hermana vanessa

y el querido y respetado

doctor adolfo rivapalacio,

mi padre.

eh, anoche, estuve en casa

de marcos estudiando

para mi examen de mañana.

¿por qué?

si no me crees, puedes marcarle.

total, para ti sigo siendo

un niño de 10 años

que nunca va a crecer.

adolfo: no se trata de eso,

lo que demando es lo mejor

de ti, que cumplas

con tus obligaciones,

que tengas las mejores

calificaciones,

que salgas con honores

de la facultad de medicina.

o sea, que seas digno

de ocupar mi lugar

cuando yo sea alcalde.

alejandro: pero, pa, falta mucho

para eso.

vanessa: pero el tiempo pasa

de volada, ¿captas?

y a ti, hermanito,

te falta terminar la carrera,

hacer la residencia,

recibirte, hacer la especialidad

y uh--

alejandro: y tú te vas a quedar

a vestir santos, si sigues

pateando a todos tus galanes.

adolfo: el tiempo no perdona,

hija, y a tu madre y a mí

nos encantaría

tener nietos pronto.

alejandro: ¿ya ves?

adolfo: a propósito de su mamá,

no nos acompaña a desayunar.

alejandro: ¿y eso, pa?

adolfo: no se siente bien.

vanessa: ahora voy y la convenzo

de acompañarnos.

adolfo: los espero

en el comedor.

alejandro: yo me baño y bajo.

ahora voy.

vanessa: más vale que cumplas

las expectativas de mi papá.

estoy seguro que le da el ataque

si tú no conviertes

en la eminencia médica

que el espera, y no porque yo

nunca le dé nietos.

a menos que te cases

antes que yo.

alejandro: ¿casarme? no.

primero me queman vivo.

[música]

maría: ándale,

cómete todo para que te pongas

bien gordita

y nos sirva para la crianza,

así no te tengamos que comer.

venga, lasi.

tómate tu agua.

ven.

no me olvido de ti, aquino.

estás rete bonito.

mira nomás cómo te brillan

las plumas.

qué mal carácter y melindoso

me saliste.

así no te voy a cuidar.

¿pues para qué andar

de enguinada

si dios y la virgen

nos dieron todo

lo que necesitamos

para ser dichosos?

cristobal: francisco villa

y emiliano zapata

se distanciaron, y a pesar

de que tenían tantas ideas

tan similares, nunca más

volvieron a hacer frente común

por la causa revolucionaria.

hugo: profe cristobal.

cristobal: hugo.

hugo: por fin le entiende

el enredo de quién estaba

al lado de quién

en la revolución mexicana.

cristobal: ah, bueno.

está bien.

>> cuando usted lo explica

lo cacho a la primera,

profe cristobal.

en cambio cuando el profe

gimenez lo explica, como que

se le enriedan los cables.

[risas]

cristobal: ey, muchachos.

no se burlen.

tienen que enteder.

el profe gimenez simplemente

es un maestro más clásico,

más tradicionalista,

pero eso está muy bien.

[timbre]

[vitores]

eh, no se les olvide.

quiero que me traigan todos

sus ensayos.

¿está bien?

y ustedes, ya saben que son

bienvenidos a mis clases,

siempre y cuando no falten

a las clases de otros

profesores.

hasta luego, chavos.

eso.

isauro: buenas, maría.

ahora sí salió el sol.

cada día estás más chula

con esa cinturita que parece

quebrarse al andar.

¿adónde con tanto apuro?

vamos a platicar un rato.

tú sabes que me traes

bien turumato

y por eso me quiero

matrimoniar contigo.

yo, te puedo ofrecer

lo que nadie, cosas bonitas

y finas.

yo soy el hijo del hombre

más rico de este pueblo.

maría: mire, no le ande con eso.

así usted me ofrezca las cosas

más lindas de este mundo,

yo no lo quiero como usted

quiere que lo quiera.

vanessa: ya te extirparon

el tumor.

mi padre te operó,

estás perfecta,

pero te gusta hacerte la víctima

a la que todos tenemos

que atender y cuidar.

georgina: no, claro que no.

lo que menos quiero es

causar molestias.

vanessa: pues entonces ya párale

a tu pose de moribunda

y ven a desayunar.

te esperamos.

isauro: no me importa

que no me quieras,

con que yo quiera basta y sobra.

el amor,

el amor vendrá después.

ahora estamos juntos los dos.

te voy a llenar de besos

y caricias.

deja de ponerte tantos moños,

tú vas a ser mi mujer.

maría: ¡madrina zenaida!

zenaida: ¡maría!

isauro: me vas a obligar

a robarte.

maría: mejor vaya poniendo

sus ojos en otra, isauro,

una que siente feliz

de ser su mujer.

zenaida: ¿qué pasa aquí?

¿estás bien?

mucho cuidadito, isauro,

mucho cuidadito.

isauro: tú, tú vas a ser mía

por la buena o por la mala.

alejandro: mamá, ¿qué pasa?

georgina: nada, mi amor.

no tengo hambre.

es que todo me sabe mal.

vanessa: no habrás comprado

las naranjas de oferta, ¿verdad?

hortensia: no, señorita,

¿cómo cree?

georgina: hija, por favor.

no regañes a hortensia,

tú sabes cuánto te quiere

y cómo se desvive por darte

el gusto.

hortensia: con permiso.

adolfo: te voy a mandar

a hacer unos nuevo estudios

porque quiero saber

qué está pasando.

tal vez haya que cambiar

el medicamento.

bueno, tengo junta

en el consejo directivo.

los veo en la noche.

hasta luego.

suerte en la universidad.

alejandro: sí, pa, gracias.

adolfo: va en el cuello.

y bien amarradita.

hasta la noche.

vanessa: yo también me voy.

con permiso.

alejandro: ¿y esa cara?

georgina: nada.

siento que doy más molestias

ahora que cuando estaba

enferma de cáncer.

alejandro: no digas esas cosas,

por favor.

lo que pasa es que mi pa

quiere que seas la misma

de antes.

georgina: ¿y qué me dices

de tu hermana?

maneja la casa sin pedir

autorización para nada.

alejandro: sí, pero eso lo hace

porque te quiere ayudar.

eso es todo.

¿quién te quiere?

georgina: tú.

alejandro: ¿quién es

mi consentida? mi madre hermosa.

quita esa carita.

juan: ándale, ándale, ándale.

habla, mi hija.

¿por qué no quiere

matrimoniar con isauro?

buen muchacho,

bueno.

maría: con el perdón de usted,

papacito,

pero a mí no me gusta.

no lo quiero.

juan: ¿qué vas tú a saber

de querer?

nunca has tenido novio.

maría: pero esas cosas

se saben.

juan: no, mi hija,

lo sabe el corazón,

pero nosotros no.

maría: mi mamacita me contó

que cuando lo vio a usted

fue como si un rayo

le atravesara el corazón

y su pecho se iluminara

de repente.

juan: fue como si una luz

muy fuerte nos iluminara

a los dos

y un fuego nos envolviera

y nos quemara aquí,

aquí.

maría: yo quiero amar así,

como ustedes se amaron.

quiero que me ilumine esa luz,

sentir ese golpe en mi pecho.

quiero quemarme en ese abrazo.

así mismito quiero.

juan: y así mismito ha de ser,

mi hija.

[música]

marcos: uy, uy, uy.

¿a qué debemos el honor

de que su majestad, el heredero

de la medicina en méxico,

alejandro rivapalacios landa

de haya dignado a asistir

a clase de anatomía?

alejandro: no me quedó de otra.

me la sentenció

el doctor suarez.

marcos: ¿de verdad?

alejandro: una falta más

y le cuenta a mi pa lo mal que

voy en su materia.

imagina.

marcos: bueno, en su materia

y en todas las demás.

alejandro: ey, amigo, amigo.

marcos: ¿qué pasa?

alejandro: si mi papá

te pregunta si estudiamos

anoche, no me eches de cabeza.

hoy por mí, mañana por ti.

marcos: ¿hasta cuándo vas

a seguir engañando a tu papá?

alejandro: no se va a enterar,

hombre, tú tranquilo.

marcos: aplícate.

alejandro: eso iba a hacer

anoche, te lo juro.

me iba a aplicar ¿pero qué crees

que pasó?

marcos: me imagino.

alejandro: tamara, amigo,

tamara.

ay, esa tami es tan bella.

se me puso muy intensa la noche.

yo no podía dejarla sola,

esta cosa no es fácil.

la vida no es fácil.

marcos: las mujeres,

tu debilidad.

alejandro: ¿y tú qué, mi querido

y mandilón, amigo?

las mujeres te atan ¿sí o no?

marcos: ¿por qué mandilón?

alejandro: por estela,

no te deja ni respirar.

marcos: estela me ama,

la traigo perdida.

quiere estar todo el tiempo

cerquita.

alejandro: ya se dice así.

marcos: quiere estar

todo el tiempo conmigo--

alejandro: es buena onda,

es muy linda.

marcos: está bie, ok,

es celosa, un poquito.

alejandro: ¿celosa?

no, no, es celosa y media,

es capaz de matar a quien

se te acerque.

marcos: entonces

hágase para allá, órale.

ambos: [ríen]

alejandro: a ver, mis cosas.

marcos: brother, vámonos ya.

alejandro: [ríe]

eugenio: gracias, gracias.

adolfo: eugenio, sé que tú eres

el oncólogo de mi esposa,

pero necesito nuevos estudios.

la medicina que le mandaste

no le está cayendo nada bien.

eugenio: si así lo consideras

necesario, pues lo hacemos.

adolfo: por eso lo considero

necesario, porque no le está

cayendo bien.

eugenio: está bien.

adolfo: te lo encargo.

eugenio: sí, sí, sí.

[risas]

>> sí, punto, set y match.

siempre termino ganándote,

estela.

estela: karina, dile a esta

exagerada que no siempre me ha

ganado.

acuérdate que fui yo la que

terminó conquistando a marco.

vanessa: marco arenti,

el matadito.

que obvio mandé al diablo.

estela: marco es un novio

maravilloso.

estoy híper feliz con él,

amiga.

estoy enamoradísima, tanto, que

ahora que termine su carrera,

quiero casarme con él.

y me encantaría también, no sé.

irnos...

vanessa: y luego todo será dicha

y felicidad.

tendrán hijitos.

qué divertido, ¿no?

karina: ¿qué les parece sí...?

estela: lo dices con envidia.

vanessa: ¿envidia, yo?

por favor.

tengo a mil detrás de mí.

estela: ah, ¿sí?

yo no veo a un séquito

de galanes rodeando la cancha,

¿o sí?

te toca, kari,

yo me voy a ir a echar

un regaderazo.

amiga, tengo cita en la

estética, quiero estar divina

para mi novio.

es que me invitó a comer.

bueno, chao, chicas.

vanessa: estúpida.

karina: ¿puedo decirte algo

en buena onda?

vanessa: ¿qué?

karina: que tu bronca

con los chavos es que siempre

los comparas con tu hermano

alejandro.

y así todos tienen

las de perder.

ay, y hablando del guaperrímo

de tu hermano,

justo anoche lo vi en la disco

con la resbalosa de tamara.

¿no me digas que anda con ella?

erubiel: como me requete encanta

verlo montar, patrón.

es usted un buenazo.

¿y no va a participar

en estas... cómo se llama?

alejandro: ¿las olimpiadas?

erubiel: ándele, las olimpiadas.

alejandro: ay, ¿qué más quisiera

yo que ser parte del equipo

ecuestre mexicano?

pero mi pa no me deja,

tiene otro destino para mí.

así que es mejor que no le digas

que vengo muy seguido a montar,

¿ok?

es nuestro secreto.

erubiel: secreto.

cómo diga, patrón.

alejandro: venga, vamos a darle.

erubiel: vente, vámonos.

¡buenísima, patrón!

maría: ¿qué hace, papacito?

juan: estoy entrenando

al aquino.

porque quiero ponerlo a pelear

en la fiesta del santo patrón.

quiero ganar harto dinero

para comprarte otra milpita.

maría: no piense en mí,

mejor piense en mis hermanitos.

en lo que hay que juntar

para que terminen sus estudios.

ya ve que son re listos.

juan: como tú, bien pronto

aprendiste a tejer.

y a hacer cosas rete chulas.

me acuerdo cuando tu madre se

ponía a tejer todas las tardes.

maría: pobrecita, se puso rete

triste cuando se le enfermaron

los ojos.

ya no pudo mirar lo que hacía.

juan: luego, luego, te quedaste

tú con la responsabilidad.

y todo lo que soñabas

se quedó en eso.

purititos múndrigos sueños.

niños: [gritan]

maría: ¡nomás con rete cuidado!

no se agüite, papacito.

mi mamá me enseñó cosas que

no se aprenden en la escuela.

me enseñó a cocinar,

a cuidar a los animales,

a atender a la casa.

a vivir agradeciendo a dios

cada día.

todo lo que nos da...

así como me enseñó a querer

esta tierra.

estas montañas, este valle.

usted me enseñó que en el campo

tenemos todo lo que necesitamos.

esta es la tierra

que nos vio nacer,

me gusta escuchar el canto

de las aves.

y la risa de mis hermanitos.

ayudarlo a usted a suavizar

sus penas con mi cariño.

cuando labramos la tierra,

siento que nuestro sudor

es como lluvia para el surco.

yo soy feliz al lado

de los niños.

muy feliz.

[solloza]

[música]

[música]

>> adorado señor

de las maravillas,

te agradecemos por los alimentos

que vamos a recibir.

dales pan a los que tienen

hambre, y hambre de ti

a los que tienen pan.

amen.

te sirvo.

a ver, a ver.

todos: [gritan]

cristóbal: ya, la comida

no se va a ir.

nayeli: es que tavo es súper

abusivo, y siempre agarra

el muslo.

tavo: que se quede

la presumida de nayeli

con el muslo, total.

>> tavo, deja de decirle

así a tu hermana.

hijo.

escúchenme, estoy preocupada.

cristóbal: ¿por qué, mamá?

>> se me desocupó un cuarto.

a ver si llega pronto

un inquilino.

cristóbal: va a llegar, mamá,

va a llegar.

>> no, mi hijo no te quiero

cargar la mano.

y menos ahora

que estás empezando la chamba.

nayeli: pero, sí me vas

a cambiar de escuela, ¿verdad?

tú me dijiste que si sacaba

buenas calis, sí se podía.

>> nayeli, ¿estás viendo

la procesión y no te hincas?

¿que, no oyes, mi hija?

tavo: ¿para qué te quieres

cambiar de escuela?

nayeli: porque a la que vamos

hay puro naco.

cristóbal: ey, nayeli, por favor

respeto a tus compañeros.

nayeli: yo quiero ir a una

escuela para señoritas.

tavo: [ríe]

¿de esas en donde se hacen

monjas?

nayeli: para nada, burro.

>> ¿no les digo?

yo queriéndole quitar carga a su

hermano y ustedes dándole más.

y dándole más y pidiéndole más.

no se vale, hijos.

tavo: ¿yo qué pedí?

>> ¿cómo qué pediste?

tavo: nada más quiero un balón

de fut nuevo.

>> ¿ves, ves?

magdalena: mira, maría.

maría: ay, mira.

está rete chulo.

mira.

magdalena: están rete chulos,

maría.

juan: bien bonito, mi hija,

yo compro.

¿cuánto cuesta?

compro, sí.

maría: gracias, papacito.

ahí está.

juan: venga para acá.

ya me voy para el palenque.

ya me voy.

maría: ¿y si lastiman al

aquino?

juan: no, este gallo no me

va a quedar mal.

ande, maría, ande, hijos.

isauro: don juan.

veo que trajo a su gallo.

se ve que está bien

puesto. vamos a picar para

pelear.

juan: eso, qué, isauro,

pero no, poco para apostar.

isauro: tiene mucho,

y sí tuvo buena cosecha de maíz,

frijol.

juan: no, es la comida de la

familia todo el año.

isauro: pero si su gallo gana

puede comprar más tierras.

y si pierde, siempre se puede

negociar.

¿qué no?

animese, don juan.

yo tengo este gallo

que puede pelear con el suyo.

anímese, somos amigos, ¿qué no?

>> hagan sus apuestas, señores.

y que gane el mejor.

isauro: ya sabes lo que tienes

que hacer.

>> las apuestas se han cerrado,

señores.

vamos a ver quién da más juego.

si isauro y su gallo gestas

o don juan y su gallo aquino.

[gritos]

maría: magdalena, te encargo

mucho a tus hermanitos.

que no se muevan de aquí.

magdalena: sí, hermanita.

isauro: le dije que ya

le habíamos ganado.

[grita]

sí.

[ríe]

ese es mi gallo.

¡sí!

[música]

[música]

maría: virgencita santa

de guadalupe,

dame fuerza para hacer

lo que debo de hacer.

aceptar mi destino

para casarme con el isauro,

para ser su mujer.

aunque nunca lo quiera.

madrecita mía,

usted siempre hizo lo mejor

para todos.

le ruego que no me abandone,

no puedo dejar morir de hambre

a mi familia.

no puedo.

[campanas]

zenaida: ¡maría!

¿qué traes, maría?

¿estás chillando?

maría: ay,

hay veces que me rellena la

tristeza.

zenaida: ni me diga,

segurito te está pasando lo

mismo que a mi hija cristina

que se cansó de este pueblo.

ya hace dos años que se fue

para la capital.

maría: ¿cómo está ella?

zenaida: está rete contenta,

porque allá trabaja en una casa

bien grande, gana su buen

dinero. y se compra sus buenos

trapos. me ayuda.

así no estoy tan angustiada por

sembrar cada año la milpa.

maría: madrina zenaida,

¿usted cree que pueda hablar con

la cristina?

juan: pero, ¿cómo que te vas

para la capital?

¿no me acabas de decir que eres

muy feliz aquí?

¿que nunca te ibas a ir?

maría: sí, pero fui hasta el

pueblo y me encontré a mi

madrina zenaida.

y me platicó lo bien que le va

a la cristina.

yo también quiero probar.

juan: dígame la verdad,

es eso, ¿o estás triste porque

nos mantaron al aquino?

maría: no es eso.

juan: mire, no crea que

con el gallo...

maría: déjeme ir,

se lo pido, déjeme ir.

tengo mucha ilusión de conocer

la capital.

ándele, papacito,

déjeme ir.

juan: ¿y ahora?

¿de cuándo acá te entró

el chincual de irte tan lejos?

maría: para que el isauro

se sosiege y ya me deje

de estar molestando.

>> no, maría, no te vayas.

>> no, no nos dejes.

maría: pero si no me voy

para siempre.

además no los dejo solitos,

magdalena los va a cuidar.

¿verdad, mi niña?

mi morenita linda,

cuídame mucho a mi familia.

te lo ruego.

[solloza]

[música]

[música]

maría: isauro, con usted quería

hablar.

isauro: qué gusto verla,

mi maría chula.

soy todo oídos.

maría: ya sé que mi papacito

tiene una deuda con usted.

y los suárez nunca hemos

dejado de pagar.

isauro: entonces, ¿ya te

convenció de matrimoniarte

conmigo?

maría: no.

no se haga ideas en la cabeza.

ya le dije que no hemos dejado

de pagar y que le vamos a pagar.

isauro: ¿y cómo?

[ríe]

maría: yo le voy a pagar hasta

el último centavo.

pero usted tiene que prometerme

que no va a dejar sin comer

a mi familia.

isauro: maría.

¿con qué ojos?

si no tienes un quinto.

maría: yo sola, de a poco.

pero le voy a ir pagando.

isauro: ¿para qué tanto

argüende?

si con una palabra suya puede

cambiarlo todo.

maría: de casorio no hablemos.

yo nunca voy a ser su mujer.

isauro: vas a ser mía

por la buena o por la mala,

¿entendiste, maría?

maría: en el padre, el hijo

y el espíritu santo.

padre, hijo y espíritu santo.

no me gusta verlos así,

mis niños.

prometo que muy pronto

van a saber de mí.

>> no te vayas, maría,

no te vayas.

>> no te vayas, maría.

juan: cuídese mucho.

cuídese de las malas compañías.

y de los malos hombres.

maría: no se preocupe, papacito.

prometo que me sabré guardar.

juan: no te olvides de nosotros,

no te olvides.

maría: nunca me voy a olvidar

de quién soy.

ni de dónde vengo.

juan: dios nuestro señor

te lleve siempre

por el buen camino.

todos: no, maría.

[lloran]

maría: [llora]

Cargando Playlist...