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Por Ella Soy Eva Capítulo 25

Univision2 Dic 2019 – 12:00 AM EST

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eva: licenciada,

su cita con el señor fonticoda

está confirmada,

como usted me lo pidió.

licenciada,

¿quiere que le demos

una hojeadita al convenio

que va a llevarle?

helena: no, gracias,

yo ya lo revisé y está en orden.

ya.

eva: licenciada, no quiero ser

metiche, pero según tengo

entendido, el licenciado

juan carlos caballero siempre

revisaba todo a último momento--

helena: ¿y usted cómo lo sabe

si ni siquiera conocía

al licenciado? ¿eh, cómo?

eva: licenciada, eso comentaban

hace poco santi y fer,

licenciada, así que,

como el señor caballero,

usted debería recontra chequear

las estipulaciones

del contrato, licenciada--

helena: yo de una vez le digo,

no quiero que se vuelva

a mencionar el nombre

de juan carlos caballero,

al menos en mi presencia.

¿me oyó?

eva: fuerte y claro.

licenciada.

helena: limítese

a lo que le encargué,

no quiero comentarios

inapropiados.

eva: casi no la oigo porque está

bien lejos, pero como usted

ordene.

licenciada--

rebeca: aquí están--

gracias por avisarme que

se se largaron.

es la última vez que me tratas

como empleada.

"en agradecimiento al hermoso

día que me hizo pasar...

helena moreno."

ahora sí te llegó tu hora.

[teléfono]

eva: licenciada,

usted dispénseme, pero

tengo una llamada que la voy

a tomar con su permiso.

licenciada.

diga.

antonia: doña eva,

me quiero morir,

venga a mi casa, por favor.

eva: ¿qué le pasa, señora?

antonia: lo que pasa es que...

descubrí que mi marido me está

siendo infiel.

[llora]

venga, por favor, se lo suplico.

eva: claro que sí,

voy para allá, usted tranquila

nada más, por favor no me vaya

a hacer una tontería porque

la agarro a cachetadas, ¿oyó?

antonia: sí.

eva: licenciada,

voy a tener que salir.

bueno, asumo por su silencio que

me está dando una aprobación,

licenciada.

licenciada, ya me voy.

ya me voy.

licenciada...

helena: [resuella]

qué tipa, por dios santo.

[celular]

plutarco: andas muy lenta,

helena y yo nos quedamos

esperando el expreso

y el capuchino.

rebeca: a mí no me vas a tratar

como a tus patas.

plutcarco: no me grites.

rebeca: ya no soporto más

humillaciones ni rechazos

y como yo cumplo

lo que amenazo, ahorita mismo

voy a ir a tu casa para contarle

todo a la ballena.

plutarco: ¿eh?

rebeca: lo que oíste, le voy

a decir que yo somos amantes.

plutarco: cálmate,

no vayas a hacer una tontería.

rebeca. ¡rebeca!

me lleva.

eva: primera que nada,

se me tranquiliza un poco

y dígame por qué usted cree que

su marido la engaña.

antonia: pues mire,

el comprobante de la caseta

de toluca y es de ayer.

plutarco me dijo que tenía

una junta y me mintió.

debió haberse ido con su amante

a algún lado y esta es

la prueba.

eva: mire, pero--

antonia: ayúdenme, por favor,

tengo que desenmascarar

a esa-- necesito saber quién es

esa roba maridos,

destroza hogares.

eva: a ver, ya se me

tranquiliza, por favor

y no sea ridícula, primero

que nada el comprobante

de una caseta no es ninguna

prueba de que el señor ramos

la esté engañando.

antonia: pero es que--

eva: es que nada.

ha de ser un mal sentido,

por el amor de dios.

esto no quiere decir que su

marido tiene una amante

o anda en algo chueco,

por favor.

plutarco: ¿no te dije que no

despegaras de rebeca

ni un minuto?

>> pero es que me mandó

a la tintorería, me dijo

lo del súper,

que fuera los bancos--

plutarco: eres un imbécil,

la dejaste sola y ahora quién

sabe qué locura va a cometer.

>> oye, tú me dijiste una cosa

y ella otra, pónganse

de acuerdo.

[balbucea]

eso no estaba en el contrato.

mejor ciérrale, ahorita

no tengo mucho tiempo de hablar

contigo.

permiso.

>> disculpe, señora, la busca

la licenciada rebeca.

antonia: dile que pase.

eva: pero se me tranquiliza

antes por favor, no dejes volar

a esa cabecita loca, acuérdese

que los celos son traicioneros.

mire, voy a ser un celo.

ya vio qué malos son.

antonia: pues puede que tenga

razón.

>> con permiso, señora.

rebeca: buenos días.

antonia: ¿qué se te ofrece?,

debe ser algo muy importante

para que vengas hasta mi casa.

rebeca: lo es.

¿podemos hablar seriamente usted

y yo a solas?

eva: o sea, quiere me salga,

¿verdad?

helena: entonces sí recibieron

los papeles y te hicieron

la entrevista y todo.

lucía: yo creo que sí,

lo que pasa es que estaba

perdida en los ojazos del hombre

de recursos humanos.

>> con permiso.

lucía: pásele, pásele.

helena: pues espero que agilicen

los trámites para que ya pronto

tengas trabajo.

lo malo es que ya no vamos

trabajar juntas.

lucía: yo quería

ser tu asistente.

helena: ya sé, pero lo

importante es que ya estás aquí

dentro y ya veremos la

oportunidad de que te pongan

a trabajar conmigo y estemos

juntitas otra vez.

yo ya me voy a la cita

con diego.

lucía: ¿el de la aerolínea

que está siempre muy,

que se cree muy quién sabe qué?

helena: sí, sí, sí y justamente

ahorita tengo la cita para lo

de firmar el contrato, así que

deséenme suerte.

lucía: suerte, amiguis,

suerte, suerte.

ay, pues claro...

>> pásele.

eva: gracias.

>> de nada.

oiga, ¿de veras no quiere nada

para beber?

eva: de verdad, estoy bien,

muchas gracias, me voy a quedar

aquí,

sentadita ahí.

>> bueno, con permiso.

eva: propio.

gracias.

[con voz de juan carlos]

es usted muy amable.

dónde hay, aquí debe haber algo,

debe haber nuevas pruebas

de algo, nada más que en dónde

guarda este pesadete

las pruebas importantes.

me lleva.

si fuera plutarco,

¿dónde guardaría

las cosas importantes?

"soy plutarco ramos arrieta,

vicepresidente financiero

de la empresa y tengo

a mis soldaditos para hacerme

importante.

soy el rey

de mi soldaditos y yo guardo

las cosas importantes pues acá

las guardo, en este cajón.

llave.

¿qué será llave?

helena: lo siento, señores,

voy a cerrar el trato

con diego fontico.

[hablan a la vez]

perdón, perdón, perdón.

si los necesito, los mando

a llamar, con permiso.

>> buenos días, licenciada,

soy la representate del señor

fonticoda.

helena: ah, muy bien,

yo pensé que él vendría

personalmente a firmar el

contrato, pero no hay problema.

>> no, no vine a eso,

vine solamente a avisarle que

mi jefe quiere anular

el convenio.

helena: ¿cómo?, nosotros ya

habíamos firmado un precontrato.

>> lo sé, pero hay varias

cláusulas en las que él ya no

está de acuerdo, así que

se niega a seguir adelante.

helena: pero él me dio

su palabra, miren, estos son

los documentos firmados por él

mismo.

>> mire, licenciada, eso es

todo lo que me mandó avisarle,

así que yo no puedo decirle nada

más.

helena: pues qué poco

profesionalismo

del señor fonticoda.

>> hágale como quiera,

yo ya cumplí con avisarle

y darle el recado, con permiso.

[música]

[música]

fernando: ¿cómo le fue

en su junto con...

[carraspea]

fonticoda.

>> el licenciado reyes

quiere hablar con usted.

helena: gracias.

ambos: ey, ey.

fernando: a esta vieja qué

le cuesta decirnos,

vieja grosera y pelada.

¿y qué?

santiago: ¿qué?

fernando: argüende.

diego: muchísimas gracias

por haber ido

en mi representación

a grupo imperio.

>> a sus órdenes, licenciado.

con permiso.

nacho: oye, diego,

¿estás loco?, ¿vas a dejar pasar

un convenio como ese?,

te conviene de todas,

es un negociazo.

diego: yo lo sé, yo lo sé,

¿tú crees que yo le voy

a firmar un contrato a helena

de troya en una oficina?,

claro que no.

si quiere que se lo firme,

tendrá que ser en mi cama.

nacho: ya veo por dónde vas,

barrabás.

diego: claro,

dando dando...

ella quiere mi firma, ¿verdad?

bueno, pues yo quiero

su cuerpecito.

nacho: ya entendí.

diego: si ella cree que por una

sonrisita yo le voy a plasmar

mi poder, está muy equivocada.

nacho: es como todas, se hace

la difícil, pero de que cae,

cae.

diego: lo sé, ya lo sé,

justo lo acabo de ver

en el tarot, este mes marte

me favorece en lo laboral

y en lo sexual.

ambos: [ríen]

adriano: he estado siguiendo

los reportes del proyecto

y quiero decirle que--

siéntese aquí, por favor.

quiero decirle que estoy

muy satisfecho con su trabajo.

helena: gracias, licenciado.

adriano: la economía

del grupo imperio

en los próximos años depende de

este negocio,

no quiero errores, el fracaso

de este proyecto podría

llevarnos a la quiebra.

no sé si usted sabía eso.

helena: no, no sabía.

adriano: plutarco mete

las manos al fuego por usted

y no quiero que nos defraude.

el futuro del grupo imperio

está en sus manos.

helena: comprendo.

adriano: qué bueno,

¿y cómo le fue con aerolíneas

de la costa, ya está firmado

el contrato?

helena: ya casi,

ya solamente falta un pequeño

detallito y nada más.

adriano: perfecto.

quiero ese contrato firmado

a más tardar pasado mañana.

¿está bien?

helena: pasado mañana lo tendrá,

licenciado.

adriano: gracias, helena.

helena: gracias. con permiso.

fernando: los contratos

y la presentación yo los veo

muy bien,

demasiado bien, diría yo.

marcela: cómo demasiado bien,

no te entiendo.

fernando: es que puedo creer que

no tengas ningún error, vieja,

eso no puede ser, flaquita.

marcela: lo que no puede ser es

que estés tan molesto por eso

debería darte gusto que me hayan

ascendido y que me estén

saliendo bien las cosas.

fernando: sí me da gusto,

sí me da, pero no me has

practicado lo más importante.

a ver, ¿ ya sabes cuánto te van

a pagar?

marcela: el licenciado reyes

me dijo que, para empezar,

voy a ganar lo mismo que tú.

fernando: o sea, tú vas entrando

ya vamos a ganar parejo.

marcela: sí, claro,

¿te imaginas todo lo que vamos

a poder comprar?

jennifer ya necesita

ropita nueva,

kevin zapatos, ya ves

cómo los trae

a ti te hace falta,

por lo menos, otro trajecito

porque este ya está medio

y así.

yo, bueno, me quiero buscar

un vestido formal así para que

me presumas, que salgamos

a cenar y así, guapa.

para la cocina podemos

comprar...

eva: licenciada,

ya regresé.

bendito dios, la señora antonia

ya está mucho mejor.

helena: qué bueno,

me alegro por ella.

eva: ¿tiene algo?,

¿puedo ayudarla en algo?

usted pida y yo obedezco que

para eso me pagan y aunque no

me pagaran--

helena: no se meta,

por favor, déjeme sola.

eva: nada más una cosita,

licenciada, ¿ya logró firmar

el convenio con aerolíneas

de la costa?

aunque no me quiere contar,

yo percibo cosas, ¿sabe cómo

las percibo?, así...

y ahorita percibí que usted

trae un problemilla

y no me quiere decir.

helena: eva, si la corrí fue

precisamente porque quiere meter

sus nariz en todo.

si está usted aquí por una orden

del licenciado ramos arrieta.

eva: sí.

mire, no se vaya a enojar,

pero no sea tan orgullosa,

si tiene una dificultad, pues

dígamelo y entre las dos

tratamos de solucionarlo.

no me vea como una empleada,

como una asistente,

como un número,

véame como a eva maría

león jaramillo, una amiga

en la que usted puede confiar.

helena: amigas ya tengo.

váyase y déjeme sola ya.

eva: sí, licenciada.

helena: no, no se vaya allí.

allá, allá.

allá.

[juan carlos] ahora sí

vamos a ver qué tiene

este disquito.

a ver.

a ver, a ver, a ver.

¿qué esto?, no se entiende nada,

hombre.

>> ¿puedo ayudarle en algo?

eva: [grita]

[música]

[música]

eva: hombre de dios,

casi me mata de un síncope.

la próxima vez, ¿sabe qué?

no sea mal educado,

toque la puerta, hombre.

felix: perdón, señora,

soy felix

y vengo a ponerme a sus órdenes.

eva: ah, bueno, así sí,

eva maría león jaramillo,

ya, suélteme ya.

felix: yo vengo siendo

experto en informática,

si tiene algún problema o duda,

no dude en consultarme.

eva: ah, muy bien, lo voy

a tomar en cuenta porque

como usted comprenderá,

hay unos programas que yo no sé

usar, la verdad.

felix: usted dígame

y yo la atiendo.

eva: cómo que yo la atiendo,

no sea igualado, tampoco

se crea, por favor.

pero bueno, sabe qué,

lo voy a tomar en cuenta.

cualquier día de estos va

a saber de mí para que venga a

socorrerme corriendo corriendo.

luego lo busco, ya se puede dar

la vuelta e irse.

no ande checando mis piernas.

ándele, váyase.

[juan carlos]

qué susto me sacó este.

ahora sí,

¿qué es esto?

no entiendo nada.

adriano: no sé si-- ¡cuidado!

fernando: perdón, perdón, jefe.

poco a poco.

adriano: no sé

si estoy imaginando, pero no

estás de acuerdo con que marcela

lane lo mismo que tú.

fernando: no, no, no,

no me malinterprete, jefecito,

lo que pasa es que yo ya llevo

mucho tiempo ganando el mismo

sueldo, usted lo sabe

y la flaquita nomás lleva menos

de una semana y ya gana lo mismo

que yo.

adriano: tienes razón.

fernando: ahí está.

adriano: tienes razón, pero

también hay que tomar en cuenta

que marcela sola, en un solo día

de trabajo pudo cerrar

un contrato que tú no

has logrado cerrar en meses.

fernando: pero eso yo ya le dejé

la mesa puesta, jefazo,

no lo hizo tan solita.

adriano: como haya sido,

como haya sido,

no pienso bajarle

el sueldo a ella ni darte

un aumento a ti y no sé

si esto te cause algún conflicto

porque no tiene remedio.

fernando: no es que me cause...

pero ya sé, ya sé,

no me preocupo, es temporal que

comparta el puesto conmigo.

adriano: yo no estaría

tan seguro.

fernando: usted dijo que nada

más era mientras arrancábamos

el proyecto--

adriano: sí, esa fue la idea

inicial, pero viendo cómo va

ella, tan bien, tan productiva,

pues a lo mejor, reconsidero.

fernando: usted puede

reconsiderar lo que quiera.

es el jefe, ¿quién es el jefe?

adriano: yo.

¿y quién se calla la bocota?

[teléfono]

marcela: ¿qué pasó?

cintia: te paso la llamada,

es de parte de diego fonticoda.

marcela: híjole, no seas

malita, dile que acabo de salir.

cintia: no, es que es la segunda

vez que llama y la primera

le dije que estabas en junta

con don adriano.

marcela: bueno, pásamelo.

diego.

diego: marcelita, ¿qué pasó?

te extrañamos en la reunión

de exalumnos,

¿por qué no fuiste?

marcela: pues, no te voy

a hacer larga la historia,

yo no me mandó sola,

cómo te explicaré, este...

estoy casada.

diego: ¿casada, de verdad?

marcela: a poco te sorprende

si ya llovío desde la última vez

que nos vimos.

estoy casada y tengo dos hijos

hermosísimos.

diego: bueno, entiendo, yo creo

que te sigo viendo como

la muchacha aquella risueña

porque déjame decirte

que sigues...

marcela: gracias.

diego: yo te hablaba para

recordarte viejos tiempos, pero

yo creo que mejor ni le movemos.

marcela: no, mejor no,

no hagamos cosas buenas que

parezcan malas, aparte no

quisiera broncas

con mi marido, de verdad.

diego: te entiendo,

entonces me voy a tener que

quedar con ese bonito recuerdo.

adiós, marcelita linda.

marcela: adiós.

[resuella]

nacho: ¿desde cuándo te ha

interesado saber el estado civil

de las mujeres?

¿vas a dejar ir viva a esa

hija de la--

diego: nacho,

más respeto, marcelita es

muy especial.

nacho: ¿y eso por?

diego: ella fue mi primera

novia, fue la primera mujer

en mi vida y eso

nunca se olvida.

y, aunque no lo creas, también

tengo mi corazoncito por ahí.

nacho: ¿por dónde, por aquí?

diego: no la toques.

de quien hay que estar muy

pendientes es de helena moreno.

estoy seguro que en cualquier

momento va a llamar.

ambos: ¡pin!

[ríen]

fernando: hace hambre.

¿qué no nos vas a dar

de cenar?

marcela: sí, mi amor, es que

tengo mucho que hacer, dame

chance un ratito y ahorita

les hago unas quedasillitas

o algo, o, si me hicieran

el favor de ir a la panadería,

les puedo hacer unos molletes.

tengo frijoles en el refri.

fernando: ¿no pueden ser

unas enchiladitas verdes...

marcela: amor,

ve, flaco ve, tengo muchísimo

trabajo, me pidieron

esto para mañana.

no le puedo quedar mal

a don adriano.

fernando: jenifer,

ven acá.

jenifer: por qué me gritas así,

estamos en la casa.

¿qué pasó?

fernando: tu madre está

demasiado ocupada como para

darle de cenar a su familia,

así que ni modo,

te toca prepararnos algo porque

tu mamá está muy ocupada y

tenemos hambre.

jenifer: ¿sabes qué?

yo con un cereal tengo,

así que por mí, ni te preocupes.

fernando: qué comodina

me saliste, ¿y tu hermano y yo

qué?

que nos coma un perro

o nosotros nos lo comemos a él.

tú también te mueres de hambre.

hijo, dile.

>> pues, yo con cereal estoy

bien también.

¿te sirvo uno?

fernando: qué cereal,

¿que no trabajo o qué?

quiero algo más en forma,

más en forma ahora que no hay

porque tu mamá está

muy ocupada.

me voy a la esquina

por unos tacos, ni modo.

marcela: ya, ya, siéntense

ahorita les preparo.

jenifer: yo te ayudo.

fernando: véngase, hijo.

marcela: ¿verdes o rojas?

fernando. la pregunta es necia,

flaca, verdes.

antonia: cómo que ayer fuiste

a toluca y no me dijiste?

plutarco: mi amor, ¿no te dije

que la reunión de asociación

de hoteleros fue

en un restaurante campestre?

antonia: no,

no me lo comentaste.

plutarco: pues ahí, en ese

que a ti te encanta.

a ver cuando vamos a comer

conejo, pero mientras, cena

bien y en abundancia para que

te reestablezcas pronto.

el estrés se cura con descanso

y buena alimentación.

antonia: amor, pero tengo que

cuidar el colesterol.

plutarco: ¿qué me dijo

el doctor?, que podías

comer de todo.

y luego vuelves a tus dietas.

antonia: estuve pensando en lo

que me dijiste de de la segunda

luna de miel y se me antoja que

sea en la riviera francesa.

plutarco: como tú digas.

nada más que eso no va a poder

ser tan pronto como quisiéramos.

antonia: ¿entonces?

plutarco: primero tengo que

terminar el proyecto de playa

mahaua, acabando eso, nos vamos

adonde tú elijas.

antonia: está bien, entiendo,

¿pero hoy no quisieras tener

una noche loca, hace mucho que

no tenemos, mi amor?

plutarco: me encantaría,

pero no se va a poder.

antonia: ¿por?

plutarco: el doctor me advirtió

muy seriamente que nada de sexo.

me recomendó abstinencia para tu

pronta recuperación.

antonia: ¿en serio?

plutarco: si no me crees,

ahorita llamo al médico para que

te lo diga el mismo.

antonia: te creo, pero este

de piquito como cuando éramos

novios, ¿sí?

[música]

[música]

helena: ¿ya tienes listo

el cuaderno para mañana,

mi amor?

lalo: sí, señor y el uniforme

también.

¿me lees algo?

helena: sí, nada más termino

de guardar esto.

lalo: mamá, estás muy seria,

¿qué tienes?

helena: estoy cansada, nomás.

lalo: tú dices que cuando

yo tengo algo raro se me nota,

a ti también se te nota.

helena: seguro lo que estás

viendo es que me levanto muy

temprano, me hacen falta unas

horitas más de sueño, pero nada

más.

lalo: o sea, ¿que no estás

triste, preocupada, o algo así?

helena: claro que no, solamente

que estoy trabajando mucho,

mucho, mucho para poderte

llevar conmigo y que vivamos

juntos los dos, como queremos

tú y yo, mi amor.

lalo: ojalá ya sea pronto.

helena: ay, sí.

eduardo: ¿qué, por qué esa cara?

¿me vas a reclamar algo

o qué te pasa?

silvia: estabas escuchando una

plática que no era tuya, ¿cómo

pides respeto si tú se lo das

a los demás?

eduardo: ¿y quién te pidió

tu opinión?

silvia: yo lo que digo es que--

eduardo: por mí di lo que

quieras, por lo que me importa.

helena: ¿pasó algo?

silvia: no, hija, nada.

diego: [gruñe]

[teléfono]

sí.

eva: disculpe que lo moleste

a esta hora, señora.

diego: otra vez usted,

¿cuántas veces le tengo que

decir que no me llame

a este celular?

¿que no entiende que es privado?

eva: oiga, no se enoje porque

se le va a fruncir el hígado

y no hay muchos donantes

como para que le pongan uno...

diego: señora, ¿qué es

lo que quiere, está hablando de

parte de helena para que ahora

sí firmemos el contrato?

eva: ¿por qué habla tan lento?

quién sabe, cada quien

con sus manías, mire,

le hablaba a título personal

para decirle que consulte

su horóscopo, esta semana

le será propicia,

¿sabe para qué?,

para el dinero y la abundancia.

diego: ¿algo más?

eva: no, nada más.

diego: entonces, no vuelva

a molestarme.

eva: qué caracter.

mimí: ¿ya acabaste?

porque ya quisiera tuitear

con maxi.

me está pasando los chismes

de la semana, están buenísimos.

juan carlos: no me importa.

lo que me importa es que

ya sé por qué helena estaba

tan rara, no firmó el contrato

con aerolíneas de la costa.

mimí: ajá, ¿y eso es grave?

juan carlos: eso es gravísimo,

no grave, lo peor es que no

quiere hablar del asunto

con nadie.

se está metiendo en un lío

y no sólo ella, sino a toda

la empresa.

mimí: pues habla con helena.

juan carlos: "habla con helena".

ese es el problema, no confía

en eva y parece que en nadie.

no quiso contarme nada,

hasta me corrió de la oficina.

mimí: uy, válgame, la cosa

se complica, ¿qué vas a hacer?

juan carlos: si helena

no quiere escuchar a eva,

es momento de que escuché

a juan carlos.

mimí: ¿ah, sí, a través de un

medium o de una sesión

espiritista o qué?

tú estás muerto, hijo, que no se

te olvide.

adriano: quiero saber

cómo va el informe que le pedí

para hoy, ya sé que es muy poco

tiempo del que le di para

terminarlo, pero así es este

negocio.

fernando: como usted bien dice,

licenciado, fue poco muy poquito

el tiempo y mi flaca es nueva--

marcela: y aquí está el informe,

aquí está, diferenciado,

con toda las gráficas y todos

los calculos que me pidió.

fernando: ¿por qué no me dijiste

que ya los tenías?

casi me ando disculpando por ti.

marcela: ¿para qué te andas

disculpando, si lo terminé

anoche?

yo me encargo del jefe.

fernando: sí, ¿pero por qué

no me dices? ¿qué ganas?

adriano: marcela.

marcela: dígame.

adriano: de veras que quiero

felicitarla nuevamente.

qué trabajo, todavía

no lo reviso en detalle, pero

parece impecable.

parece que lo hizo un hombre.

caray, qué bien.

marcela: gracias,

qué bueno que le gustó.

adriano: está muy bien hecho,

muy bien armado.

fernando, por favor, déjanos

solos, para revisar el proyecto

marcela y yo.

fernando: o sea

¿que me vaya?

adriano: sí, enfócate

en el proyecto de playa mahaua,

por favor.

fernando: sí me voy, cómo no,

ya entendí.

con permiso, licenciado.

flaquita.

con permiso.

adriano: gracias.

fernando: los dejo.

adriano: pásate a esta silla,

por favor.

marcela: sí, licenciado.

adriano: qué bien.

[música]

[música]

helena: ¿y esto qué es?

juan carlos: helena, no tengo

mucho tiempo y necesito que

me escuches.

sé que te defraudé y no quieres

saber de mí, pero te ruego que

me oigas porque no sé cuándo

voy a poder decirte en persona

el infierno que estoy viviendo

por todos mis errores.

me equivoqué muchas veces, pero

lo más grave de todo es que no

supe reconocer errores a tiempo

para en mendarlos antes

de que se hicieran mayores.

le mentí a muchas personas,

especialmente a ti y te pido

perdón mil veces por eso.

mi primera mentira contigo fue

hacerme pasar por juan perón,

pero después de eso, por más

que quise, ya no pude dar marcha

atrás.

es lo que pasa con las mentiras,

una vez que las dices,

te arrastras con ellas

y la única forma de frenalas

es pidiendo ayuda.

yo no lo hice a tiempo, pero tú

sí lo puedes hacer.

no cometas los mismos

errores que yo cometí,

no te quedes callada

queriendo resolverlo todo por ti

sola porque eso te puede

destruir, como me pasó a mí.

confía en los que te aprecian

y no dudes en pedir su ayuda.

marcela: y con la nueva

estrategia de promoción,

podemos aumentar

nuestras ganancias en un 40%

en esa sola ruta.

todavía se pueden mejorar

las demás poco a poco,

¿pero cómo ve?

adriano: tomando como ejemplo

la primera.

marcela: sí.

adriano: muy bien,

muy bien.

algo esta sucediendo en grupo

imperio.

no sé. debo aceptar, muy

a mi pesar, que las mujeres

me están sorprendiendo

con sus habilidades

y sus capacidades.

marcela: qué bueno, señor,

me da mucho gusto que

esté satisfecho.

pues, si no se le ofrece nada

más, me retiro

a seguir con esto.

adriano: marcela.

marcela: dígame.

adriano: estoy pensando...

muy pronto voy a tener una

reunión con unos inversionistas,

son inversionistas importantes,

ellos trabajan pequeños camiones

de lujo.

marcela: ajá.

adriano: ¿podría usted, quisiera

usted llevar este proyecto?

marcela: usted diga rana

y yo salto, lic.

juan carlos: tengo que irme

a buscar pruebas para demostrar

que no cometí ningún fraude.

tengo que limpiar mi nombre

para regresar y demostrarte que

hablarte de amor es lo más

sincero que he hecho

en mi vida.

te amo como no amé a nadie.

y con gusto moriría por ti,

si con eso pudiera

demostrarse que lo más

importante en toda mi vida.

un día voy a regresar

para demostrarte que todo lo que

te digo es cierto.

que quiero vivir contigo,

que me gustaría cuidar a lalito

como si fuera mi hijo,

los tres, un día, vamos a ser

una gran familia juntos.

te amo,

eso sí no lo dudes nunca,

por favor.

[música]

[música]

adriano: marcela.

usted ya no tiene que vestirse

con ropa de empleada,

no es que le quede mal,

se ve bien, pero quisiera que

se comprara algo nuevo,

algo más propio de una

ejecutiva, ¿me explico?

marcela: sí, lic, le prometo

que en cuanto pueda me compro

ropita así como usted dice,

más elegante, ejecutiva.

gracias.

adriano: marcela.

marcela: dígame.

adriano: no se preocupe,

nosotros le vamos a proporcionar

un estímulo económico para que

no espere hasta la quincena.

una ejecutiva se debe ver

como una ejecutiva.

disfrute de su puesto.

marcela: híjole,

no sé ni cómo agradecérselo,

lic, de verdad, con permiso.

adriano: marcela.

marcela: sí.

adriano: nada más, bájele un

poco a su tonito popular,

por favor.

yo no soy lic, ni soy

licenciado.

soy licenciado, punto.

no, licenciado, coma alta,

licenciado, punto.

a ver, digalo.

marcela: licenciado.

¿no licenciado?

licenciado.

adriano: sígalo repitiendo

de aquí a su oficina.

marcela: licenciado, licenciado,

licenciado...

adriano: licenciado,

¿qué pasó, mi lic?

¿qué pasó, mamacita?

[ríe]

¿cómo está la más bella?

[puerta]

eva: buenos días, licenciada,

ya vio que le dejé unas

cositas en el escritorio,

¿verdad?

ay, qué pena con usted,

¿está llorando a caso?

helena: ¿me puede explicar

de dónde salió esto?

¿quién lo puso en mi escritorio?

eva: las flores se las traje

yo para arreglarle el día

un poquito, pues blancas

y el cd lo encontré...¿qué?

helena: ¿dónde?

eva: sí. ay.

limpiando sus cajones

y como decía su nombre,

creí que era importante.

helena: [grita]

¿cómo me pone en el escritorio

a la mano algo que ni siquiera

sabe qué es?

no sabe el daño que me acaba

de hacer ver a juan

en este video.

casi me muero de la impresión.

eva: ay, pero quién la entiende,

si lo hago, capaz que me regaña

porque me estoy metiendo

en algo privado,

y yo solamente, lo encontré

y tenía su nombre y pues lo puse

ahí.

después de todo, esta oficina

era del finadito, que en paz

descanse.

a lo mejor, hizo el video para

usted y como se patateó

ya no alcanzó a dárselo.

helena: sí, seguramente eso fue

lo que pasó.

eva: perdone la pregunta,

pero bueno, si el difunto

le hizo tanto daño que usted no

quiere ni que se mencione

su nombre en la oficina,

¿entonces por qué la afectó

tanto verlo, licenciada?

helena: porque lo amo, eva.

porque juan es el único hombre

al que he amado toda mi vida,

no sabe lo que daría

porque él estuviera vivo,

aquí, en frente de mí,

para poder decirle...

...te amo, juan.

[música]

[música]

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