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La Rosa de Guadalupe - 'Campeonas'

27 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

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tamara: ¡cuiden el balón!

¡no lo dejen solo!

leonardo: ¡corre, corre, corre!

tamara: ¡sigan el balón!

¡síganlo!

¡buena!

¡eso, quítaselo, rosita!

¡muy bien, eso!

leonardo: ay, venga, venga,

sí, se puede,

sí, se puede, ánimo.

tamara: ¡muy bien, ahí!

¡eso, muy bien!

¡venga, eso, eso, muy bien!

sí, esa soy yo, la entrenadora

de las panteras rosas.

ustedes no se imaginan

de qué manera un grupo de niñas

me cambió la vida.

aguerridas, decididas

y extrovertidas como son ellas.

nos unimos para luchar

por un equipo

de fútbol femenino.

ellas me transmiten su fuerza

porque no dejan morir

sus sueños.

por mucho tiempo se dijo

que el fútbol era un juego

de hombres.

pero hoy estamos demostrando

que las mujeres somos

unas guerreras en la cancha.

claro que habrá quienes

se sientan con el orgullo herido

y humillado, pero llegó

el momento de que las mujeres

destaquemos en el fútbol.

y yo les demostraré

que no solo es para los hombres.

pero ¿cómo fue que empezó

esta historia?

creo que todo pasó

hace casi un año, cuando mi vida

era otra y me encontraba

en un lugar muy diferente.

othón: los mandé llamar

porque ustedes dos

son los mejores abogados

de este bufete.

pero mi socio y yo

aún no sabemos a quién

debemos promover para director

de jurídico del área civil.

los dos tienen

grandes logros y méritos.

tamara: muchas gracias

por pensar en mí para el puesto.

en lo particular, dé por hecho

que no los defraudaré.

ni a usted ni a don máximo.

le aseguro que seré yo

la que obtenga ese puesto.

orlando: muchas gracias,

licenciado, es un honor tener

ese reconocimiento y más aún

si viene de usted y de su socio,

don máximo.

mi capacidad está por encima

de todos y no dudo que...

yo tendré ese puesto.

othón: me parece muy bien.

los dos tendrán que demostrar

su capacidad y competir

por el puesto.

solo hay un lugar,

y lo va a obtener el mejor.

pueden retirarse.

tamara: muchas gracias.

orlando: gracias.

máximo: te lo dije,

los dos son muy ambiciosos.

estoy seguro que se van a matar

para conseguir el puesto.

[ríe]

entonces, ¿qué?

¿apostamos?

othón: yo le voy a orlando.

tiene el ímpetu que se necesita

para nadar entre tiburones.

máximo: yo considero que tamara

tiene más capacidad

y es más astuta.

othón: ¿apostamos lo de siempre?

máximo: sí, lo de siempre.

othón: entonces, que comience

la guerra de sexos.

[ríe]

máximo: [ríe]

tamara: ah, solo te voy a pedir

una cosa: no te vayas a enojar

cuando te gane el puesto.

orlando: por favor, tamara,

no seas ilusa.

la dirección jurídica

es para alguien muy preparado,

como yo, que tengo

una especialidad.

tamara: creo que ya se te olvidó

que tengo una maestría y salí

mucho mejor calificada que tú.

así que mejor pasa

a tu oficinita a verme triunfar.

orlando: eso lo veremos.

tamara: voy a arrasar contigo.

orlando: que gane el mejor.

tamara: la mejor soy yo,

pero te amo.

orlando: vamos a celebrar.

te invito esta noche a cenar

porque además quiero pedirte

y darte algo.

tamara: muy bien, estaré lista

para ti, como siempre.

pero no olvides que ahora

empieza una competencia

entre nosotros, ¿eh?

orlando: [suspira]

perla: te felicito

por tus logros en el trabajo,

hija... pero a mí me interesa

más la cena que tienes

con orlando.

>> ay, mujer,

¿de qué cosas te preocupas?

de nimiedades,

ella está en edad de triunfar

y de comerse al mundo.

perla: sí, pero a veces,

por comerse al mundo,

se olvidan de lo primordial.

el amor.

tamara: justamente,

mi contrincante para este puesto

es orlando.

>> lo vas a hacer trizas, hija.

perla: a mí no me gusta

que los enamorados

se anden contrapunteando.

hiciste una carrera

universitaria brillante, hija,

tienes una maestría.

has logrado muchísimo

en el despacho donde estás.

pero tienes 24 años,

y las mujeres debemos pensar

en hacer nuestro hogar,

nuestra familia, los hijos.

tamara: mamá, estás hablando

como viejita del siglo pasado.

eso de que la mujer esté en casa

ya pasó, hoy en día,

la mujer tiene empoderamiento

en el trabajo, en la política,

en la economía.

yo tengo muchas aspiraciones,

mamá.

perla: pues yo solo digo

que por querer tanto

no lo vayas perder todo.

una carrera profesional exitosa

te alimenta el ego, pero el amor

de una pareja, de unos hijos,

te alimenta el alma.

tamara: bueno, ya me voy a ir,

porque tengo la cena esta

con orlando, los veo al ratito.

>> adiós.

perla: [suspira]

orlando: gracias.

tamara: gracias.

orlando: pues salud.

tamara: salud.

orlando: tamara, te amo.

eres la mujer de mi vida.

tamara: yo también te amo,

orlando.

desde que te vi, me gustó

que fueras un hombre

inteligente y tan decidido.

orlando: eres una mujer

extraordinaria, inteligente,

hermosa, y no tengo duda

de que serás una gran esposa.

tamara: [suspira]

>> con permiso.

orlando: gracias.

tamara...

¿te quieres casar conmigo?

tamara: [piensa]

no, este es el peor momento.

claro que me quiero

casar contigo, mi amor.

pero... no ahora.

no pongamos fecha, mi amor,

no hasta que sepamos

cómo van a estar nuestras vidas.

te amo.

orlando: está bien, mi amor,

como tú quieras, esperemos.

perla: felicidades

a los futuros esposos.

>> felicidades, hijos.

ustedes harán

un gran matrimonio.

>> y felicidades al valiente

que se atrevió a llevarse

a la moza.

todos: [ríen]

perla: yo fui la cómplice

de orlando para que le diera

el anillo de compromiso.

qué felicidad, hija.

[ríe]

orlando: perdón, señora perla,

pero todavía no nos vamos

a casar.

perla: ¿qué?

¿cómo que no se van a casar?

¿por qué?

orlando: bueno, tamara

ha decidido que deberíamos

esperarnos un poco más.

pero por lo pronto vamos a vivir

juntos, para estar seguros

de darnos el sí definitivo.

perla: estas ideas modernas...

pero bueno, qué le vamos

a hacer.

>> salud.

máximo: en estos seis meses,

ustedes han demostrado

toda su capacidad, y demostraron

que están altamente calificados.

pero, como othón les había

dicho, solo hay un puesto.

othón: así es.

y quien ganó el puesto

como director jurídico es...

orlando altamira.

ambos: [aplauden]

othón: muchas felicidades,

muchacho, sabemos que todavía

llegarás muy lejos.

y que el apellido altamira

será de prestigio.

tamara: eh, perdón,

¿puedo saber por qué?

digo, tengo experiencia,

mucha capacidad, soy una mujer

preparada, organizada.

máximo: sí, sí, lo sabemos.

pero sentimos que orlando

nos representa mucho mejor.

contamos con que tú apoyarás

a orlando en todo

lo que necesite.

tamara: sí, señor, voy a apoyar

al nuevo director en todo.

orlando: oh, muchas gracias,

no se arrepentirán

de su decisión.

empezaré enseguida

a organizar el área.

¿vamos?

con permiso.

othón: [ríe]

la cara que puso ella,

apenas pude aguantar la risa.

máximo: sí, y ni modo, ganaste.

toma, ganaste la apuesta,

aquí está tu dólar.

othón: [ríe]

orlando: bueno, pues ahora sí

me voy, le dejaré mi escritorio

a otra persona, porque ahora sí

tendré mi propio despacho,

y enorme.

tamara: no entiendo por qué

no me lo dieron a mí.

hacemos lo mismo, e incluso

yo he resuelto mejor los casos.

orlando: ay, pero no importa,

amor, porque tú y yo somos

pareja tanto en lo profesional

como en lo personal.

somos un equipo.

lo mío es todo tuyo, ¿eh?

tamara: está bien,

soy buena perdedora, ya.

y esos besos me terminan

convenciendo.

ana: [carraspea]

disculpe, licenciado,

aquí está el joven santiago.

él es el que va a ocupar

el puesto que usted deja

de vacante.

el licenciado othón me pidió

que le dijera que usted le diera

la bienvenida y la capacitación.

orlando: nadie mejor que tú

para capacitar

al nuevo elemento.

ana: y bueno, si es una orden

del jefe, así va a tener

que ser.

tamara: la verdad que el tal

santiago está muy verde.

se acaba de recibir.

orlando: no es para tanto,

todos empezamos igual.

tenle paciencia.

tamara: se la voy a tener.

orlando, ya que eres

el nuevo director,

te quería pedir un favor.

¿me puedes dar más

responsabilidades

pero ya a nivel dirección?

yo sé que tú eres el director,

pero a mí me gustaría

que me compartieras más trabajo.

y que me dejaras tomar

decisiones más independientes.

orlando: ¿y eso por qué?

tamara: porque me siento

estancada.

me había hecho mucha ilusión

tener el puesto que tú tienes,

y entiendo que perdí.

pero me gustaría explotar más

mi capacidad.

orlando: claro.

tú serás mi brazo derecho,

como eres en mi corazón.

tamara: ay, todo cursi,

precioso... gracias, mi amor.

ya es bien tarde, ¿y el nuevo?

no ha llegado,

¿quién se cree que es, el jefe?

ana: anoche dijo que iba

a hacer unas compras,

porque como recibió

su primer sueldo pues...

tamara: sí, pero que se vaya

de compras otro día.

no cuando más lo necesitamos.

santiago: buenas tardes,

ya estoy aquí.

tamara: ¿quién demonios te crees

para llegar a esta hora?

teníamos que meter un escrito

antes de las 12 del día,

¿y dónde estaba el joven?

de "shopping".

podemos estar teniendo

una urgencia, ¿y tú?

de "shopping".

santiago: yo le avisé a anita

y le dije que no iba a poder

llegar temprano.

tamara: pero anita no es

tu secretaria, ¿eh?

y tampoco este despacho

tiene por qué tolerar

porque tú te manejes solo.

santiago: yo no tengo por qué

escucharte, mira, para empezar,

tú ni siquiera eres mi jefa.

tamara: pues sí, podré no ser

tu jefa, pero sí soy la persona

que te capacitó.

y tienes que colaborar conmigo

para sacar adelante el trabajo.

santiago: ahorita mismo me pongo

a trabajar, y de una vez te digo

que no voy a permitir

que te quieras pasar conmigo.

ana: licenciada,

ya está listo el escrito.

¿quiere que de una vez

lo mande al juzgado séptimo?

tamara: sí, anita, gracias.

con permiso.

ana: mire, licenciada.

ya añada coraje y llévese

las cosas tranquila.

porque, al parecer, el muchacho

fue recomendado por alguien.

tamara: ¿por qué lo dices?

ana: porque le están pagando

un dineral.

tamara: ¿tú sabes cuánto?

ana: sí, 60.000 pesos.

tamara: ¿qué?

¿le están pagando

el doble que a mí?

¿y es el nuevo?

ana: ay, licenciada, nada más

no se vaya a meter en un lío.

y si se mete, no vaya a decir

que yo fui la que le dijo.

tamara: no, no, no voy a decir

nada de ti, pero sí tengo

que reclamar que le estén

pagando eso a un fulano

que acaba de llegar.

máximo: me parece muy bien

cómo estás manejando esta

demanda con la transnacional.

estoy seguro que eso nos va

a dejar muy buenos dividendos.

orlando: qué bueno

que les satisface.

voy a seguir trabajando.

por cierto,

tamara está ahí afuera,

quiere hablar con ustedes.

othón: sí, que pase.

carmelita, dígale por favor

a la licenciada otahola

que pase.

tamara: disculpen

por la interrupción.

pero lo que vengo a decirles

es de carácter personal.

quisiera saber por qué

el chico recién egresado

de la universidad y que yo

capacité, gana el doble que yo.

máximo: mm, ¿ves?

ya cayó.

othón: no deberíamos

darte explicaciones,

pero te las daremos

en consideración a orlando.

fue simplemente porque santiago

acaba de casarse, paga renta,

tiene que mantener una casa

y es el jefe de familia.

tamara: ¿y eso qué tiene

que ver?

¿él gana el doble

simplemente porque yo soy mujer?

eso me quiere decir.

othón: claro que no,

pero tú vives con tu pareja,

que es orlando.

él solventa todos tus gastos.

tamara: eso es una tontería,

y no estoy de acuerdo

con cómo están las cosas.

máximo: pues es una lástima,

porque no van a cambiar.

orlando: tamara,

trata de calmarte.

tamara: no, no, no, no,

yo no me voy a calmar.

porque a mí me parece

que se me está discriminando

por el simple hecho

de ser mujer.

máximo: mm, cómo han cambiado

los tiempos.

aún recuerdo aquella maravilla

de hace algunas décadas,

donde las mujeres

eran más cuidadosas

de su casa y de su hogar.

tamara: no es posible

lo que estoy escuchando.

será mejor que presente

mi renuncia.

othón: eres una excelente

abogada, no lo eches a perder.

tamara: ustedes lo están

echando a perder.

¿por qué si soy una buena

abogada se me paga la mitad

que uno que acaba de entrar?

othón: ya te explicamos.

tamara: pues no lo acepto.

y prefiero renunciar

antes de seguir en un lugar

donde se me discrimina

simplemente por ser mujer.

orlando: tamara, tamara...

máximo: [suspira]

othón: toma, viejo zorro.

me ganaste,

sabías que no iba a aguantar.

eso de la equidad de género

son puras vaciladas.

ambos: [ríen]

orlando: estás llevando

al extremo esto, no te vayas.

no estás pensando bien

las cosas, tamara.

tamara: precisamente

porque las pensé

estoy haciendo esto.

no le dijiste nada

a los abogados, permitiste

que me faltaran el respeto.

orlando: no te estaban faltando

al respeto.

además, yo no les puedo

decir nada, son los dueños

de la firma y me acaban

de ascender.

tamara: ¿no te das cuenta

que me estaban discriminando

por ser mujer?

eres un cobarde,

no me supiste apoyar.

así que aquí se acaba todo.

ah...

aquí tienes tu mugre anillo.

hemos terminado.

[llora]

perla: ¿qué pasó, hija?

tamara: fracasé, mamá.

me hicieron menos en el trabajo.

y orlando no hizo nada,

no me apoyó.

perla: estás exagerando

las cosas, hija.

tamara: ay, mamá, ¿por qué

siempre que se trata de defender

los derechos de una mujer

te pones así?

como si yo no tuviera la razón.

perla: hija, ¿qué quieres

que te diga?

yo soy de otra época.

tamara: pues tu época

es muy retrógrada, mamá.

esto parece la edad media.

están cañones, de verdad.

>> ja, órale, hermanita.

hace mucho que no te veíamos

jugar con el balón.

>> siempre fuiste muy buena

jugando fútbol.

tamara: había olvidado

lo increíble que es jugar "fut".

>> oye, ¿y qué piensas hacer

en lo que consigues trabajo?

tamara: pues seguir buscando.

alguna puerta se tiene

que abrir.

>> yo te puedo recomendar

a una amiga que tiene

una escuela, ella necesita

maestras de inglés,

tú lo hablas muy bien.

tamara: ¿harías eso por mí?

>> claro, para qué estamos

los hermanos...

>> ea, a ver--

>> buena.

tamara: ay, ¿cómo mano?

>> sí, ¿eh?

el árbitro te saca roja, ¿eh?

tamara: buenos días.

todos: buenos días.

tamara: yo soy la maestra

tamara otahola, les voy a dar

la clase de inglés.

pero antes me gustaría

conocerlos, díganme su nombre,

díganme cuál es su sueño

más grande, ¿sí?

a ver, vamos a empezar contigo.

rosita: yo me llamo

rosamaría torres,

pero todos me dicen rosita.

yo quiero ser futbolista,

aunque por el momento

me conformaría con tener

aquí en la escuela

un equipo de puras mujeres.

tamara: ¿y por qué no lo tienen?

rosita: porque el maestro leo

y el director

dicen que el fútbol

es solo juego de niños.

tamara: ¿eso te dijeron?

>> sí, y nos morimos

por tener nuestro equipo.

tamara: pues lo van a tener.

porque yo les voy a ayudar

a que tengamos un equipo

de fútbol femenino.

¿y qué creen?

todos: ¿qué?

tamara: que van a ser campeonas.

todas: [celebran]

tamara: ay, denme un abrazo.

[ríe]

>> no lleve por otro lado

las cosas, maestra.

no es un problema de equidad

de género por el cual

las niñas no tengan

un equipo de fútbol soccer.

es un problema de dinero.

tamara: por favor, explíqueme,

para que yo pueda

entender la situación.

>> no tenemos presupuesto

más que para un solo equipo.

y ese equipo, por años,

ha estado compuesto de varones.

no entiendo por qué ahora

tendría que ser diferente.

tamara: porque las mujeres

también tienen derecho

a hacer deporte, por eso.

>> tiene usted razón,

pero no tengo los fondos.

no puedo hacer otra cosa.

y tampoco podemos dinamitar

lo que se ha logrado

en el presupuesto deportivo

de la escuela solo por tener

dos equipos.

tamara: ¿y qué pasaría

si el equipo de las niñas

es mejor que el de los niños?

>> no lo creo, maestra.

ahora, si me disculpa--

tamara: ¿y si se lo demostrara?

¿si yo me pusiera a entrenar

a las niñas, armara un equipo

y les ganamos a los niños

en un partido?

¿qué pasaría?

>> pues sería exactamente

lo mismo, no tengo dinero.

aunque bien podría

hacer un esfuerzo y hablar

con alguien de la secretaría.

déjeme ver,

a ver de dónde lo saco.

tamara: entonces, eso es un sí.

>> eso es un veremos.

arme el equipo,

pero no prometo nada.

tamara: perfecto,

voy a organizar ese partido

con el maestro

de educación física.

gracias.

leonardo: venga, eso estuvo.

venga, chicos, son los mejores.

venga, venga, venga,

chóquelas, chóquelas.

>> gracias, y hoy nosotros

tenemos el mejor entrenador.

somos los mejores

de la liga intercolegial

y ningún equipo nos llega.

tamara: eso es lo que creen.

rosita: sí, no será por mucho

tiempo que ustedes sean

los mejores, porque todavía

no se enfrentan a nosotras.

leonardo: a ver, a ver, a ver,

¿quiénes son ustedes

y qué hacen en mi cancha?

yo soy el entrenador aquí.

tamara: pues verás, entrenador.

se trata de que tu equipo

y mi equipo vamos a tener

un partido.

y les vamos a ganar.

leonardo: eso debe ser

un chiste.

a ver, mire, entrenadora,

¿por qué no va y habla primero

con el director?

tamara: ya hablé con él.

y ya sabe que lo reté.

así que nos vemos aquí

en un mes... vámonos, niñas.

>> la neta es que,

en tan solo tres semanas,

las niñas han avanzado mucho.

>> ni tanto, todavía

no nos llegan ni a los talones.

tamara: ¡muy bien!

pues muy bien, niñas.

han mejorado muchísimo,

pero esto es todo por hoy.

ya se pueden ir a bañar

y a cambiar.

leonardo: reconozco

que las niñas

han mejorado mucho,

pero todavía están muy verdes.

tamara: imagínate

si las hubieran dejado

jugar desde chiquitas.

les vamos a ganar,

eso ni lo dude.

leonardo: pues eso lo veremos

el día del encuentro.

por ahora...

¿estás lista para ir al cine?

tamara: claro, solo déjame

paso a mi casa a bañarme.

leonardo: ah, pues está bien,

te llevo a tu casa

y te espero en mi auto.

tamara: ok.

[suspira]

¿llamas auto a tu "bocho"?

leonardo: oye, oye, ¿qué tienes

contra los "bochos"?

nunca me han dejado tirado.

con decirte que un día

pasó como si nada

por donde había un socavón donde

todo mundo estaba esquivando.

tamara: [ríe]

leonardo: a ver, permíteme.

tamara: no, no, no, yo puedo.

no creas que por ser mujer

no puedo.

leonardo: a ver, no es

porque crea que no puedes,

sino nada más es una atención.

no tienes que llevar el término

"feminista" al extremo, ¿sabes?

tamara: ay...

leonardo: oye, eso me dolió.

tamara: ay, no aguantas nada.

[ríe]

ambos: [ríen]

tamara: ya me voy, mamá,

regreso al rato.

¿tú qué haces aquí?

perla: yo lo invité a pasar,

hija.

tamara: ah, bueno, como es

tu invitado los dejo solos, ¿no?

me voy, es que me están

esperando.

orlando: no, no, no, espérate.

quiero hablar contigo.

necesito hablar contigo.

tamara: eso debiste haber

pensado antes de que en ese

despacho me vieran la cara.

y que tú no me hayas apoyado.

orlando: ¿sigues con lo mismo?

tamara: claro que sigo

con lo mismo.

y no pienso cambiar.

y perdón, pero es que me están

esperando para ir al cine.

orlando: ¿te esperan?

¿cómo que te esperan?

tamara: pues me están esperando.

orlando: espera, tamara...

tamara.

o sea que nada más me dejas

y resulta que ya

hasta sales con otro.

tamara: tú y yo ya terminamos,

no tengo por qué darte

ninguna explicación.

leonardo: oye, ¿qué te pasa?

suéltala, déjala en paz.

orlando: ¿tú qué te metes?

¿tú quién eres?

leonardo: a ver,

¿qué te importa?

pero a la señorita

no la molestas.

orlando: yo soy su prometido.

tamara: ay, eras mi prometido.

ahora, déjame en paz.

leonardo: déjala en paz.

orlando: ¿tú quién eres?

[gime]

leonardo: y no vuelvas a tocar

a una mujer, imbécil.

por favor, súbete.

ambos: [hablan a la vez]

tamara: [piensa]

y ahora estamos aquí,

dándoles una paliza

a los hombres.

bueno, todavía no,

porque apenas estamos empatados.

pero, en realidad,

nadie creía en este equipo.

[celebra]

¡no la metió, no la metió!

leonardo: corre, corre, corre--

tamara: ¡aguas!

ay, casi, muy bien.

leonardo: ¡bien, arquero, bien!

ambos: [hablan a la vez]

tamara: ¡no se confíen!

¡falta un minuto todavía!

¡todo puede pasar, no aflojen!

>> más acá, vamos, azul, vamos.

>> [celebra]

>> [pita]

tamara: [celebra]

¡ganamos!

muy bien, muy bien, muy bien.

rosita: ganamos, y gracias

a nuestra maestra de inglés

que creyó en nosotras.

todas: [celebran]

tamara: muchas gracias,

felicidades a todas.

son unas campeonas.

todas: [celebran]

¡ganamos, ganamos!

¡ganamos!

[música]

[música]

>> lo siento, pero no se puede

formar el equipo.

se lo dije antes y se lo digo

ahora, no hay presupuesto.

tamara: pero usted ya había

dicho que lo iba a intentar.

>> no, no, no, no.

yo le dije bien claro

que no le prometía nada.

la dejé hacer su reto

y ya se quitó la espinita

que traía de formar su equipo.

ahora debe de entender

que en este colegio

hay prioridades.

y el equipo femenil

no es una de ellas.

tamara: yo no puedo

decepcionarlas.

>> pues tendrá que hacerlo.

no habrá equipo femenino,

lo lamento.

quizá el próximo año.

ahora, si me disculpa...

rosita: ¿qué pasó?

¿qué dijo el director?

tamara: no quiso.

dijo que la escuela

no tiene presupuesto

para un equipo femenil.

todas: [lloran]

tamara: ay, no, pero no lloren,

niñas, muchas veces las mujeres

en la historia del mundo

han tenido caídas.

pero no se dieron por vencidas.

igual nosotras.

exigiremos nuestro lugar

porque ya lo tenemos,

nos lo ganamos.

hoy nos presentaremos

en el entrenamiento

de los niños.

todas: [celebran]

tamara: sí, y vamos a entrenar

con ellos.

venga un abrazo,

vamos a entrenar.

leonardo: todos juntos.

tamara: leonardo...

leonardo: eh, ¿qué pasó?

tamara: que no hay manera

de tener equipo.

>> ustedes nos ganaron

a la buena, qué injusto

que no puedan tener su equipo.

>> y tú, rosita,

eres una buenaza.

ese último gol ni lo vi

de tan rápido que iba.

rosita: ustedes dos también

juegan muy bien.

tamara: por eso, te quiero pedir

un favor muy especial,

¿pueden entrenar contigo

las niñas?

para que no pierdan la condición

que han logrado hasta ahorita.

leonardo: sí, claro,

esa es una buena idea.

pero no solo yo

voy a entrenarlas, también tú.

entre los dos vamos a entrenar

a las niñas y a los niños

por igual.

>> qué padre que vamos

a entrenar juntos.

rosita: sí.

tamara: bueno, a cambiarse,

niñas, que vamos a entrenar.

córranle.

muchas gracias, leo, gracias.

leonardo: rápido, rápido,

rápido...

>> no, no, ya no fui.

tamara: hola.

>> hola, ¿cómo está

mi entrenadora favorita?

qué bueno, qué bueno que llegas,

tu mamá te tiene una sorpresa.

tamara: ¿cómo?

perla: vas a ver.

tamara: ¿cómo estás?

>> bien, ¿y tú?

tamara: ay, mamá,

qué bonito detalle.

perla: no me lo agradezcas a mí

porque no es mi regalo.

tamara: entonces, ¿de quién es?

perla: de orlando.

tamara: ay, mamá.

entonces... no, no lo quiero.

perla: hija... piénsalo.

orlando es un buen hombre,

te quiere mucho.

y sin dudas se equivocó,

pero escúchalo.

no puedes tirar por la borda

tantos años de relación.

anda, hija, escúchalo,

acepta ir a cenar con él.

>> sí, hija, cena con él.

y quizás puedan arreglar

su relación.

orlando: oye, tamara...

¿tú sabes qué hace una ratita

esperando en un banquito?

tamara: ¿qué hace?

orlando: esperando un ratito.

tamara: ay, no...

[ríe]

orlando: [ríe]

¿sabías que me encanta

tu sonrisa?

tamara: siempre has sabido

hacerme reír.

orlando: tamara, en todo

este tiempo que he estado sin ti

me he sentido muy mal.

me he dado cuenta

que tenías toda la razón.

que debí haberte apoyado,

incluso yo también

debí haber renunciado.

y si ahora me dices y me pides

que renuncie, lo haré.

tamara: no, no quiero que hagas

nada de eso por mí.

orlando: tamara, dame otra

oportunidad, regresa conmigo.

yo sé que me amas

como yo te amo.

tamara: yo... te tengo

mucho cariño, orlando.

y no sé, no te digo que sí,

pero prometo pensarlo.

orlando: para mí es suficiente.

sabré esperar.

te amo, mi amor, te amo.

[música]

[música]

todos: [aplauden]

tamara: estas medallas

son para reconocer el valor

y el coraje de las niñas.

por no detenerse ante nada

para lograr su sueño

de jugar fútbol.

por eso, quiero reconocer

de manera especial a rosita.

todos: [aplauden]

tamara: rosita nos compartió

su sueño y nos recordó

que las mujeres tenemos todo

para ser unas campeonas

en todo lo que nos propongamos.

y ahora que están

entrenando juntos, han aprendido

a respetarse entre hombres

y mujeres, entre niños y niñas.

leonardo: claro, porque no hay

diferencias reales, todos somos

seres humanos muy capaces.

rosita: también nosotras

la queremos reconocer.

porque aceptó ser nuestra

entrenadora, y sin usted

no lo hubiéramos podido hacer.

todos: [aplauden]

tamara: gracias...

muchas gracias.

todos: [aplauden]

tamara: para ustedes.

leonardo: velocidad, velocidad,

así, así, erika, sigue así.

bien, josé miguel.

[pita]

muy bien, niñas, niños,

el entrenamiento de hoy

ya ha terminado.

tamara: vayan a sus respectivos

vestidores a bañarse, vámonos.

rosita: ahora sí me salvé.

ahora sí estuvo duro

el entrenamiento, ¿no?

>> sí, el entrenador leo

se manchó con nosotros.

yo hasta sudé la gota gorda.

rosita: [ríe]

>> pensé que te ibas

a desinflar, gordito.

todos: [ríen]

tamara: estos niños

son tremendos.

leonardo: bueno, y a ti y a mí

nos toca levantar los balones.

tamara: ni modo, a levantar.

perdón.

leonardo: no, perdóname tú a mí,

no quise ofenderte.

tamara: no me ofendiste.

es que... estoy muy confundida.

no sé lo que siento

por mi exprometido,

pero tampoco sé qué cosa

me está pasando contigo, y...

leonardo: no, no debí besarte.

tamara: pero sí me gustó

que me besaras, es solo que--

[balbucea]

no sé qué está--

me tengo que ir.

máximo: son unos inútiles.

ese jovencito santiago

ya me tiene hasta el copete.

cuando no cambia los expedientes

los mete mal, es un inepto.

othón: y también nos equivocamos

en contratar a orlando.

el departamento del área civil

es un desastre.

máximo: ya ves, te dije

que tamara era mucho mejor

que orlando.

othón: sí, elegimos mal.

debimos haberle dado

la dirección jurídica a tamara.

debemos pedirle que vuelva

a trabajar aquí con nosotros.

máximo: tamarita,

qué gusto tenerte por aquí.

¿cómo te ha ido?

sabemos que entraste

a dar clases a un colegio.

tamara: sí.

othón: y que estabas haciendo

un grupo de fútbol femenil.

caray, no te conocíamos

esa cualidad de las muchas

que tienes.

tamara: sí, estuve dirigiendo

un equipo, y también ha sido

un gran aprendizaje para mí.

máximo: bueno, hablando

de aprendizaje,

nosotros tenemos que reconocer

que nos equivocamos contigo.

y queremos que regreses

al despacho.

tamara: ah, ¿sí?

¿y a qué se debe ese cambio?

othón: por ajustes.

cosas que necesitamos cambiar

para hacer funcionar

el departamento del área civil.

al parecer,

orlando no es tan buen abogado.

máximo: te ofrecemos el doble

de lo que ganabas.

tamara: no, eso es muy poco.

othón: está bien, te igualamos

a lo que estaba ganando orlando.

máximo: más bonos

del 30 por ciento

por cada caso que ganes.

es más, te ofrezco

hacerte socia del despacho.

othón: oye, máximo,

¿no te parece demasiado?

máximo: no, no,

de ninguna manera.

socia, eso es lo que vas a ser.

imagínate, recuperarás al amor

de tu vida, que es orlando,

y serás nuestra socia.

¿no te parece un ofrecimiento

suculento, querida tamara?

[música]

[música]

>> bueno, y entonces,

¿qué has pensado?

¿vas a regresar al despacho?

digo, ganarías muy bien, ¿eh?

tamara: no sé,

estoy muy confundida.

>> lo que pasa es que estás

contra la pared, pero yo creo

que debes de hacer caso

a lo que siempre te ha dictado

tu corazón de campeona.

tamara: no, es que estoy

en blanco... además,

orlando quiere regresar conmigo.

así que ya no sé.

>> a ver, hermana,

tienes que enfocarte

en lo que en verdad quieres.

tamara: [suspira]

mm, no saben cómo le pido

a la virgen de guadalupe

que me ilumine

para tomar una decisión.

ya gané, sé quién soy,

sé cuáles son mis fortalezas,

mis capacidades.

pero ¿qué decisión debo tomar?

¿debo seguir

con mi vida anterior?

¿con el puesto que había soñado?

¿o debo elegir esta nueva vida?

esta vida que me está cambiando

y donde conocí a unas campeonas.

máximo: siéntate, tamarita,

por favor.

tamara: bueno, pues...

ya lo pensé muy bien.

sin duda, aquí he crecido

profesionalmente, y ustedes dos

son abogados muy reconocidos.

máximo: entonces, ¿te damos

la bienvenida, socia?

tamara: pero jamás aceptaría

ser socia de gente tan vil

como lo son ustedes.

así que quédense

con su despacho, yo voy a seguir

adelante con mi vida.

con mi nueva vida, donde no hay

gente ruin como ustedes.

par de viejos hipócritas...

máximo: ya, ¡lárgate!

tuvimos consideración contigo.

pero nunca, óyeme bien,

nunca vas a pasar

de donde estás.

tamara: se equivoca.

ya me dio el gusto de verlo

suplicarme que regresara.

yo soy joven y tengo

una vida por delante

para cosechar éxitos.

me voy, porque además sería

horrible ver todos los días

sus caras amargadas.

y terminaría siendo

como ustedes.

con permiso, bonito día.

ana: yo sabía que no iba

a aceptar el puesto.

tamara: pues sí.

tomé la mejor decisión,

y esos viejitos...

casi se infartan.

ana: [ríe]

tamara: así que pues ya ganaste

la apuesta.

ten tu... dólar.

ana: [ríe]

qué bueno que al menos

gané un dólar.

y a como está el cambio...

tamara: uh.

adiós, anita.

ana: la voy a extrañar.

orlando: tamara, qué bueno

que ya estés de regreso.

y sobre todo que tenemos

la oportunidad de retomar

nuestra relación.

tamara: no, orlando,

no te equivoques.

tú y yo no vamos a retomar nada,

porque yo no te amo.

y quédate con tu vida,

porque yo ya tengo la mía.

hasta nunca.

orlando: pero me vas a extrañar.

no vas a encontrar

a ningún hombre como yo.

leonardo: anda, rosita,

quítale el balón.

quítale el balón, rosita,

tú puedes, tú puedes.

>> ¡miren, ahí está tamara!

tamara: ¡hola!

¿cómo están?

leonardo: qué bueno

que estás aquí.

porque desde aquel día

que empezamos a entrenar hom--

tamara: [chista]

desde el día que me besaste

supe que ibas a ser

el amor de mi vida.

todos: [gritan]

tamara: no me voy a separar

nunca de ti.

leonardo: y yo mucho menos.

>> qué bueno que los veo juntos,

chicos: ya conseguí el dinero

para hacer el equipo femenil.

tamara: ya no será necesario,

señor director.

>> pero ¿por qué?

rosita: porque los niños

aceptaron que hiciéramos

equipo mixto.

>> sí, rosita y yo de delanteros

seremos invencibles.

>> bueno, pues si ya se pusieron

de acuerdo, yo los apoyo.

todos: [aplauden]

tamara: hagamos ese equipo mixto

porque los hombres

y las mujeres no tenemos

por qué estar peleados.

todos somos campeones.

todos: [celebran]

>> todos somos campeones.

tamara: nunca dejes morir

tus sueños.

todo es posible si luchas

cada día por alcanzarlos.

en realidad, no se trata

de estar en competencia

con los hombres,

y tampoco vengarse de ellos.

es más simple, lo que hay

que lograr es la comprensión

de que ambos sexos

somos un solo ser humano.

igual de valiosos

e igual de perfectos.

aún estamos muy lejos

de que se nos den

las mismas oportunidades a todos

y en todos los ámbitos.

pero estamos dando pasos

hacia delante.

para que algún día

todas las mujeres seamos unas...

"campeonas".

[música]

[música]

>> ♪ desde el cielo

una hermosa mañana

desde el cielo

una hermosa mañana

la guadalupana, la guadalupana

la guadalupana bajó el tepeyac

juan diosito, la virgen le dijo

juan diosito, la virgen... ♪

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