Univision7 Dic 2019 – 12:00 AM EST
tamara: ¡cuiden el balón!
¡no lo dejen solo!
leonardo: ¡corre, corre, corre!
tamara: ¡sigan el balón!
¡síganlo!
¡buena!
¡eso, quítaselo, rosita!
¡muy bien, eso!
leonardo: ay, venga, venga,
sí, se puede,
sí, se puede, ánimo.
tamara: ¡muy bien, ahí!
¡eso, muy bien!
¡venga, eso, eso, muy bien!
sí, esa soy yo, la entrenadora
de las panteras rosas.
ustedes no se imaginan
de qué manera un grupo de niñas
me cambió la vida.
aguerridas, decididas
y extrovertidas como son ellas.
nos unimos para luchar
por un equipo
de fútbol femenino.
ellas me transmiten su fuerza
porque no dejan morir
sus sueños.
por mucho tiempo se dijo
que el fútbol era un juego
de hombres.
pero hoy estamos demostrando
que las mujeres somos
unas guerreras en la cancha.
claro que habrá quienes
se sientan con el orgullo herido
y humillado, pero llegó
el momento de que las mujeres
destaquemos en el fútbol.
y yo les demostraré
que no solo es para los hombres.
pero ¿cómo fue que empezó
esta historia?
creo que todo pasó
hace casi un año, cuando mi vida
era otra y me encontraba
en un lugar muy diferente.
othón: los mandé llamar
porque ustedes dos
son los mejores abogados
de este bufete.
pero mi socio y yo
aún no sabemos a quién
debemos promover para director
de jurídico del área civil.
los dos tienen
grandes logros y méritos.
tamara: muchas gracias
por pensar en mí para el puesto.
en lo particular, dé por hecho
que no los defraudaré.
ni a usted ni a don máximo.
le aseguro que seré yo
la que obtenga ese puesto.
orlando: muchas gracias,
licenciado, es un honor tener
ese reconocimiento y más aún
si viene de usted y de su socio,
don máximo.
mi capacidad está por encima
de todos y no dudo que...
yo tendré ese puesto.
othón: me parece muy bien.
los dos tendrán que demostrar
su capacidad y competir
por el puesto.
solo hay un lugar,
y lo va a obtener el mejor.
pueden retirarse.
tamara: muchas gracias.
orlando: gracias.
máximo: te lo dije,
los dos son muy ambiciosos.
estoy seguro que se van a matar
para conseguir el puesto.
[ríe]
entonces, ¿qué?
¿apostamos?
othón: yo le voy a orlando.
tiene el ímpetu que se necesita
para nadar entre tiburones.
máximo: yo considero que tamara
tiene más capacidad
y es más astuta.
othón: ¿apostamos lo de siempre?
máximo: sí, lo de siempre.
othón: entonces, que comience
la guerra de sexos.
[ríe]
máximo: [ríe]
tamara: ah, solo te voy a pedir
una cosa: no te vayas a enojar
cuando te gane el puesto.
orlando: por favor, tamara,
no seas ilusa.
la dirección jurídica
es para alguien muy preparado,
como yo, que tengo
una especialidad.
tamara: creo que ya se te olvidó
que tengo una maestría y salí
mucho mejor calificada que tú.
así que mejor pasa
a tu oficinita a verme triunfar.
orlando: eso lo veremos.
tamara: voy a arrasar contigo.
orlando: que gane el mejor.
tamara: la mejor soy yo,
pero te amo.
orlando: vamos a celebrar.
te invito esta noche a cenar
porque además quiero pedirte
y darte algo.
tamara: muy bien, estaré lista
para ti, como siempre.
pero no olvides que ahora
empieza una competencia
entre nosotros, ¿eh?
orlando: [suspira]
perla: te felicito
por tus logros en el trabajo,
hija... pero a mí me interesa
más la cena que tienes
con orlando.
>> ay, mujer,
¿de qué cosas te preocupas?
de nimiedades,
ella está en edad de triunfar
y de comerse al mundo.
perla: sí, pero a veces,
por comerse al mundo,
se olvidan de lo primordial.
el amor.
tamara: justamente,
mi contrincante para este puesto
es orlando.
>> lo vas a hacer trizas, hija.
perla: a mí no me gusta
que los enamorados
se anden contrapunteando.
hiciste una carrera
universitaria brillante, hija,
tienes una maestría.
has logrado muchísimo
en el despacho donde estás.
pero tienes 24 años,
y las mujeres debemos pensar
en hacer nuestro hogar,
nuestra familia, los hijos.
tamara: mamá, estás hablando
como viejita del siglo pasado.
eso de que la mujer esté en casa
ya pasó, hoy en día,
la mujer tiene empoderamiento
en el trabajo, en la política,
en la economía.
yo tengo muchas aspiraciones,
mamá.
perla: pues yo solo digo
que por querer tanto
no lo vayas perder todo.
una carrera profesional exitosa
te alimenta el ego, pero el amor
de una pareja, de unos hijos,
te alimenta el alma.
tamara: bueno, ya me voy a ir,
porque tengo la cena esta
con orlando, los veo al ratito.
>> adiós.
perla: [suspira]
orlando: gracias.
tamara: gracias.
orlando: pues salud.
tamara: salud.
orlando: tamara, te amo.
eres la mujer de mi vida.
tamara: yo también te amo,
orlando.
desde que te vi, me gustó
que fueras un hombre
inteligente y tan decidido.
orlando: eres una mujer
extraordinaria, inteligente,
hermosa, y no tengo duda
de que serás una gran esposa.
tamara: [suspira]
>> con permiso.
orlando: gracias.
tamara...
¿te quieres casar conmigo?
tamara: [piensa]
no, este es el peor momento.
claro que me quiero
casar contigo, mi amor.
pero... no ahora.
no pongamos fecha, mi amor,
no hasta que sepamos
cómo van a estar nuestras vidas.
te amo.
orlando: está bien, mi amor,
como tú quieras, esperemos.
perla: felicidades
a los futuros esposos.
>> felicidades, hijos.
ustedes harán
un gran matrimonio.
>> y felicidades al valiente
que se atrevió a llevarse
a la moza.
todos: [ríen]
perla: yo fui la cómplice
de orlando para que le diera
el anillo de compromiso.
qué felicidad, hija.
[ríe]
orlando: perdón, señora perla,
pero todavía no nos vamos
a casar.
perla: ¿qué?
¿cómo que no se van a casar?
¿por qué?
orlando: bueno, tamara
ha decidido que deberíamos
esperarnos un poco más.
pero por lo pronto vamos a vivir
juntos, para estar seguros
de darnos el sí definitivo.
perla: estas ideas modernas...
pero bueno, qué le vamos
a hacer.
>> salud.
máximo: en estos seis meses,
ustedes han demostrado
toda su capacidad, y demostraron
que están altamente calificados.
pero, como othón les había
dicho, solo hay un puesto.
othón: así es.
y quien ganó el puesto
como director jurídico es...
orlando altamira.
ambos: [aplauden]
othón: muchas felicidades,
muchacho, sabemos que todavía
llegarás muy lejos.
y que el apellido altamira
será de prestigio.
tamara: eh, perdón,
¿puedo saber por qué?
digo, tengo experiencia,
mucha capacidad, soy una mujer
preparada, organizada.
máximo: sí, sí, lo sabemos.
pero sentimos que orlando
nos representa mucho mejor.
contamos con que tú apoyarás
a orlando en todo
lo que necesite.
tamara: sí, señor, voy a apoyar
al nuevo director en todo.
orlando: oh, muchas gracias,
no se arrepentirán
de su decisión.
empezaré enseguida
a organizar el área.
¿vamos?
con permiso.
othón: [ríe]
la cara que puso ella,
apenas pude aguantar la risa.
máximo: sí, y ni modo, ganaste.
toma, ganaste la apuesta,
aquí está tu dólar.
othón: [ríe]
orlando: bueno, pues ahora sí
me voy, le dejaré mi escritorio
a otra persona, porque ahora sí
tendré mi propio despacho,
y enorme.
tamara: no entiendo por qué
no me lo dieron a mí.
hacemos lo mismo, e incluso
yo he resuelto mejor los casos.
orlando: ay, pero no importa,
amor, porque tú y yo somos
pareja tanto en lo profesional
como en lo personal.
somos un equipo.
lo mío es todo tuyo, ¿eh?
tamara: está bien,
soy buena perdedora, ya.
y esos besos me terminan
convenciendo.
ana: [carraspea]
disculpe, licenciado,
aquí está el joven santiago.
él es el que va a ocupar
el puesto que usted deja
de vacante.
el licenciado othón me pidió
que le dijera que usted le diera
la bienvenida y la capacitación.
orlando: nadie mejor que tú
para capacitar
al nuevo elemento.
ana: y bueno, si es una orden
del jefe, así va a tener
que ser.
tamara: la verdad que el tal
santiago está muy verde.
se acaba de recibir.
orlando: no es para tanto,
todos empezamos igual.
tenle paciencia.
tamara: se la voy a tener.
orlando, ya que eres
el nuevo director,
te quería pedir un favor.
¿me puedes dar más
responsabilidades
pero ya a nivel dirección?
yo sé que tú eres el director,
pero a mí me gustaría
que me compartieras más trabajo.
y que me dejaras tomar
decisiones más independientes.
orlando: ¿y eso por qué?
tamara: porque me siento
estancada.
me había hecho mucha ilusión
tener el puesto que tú tienes,
y entiendo que perdí.
pero me gustaría explotar más
mi capacidad.
orlando: claro.
tú serás mi brazo derecho,
como eres en mi corazón.
tamara: ay, todo cursi,
precioso... gracias, mi amor.
ya es bien tarde, ¿y el nuevo?
no ha llegado,
¿quién se cree que es, el jefe?
ana: anoche dijo que iba
a hacer unas compras,
porque como recibió
su primer sueldo pues...
tamara: sí, pero que se vaya
de compras otro día.
no cuando más lo necesitamos.
santiago: buenas tardes,
ya estoy aquí.
tamara: ¿quién demonios te crees
para llegar a esta hora?
teníamos que meter un escrito
antes de las 12 del día,
¿y dónde estaba el joven?
de "shopping".
podemos estar teniendo
una urgencia, ¿y tú?
de "shopping".
santiago: yo le avisé a anita
y le dije que no iba a poder
llegar temprano.
tamara: pero anita no es
tu secretaria, ¿eh?
y tampoco este despacho
tiene por qué tolerar
porque tú te manejes solo.
santiago: yo no tengo por qué
escucharte, mira, para empezar,
tú ni siquiera eres mi jefa.
tamara: pues sí, podré no ser
tu jefa, pero sí soy la persona
que te capacitó.
y tienes que colaborar conmigo
para sacar adelante el trabajo.
santiago: ahorita mismo me pongo
a trabajar, y de una vez te digo
que no voy a permitir
que te quieras pasar conmigo.
ana: licenciada,
ya está listo el escrito.
¿quiere que de una vez
lo mande al juzgado séptimo?
tamara: sí, anita, gracias.
con permiso.
ana: mire, licenciada.
ya añada coraje y llévese
las cosas tranquila.
porque, al parecer, el muchacho
fue recomendado por alguien.
tamara: ¿por qué lo dices?
ana: porque le están pagando
un dineral.
tamara: ¿tú sabes cuánto?
ana: sí, 60.000 pesos.
tamara: ¿qué?
¿le están pagando
el doble que a mí?
¿y es el nuevo?
ana: ay, licenciada, nada más
no se vaya a meter en un lío.
y si se mete, no vaya a decir
que yo fui la que le dijo.
tamara: no, no, no voy a decir
nada de ti, pero sí tengo
que reclamar que le estén
pagando eso a un fulano
que acaba de llegar.
máximo: me parece muy bien
cómo estás manejando esta
demanda con la transnacional.
estoy seguro que eso nos va
a dejar muy buenos dividendos.
orlando: qué bueno
que les satisface.
voy a seguir trabajando.
por cierto,
tamara está ahí afuera,
quiere hablar con ustedes.
othón: sí, que pase.
carmelita, dígale por favor
a la licenciada otahola
que pase.
tamara: disculpen
por la interrupción.
pero lo que vengo a decirles
es de carácter personal.
quisiera saber por qué
el chico recién egresado
de la universidad y que yo
capacité, gana el doble que yo.
máximo: mm, ¿ves?
ya cayó.
othón: no deberíamos
darte explicaciones,
pero te las daremos
en consideración a orlando.
fue simplemente porque santiago
acaba de casarse, paga renta,
tiene que mantener una casa
y es el jefe de familia.
tamara: ¿y eso qué tiene
que ver?
¿él gana el doble
simplemente porque yo soy mujer?
eso me quiere decir.
othón: claro que no,
pero tú vives con tu pareja,
que es orlando.
él solventa todos tus gastos.
tamara: eso es una tontería,
y no estoy de acuerdo
con cómo están las cosas.
máximo: pues es una lástima,
porque no van a cambiar.
orlando: tamara,
trata de calmarte.
tamara: no, no, no, no,
yo no me voy a calmar.
porque a mí me parece
que se me está discriminando
por el simple hecho
de ser mujer.
máximo: mm, cómo han cambiado
los tiempos.
aún recuerdo aquella maravilla
de hace algunas décadas,
donde las mujeres
eran más cuidadosas
de su casa y de su hogar.
tamara: no es posible
lo que estoy escuchando.
será mejor que presente
mi renuncia.
othón: eres una excelente
abogada, no lo eches a perder.
tamara: ustedes lo están
echando a perder.
¿por qué si soy una buena
abogada se me paga la mitad
que uno que acaba de entrar?
othón: ya te explicamos.
tamara: pues no lo acepto.
y prefiero renunciar
antes de seguir en un lugar
donde se me discrimina
simplemente por ser mujer.
orlando: tamara, tamara...
máximo: [suspira]
othón: toma, viejo zorro.
me ganaste,
sabías que no iba a aguantar.
eso de la equidad de género
son puras vaciladas.
ambos: [ríen]
orlando: estás llevando
al extremo esto, no te vayas.
no estás pensando bien
las cosas, tamara.
tamara: precisamente
porque las pensé
estoy haciendo esto.
no le dijiste nada
a los abogados, permitiste
que me faltaran el respeto.
orlando: no te estaban faltando
al respeto.
además, yo no les puedo
decir nada, son los dueños
de la firma y me acaban
de ascender.
tamara: ¿no te das cuenta
que me estaban discriminando
por ser mujer?
eres un cobarde,
no me supiste apoyar.
así que aquí se acaba todo.
ah...
aquí tienes tu mugre anillo.
hemos terminado.
[llora]
perla: ¿qué pasó, hija?
tamara: fracasé, mamá.
me hicieron menos en el trabajo.
y orlando no hizo nada,
no me apoyó.
perla: estás exagerando
las cosas, hija.
tamara: ay, mamá, ¿por qué
siempre que se trata de defender
los derechos de una mujer
te pones así?
como si yo no tuviera la razón.
perla: hija, ¿qué quieres
que te diga?
yo soy de otra época.
tamara: pues tu época
es muy retrógrada, mamá.
esto parece la edad media.
están cañones, de verdad.
>> ja, órale, hermanita.
hace mucho que no te veíamos
jugar con el balón.
>> siempre fuiste muy buena
jugando fútbol.
tamara: había olvidado
lo increíble que es jugar "fut".
>> oye, ¿y qué piensas hacer
en lo que consigues trabajo?
tamara: pues seguir buscando.
alguna puerta se tiene
que abrir.
>> yo te puedo recomendar
a una amiga que tiene
una escuela, ella necesita
maestras de inglés,
tú lo hablas muy bien.
tamara: ¿harías eso por mí?
>> claro, para qué estamos
los hermanos...
>> ea, a ver--
>> buena.
tamara: ay, ¿cómo mano?
>> sí, ¿eh?
el árbitro te saca roja, ¿eh?
tamara: buenos días.
todos: buenos días.
tamara: yo soy la maestra
tamara otahola, les voy a dar
la clase de inglés.
pero antes me gustaría
conocerlos, díganme su nombre,
díganme cuál es su sueño
más grande, ¿sí?
a ver, vamos a empezar contigo.
rosita: yo me llamo
rosamaría torres,
pero todos me dicen rosita.
yo quiero ser futbolista,
aunque por el momento
me conformaría con tener
aquí en la escuela
un equipo de puras mujeres.
tamara: ¿y por qué no lo tienen?
rosita: porque el maestro leo
y el director
dicen que el fútbol
es solo juego de niños.
tamara: ¿eso te dijeron?
>> sí, y nos morimos
por tener nuestro equipo.
tamara: pues lo van a tener.
porque yo les voy a ayudar
a que tengamos un equipo
de fútbol femenino.
¿y qué creen?
todos: ¿qué?
tamara: que van a ser campeonas.
todas: [celebran]
tamara: ay, denme un abrazo.
[ríe]
>> no lleve por otro lado
las cosas, maestra.
no es un problema de equidad
de género por el cual
las niñas no tengan
un equipo de fútbol soccer.
es un problema de dinero.
tamara: por favor, explíqueme,
para que yo pueda
entender la situación.
>> no tenemos presupuesto
más que para un solo equipo.
y ese equipo, por años,
ha estado compuesto de varones.
no entiendo por qué ahora
tendría que ser diferente.
tamara: porque las mujeres
también tienen derecho
a hacer deporte, por eso.
>> tiene usted razón,
pero no tengo los fondos.
no puedo hacer otra cosa.
y tampoco podemos dinamitar
lo que se ha logrado
en el presupuesto deportivo
de la escuela solo por tener
dos equipos.
tamara: ¿y qué pasaría
si el equipo de las niñas
es mejor que el de los niños?
>> no lo creo, maestra.
ahora, si me disculpa--
tamara: ¿y si se lo demostrara?
¿si yo me pusiera a entrenar
a las niñas, armara un equipo
y les ganamos a los niños
en un partido?
¿qué pasaría?
>> pues sería exactamente
lo mismo, no tengo dinero.
aunque bien podría
hacer un esfuerzo y hablar
con alguien de la secretaría.
déjeme ver,
a ver de dónde lo saco.
tamara: entonces, eso es un sí.
>> eso es un veremos.
arme el equipo,
pero no prometo nada.
tamara: perfecto,
voy a organizar ese partido
con el maestro
de educación física.
gracias.
leonardo: venga, eso estuvo.
venga, chicos, son los mejores.
venga, venga, venga,
chóquelas, chóquelas.
>> gracias, y hoy nosotros
tenemos el mejor entrenador.
somos los mejores
de la liga intercolegial
y ningún equipo nos llega.
tamara: eso es lo que creen.
rosita: sí, no será por mucho
tiempo que ustedes sean
los mejores, porque todavía
no se enfrentan a nosotras.
leonardo: a ver, a ver, a ver,
¿quiénes son ustedes
y qué hacen en mi cancha?
yo soy el entrenador aquí.
tamara: pues verás, entrenador.
se trata de que tu equipo
y mi equipo vamos a tener
un partido.
y les vamos a ganar.
leonardo: eso debe ser
un chiste.
a ver, mire, entrenadora,
¿por qué no va y habla primero
con el director?
tamara: ya hablé con él.
y ya sabe que lo reté.
así que nos vemos aquí
en un mes... vámonos, niñas.
>> la neta es que,
en tan solo tres semanas,
las niñas han avanzado mucho.
>> ni tanto, todavía
no nos llegan ni a los talones.
tamara: ¡muy bien!
pues muy bien, niñas.
han mejorado muchísimo,
pero esto es todo por hoy.
ya se pueden ir a bañar
y a cambiar.
leonardo: reconozco
que las niñas
han mejorado mucho,
pero todavía están muy verdes.
tamara: imagínate
si las hubieran dejado
jugar desde chiquitas.
les vamos a ganar,
eso ni lo dude.
leonardo: pues eso lo veremos
el día del encuentro.
por ahora...
¿estás lista para ir al cine?
tamara: claro, solo déjame
paso a mi casa a bañarme.
leonardo: ah, pues está bien,
te llevo a tu casa
y te espero en mi auto.
tamara: ok.
[suspira]
¿llamas auto a tu "bocho"?
leonardo: oye, oye, ¿qué tienes
contra los "bochos"?
nunca me han dejado tirado.
con decirte que un día
pasó como si nada
por donde había un socavón donde
todo mundo estaba esquivando.
tamara: [ríe]
leonardo: a ver, permíteme.
tamara: no, no, no, yo puedo.
no creas que por ser mujer
no puedo.
leonardo: a ver, no es
porque crea que no puedes,
sino nada más es una atención.
no tienes que llevar el término
"feminista" al extremo, ¿sabes?
tamara: ay...
leonardo: oye, eso me dolió.
tamara: ay, no aguantas nada.
[ríe]
ambos: [ríen]
tamara: ya me voy, mamá,
regreso al rato.
¿tú qué haces aquí?
perla: yo lo invité a pasar,
hija.
tamara: ah, bueno, como es
tu invitado los dejo solos, ¿no?
me voy, es que me están
esperando.
orlando: no, no, no, espérate.
quiero hablar contigo.
necesito hablar contigo.
tamara: eso debiste haber
pensado antes de que en ese
despacho me vieran la cara.
y que tú no me hayas apoyado.
orlando: ¿sigues con lo mismo?
tamara: claro que sigo
con lo mismo.
y no pienso cambiar.
y perdón, pero es que me están
esperando para ir al cine.
orlando: ¿te esperan?
¿cómo que te esperan?
tamara: pues me están esperando.
orlando: espera, tamara...
tamara.
o sea que nada más me dejas
y resulta que ya
hasta sales con otro.
tamara: tú y yo ya terminamos,
no tengo por qué darte
ninguna explicación.
leonardo: oye, ¿qué te pasa?
suéltala, déjala en paz.
orlando: ¿tú qué te metes?
¿tú quién eres?
leonardo: a ver,
¿qué te importa?
pero a la señorita
no la molestas.
orlando: yo soy su prometido.
tamara: ay, eras mi prometido.
ahora, déjame en paz.
leonardo: déjala en paz.
orlando: ¿tú quién eres?
[gime]
leonardo: y no vuelvas a tocar
a una mujer, imbécil.
por favor, súbete.
ambos: [hablan a la vez]
tamara: [piensa]
y ahora estamos aquí,
dándoles una paliza
a los hombres.
bueno, todavía no,
porque apenas estamos empatados.
pero, en realidad,
nadie creía en este equipo.
[celebra]
¡no la metió, no la metió!
leonardo: corre, corre, corre--
tamara: ¡aguas!
ay, casi, muy bien.
leonardo: ¡bien, arquero, bien!
ambos: [hablan a la vez]
tamara: ¡no se confíen!
¡falta un minuto todavía!
¡todo puede pasar, no aflojen!
>> más acá, vamos, azul, vamos.
>> [celebra]
>> [pita]
tamara: [celebra]
¡ganamos!
muy bien, muy bien, muy bien.
rosita: ganamos, y gracias
a nuestra maestra de inglés
que creyó en nosotras.
todas: [celebran]
tamara: muchas gracias,
felicidades a todas.
son unas campeonas.
todas: [celebran]
¡ganamos, ganamos!
¡ganamos!
[música]
[música]
>> lo siento, pero no se puede
formar el equipo.
se lo dije antes y se lo digo
ahora, no hay presupuesto.
tamara: pero usted ya había
dicho que lo iba a intentar.
>> no, no, no, no.
yo le dije bien claro
que no le prometía nada.
la dejé hacer su reto
y ya se quitó la espinita
que traía de formar su equipo.
ahora debe de entender
que en este colegio
hay prioridades.
y el equipo femenil
no es una de ellas.
tamara: yo no puedo
decepcionarlas.
>> pues tendrá que hacerlo.
no habrá equipo femenino,
lo lamento.
quizá el próximo año.
ahora, si me disculpa...
rosita: ¿qué pasó?
¿qué dijo el director?
tamara: no quiso.
dijo que la escuela
no tiene presupuesto
para un equipo femenil.
todas: [lloran]
tamara: ay, no, pero no lloren,
niñas, muchas veces las mujeres
en la historia del mundo
han tenido caídas.
pero no se dieron por vencidas.
igual nosotras.
exigiremos nuestro lugar
porque ya lo tenemos,
nos lo ganamos.
hoy nos presentaremos
en el entrenamiento
de los niños.
todas: [celebran]
tamara: sí, y vamos a entrenar
con ellos.
venga un abrazo,
vamos a entrenar.
leonardo: todos juntos.
tamara: leonardo...
leonardo: eh, ¿qué pasó?
tamara: que no hay manera
de tener equipo.
>> ustedes nos ganaron
a la buena, qué injusto
que no puedan tener su equipo.
>> y tú, rosita,
eres una buenaza.
ese último gol ni lo vi
de tan rápido que iba.
rosita: ustedes dos también
juegan muy bien.
tamara: por eso, te quiero pedir
un favor muy especial,
¿pueden entrenar contigo
las niñas?
para que no pierdan la condición
que han logrado hasta ahorita.
leonardo: sí, claro,
esa es una buena idea.
pero no solo yo
voy a entrenarlas, también tú.
entre los dos vamos a entrenar
a las niñas y a los niños
por igual.
>> qué padre que vamos
a entrenar juntos.
rosita: sí.
tamara: bueno, a cambiarse,
niñas, que vamos a entrenar.
córranle.
muchas gracias, leo, gracias.
leonardo: rápido, rápido,
rápido...
>> no, no, ya no fui.
tamara: hola.
>> hola, ¿cómo está
mi entrenadora favorita?
qué bueno, qué bueno que llegas,
tu mamá te tiene una sorpresa.
tamara: ¿cómo?
perla: vas a ver.
tamara: ¿cómo estás?
>> bien, ¿y tú?
tamara: ay, mamá,
qué bonito detalle.
perla: no me lo agradezcas a mí
porque no es mi regalo.
tamara: entonces, ¿de quién es?
perla: de orlando.
tamara: ay, mamá.
entonces... no, no lo quiero.
perla: hija... piénsalo.
orlando es un buen hombre,
te quiere mucho.
y sin dudas se equivocó,
pero escúchalo.
no puedes tirar por la borda
tantos años de relación.
anda, hija, escúchalo,
acepta ir a cenar con él.
>> sí, hija, cena con él.
y quizás puedan arreglar
su relación.
orlando: oye, tamara...
¿tú sabes qué hace una ratita
esperando en un banquito?
tamara: ¿qué hace?
orlando: esperando un ratito.
tamara: ay, no...
[ríe]
orlando: [ríe]
¿sabías que me encanta
tu sonrisa?
tamara: siempre has sabido
hacerme reír.
orlando: tamara, en todo
este tiempo que he estado sin ti
me he sentido muy mal.
me he dado cuenta
que tenías toda la razón.
que debí haberte apoyado,
incluso yo también
debí haber renunciado.
y si ahora me dices y me pides
que renuncie, lo haré.
tamara: no, no quiero que hagas
nada de eso por mí.
orlando: tamara, dame otra
oportunidad, regresa conmigo.
yo sé que me amas
como yo te amo.
tamara: yo... te tengo
mucho cariño, orlando.
y no sé, no te digo que sí,
pero prometo pensarlo.
orlando: para mí es suficiente.
sabré esperar.
te amo, mi amor, te amo.
[música]
[música]
todos: [aplauden]
tamara: estas medallas
son para reconocer el valor
y el coraje de las niñas.
por no detenerse ante nada
para lograr su sueño
de jugar fútbol.
por eso, quiero reconocer
de manera especial a rosita.
todos: [aplauden]
tamara: rosita nos compartió
su sueño y nos recordó
que las mujeres tenemos todo
para ser unas campeonas
en todo lo que nos propongamos.
y ahora que están
entrenando juntos, han aprendido
a respetarse entre hombres
y mujeres, entre niños y niñas.
leonardo: claro, porque no hay
diferencias reales, todos somos
seres humanos muy capaces.
rosita: también nosotras
la queremos reconocer.
porque aceptó ser nuestra
entrenadora, y sin usted
no lo hubiéramos podido hacer.
todos: [aplauden]
tamara: gracias...
muchas gracias.
todos: [aplauden]
tamara: para ustedes.
leonardo: velocidad, velocidad,
así, así, erika, sigue así.
bien, josé miguel.
[pita]
muy bien, niñas, niños,
el entrenamiento de hoy
ya ha terminado.
tamara: vayan a sus respectivos
vestidores a bañarse, vámonos.
rosita: ahora sí me salvé.
ahora sí estuvo duro
el entrenamiento, ¿no?
>> sí, el entrenador leo
se manchó con nosotros.
yo hasta sudé la gota gorda.
rosita: [ríe]
>> pensé que te ibas
a desinflar, gordito.
todos: [ríen]
tamara: estos niños
son tremendos.
leonardo: bueno, y a ti y a mí
nos toca levantar los balones.
tamara: ni modo, a levantar.
perdón.
leonardo: no, perdóname tú a mí,
no quise ofenderte.
tamara: no me ofendiste.
es que... estoy muy confundida.
no sé lo que siento
por mi exprometido,
pero tampoco sé qué cosa
me está pasando contigo, y...
leonardo: no, no debí besarte.
tamara: pero sí me gustó
que me besaras, es solo que--
[balbucea]
no sé qué está--
me tengo que ir.
máximo: son unos inútiles.
ese jovencito santiago
ya me tiene hasta el copete.
cuando no cambia los expedientes
los mete mal, es un inepto.
othón: y también nos equivocamos
en contratar a orlando.
el departamento del área civil
es un desastre.
máximo: ya ves, te dije
que tamara era mucho mejor
que orlando.
othón: sí, elegimos mal.
debimos haberle dado
la dirección jurídica a tamara.
debemos pedirle que vuelva
a trabajar aquí con nosotros.
máximo: tamarita,
qué gusto tenerte por aquí.
¿cómo te ha ido?
sabemos que entraste
a dar clases a un colegio.
tamara: sí.
othón: y que estabas haciendo
un grupo de fútbol femenil.
caray, no te conocíamos
esa cualidad de las muchas
que tienes.
tamara: sí, estuve dirigiendo
un equipo, y también ha sido
un gran aprendizaje para mí.
máximo: bueno, hablando
de aprendizaje,
nosotros tenemos que reconocer
que nos equivocamos contigo.
y queremos que regreses
al despacho.
tamara: ah, ¿sí?
¿y a qué se debe ese cambio?
othón: por ajustes.
cosas que necesitamos cambiar
para hacer funcionar
el departamento del área civil.
al parecer,
orlando no es tan buen abogado.
máximo: te ofrecemos el doble
de lo que ganabas.
tamara: no, eso es muy poco.
othón: está bien, te igualamos
a lo que estaba ganando orlando.
máximo: más bonos
del 30 por ciento
por cada caso que ganes.
es más, te ofrezco
hacerte socia del despacho.
othón: oye, máximo,
¿no te parece demasiado?
máximo: no, no,
de ninguna manera.
socia, eso es lo que vas a ser.
imagínate, recuperarás al amor
de tu vida, que es orlando,
y serás nuestra socia.
¿no te parece un ofrecimiento
suculento, querida tamara?
[música]
[música]
>> bueno, y entonces,
¿qué has pensado?
¿vas a regresar al despacho?
digo, ganarías muy bien, ¿eh?
tamara: no sé,
estoy muy confundida.
>> lo que pasa es que estás
contra la pared, pero yo creo
que debes de hacer caso
a lo que siempre te ha dictado
tu corazón de campeona.
tamara: no, es que estoy
en blanco... además,
orlando quiere regresar conmigo.
así que ya no sé.
>> a ver, hermana,
tienes que enfocarte
en lo que en verdad quieres.
tamara: [suspira]
mm, no saben cómo le pido
a la virgen de guadalupe
que me ilumine
para tomar una decisión.
ya gané, sé quién soy,
sé cuáles son mis fortalezas,
mis capacidades.
pero ¿qué decisión debo tomar?
¿debo seguir
con mi vida anterior?
¿con el puesto que había soñado?
¿o debo elegir esta nueva vida?
esta vida que me está cambiando
y donde conocí a unas campeonas.
máximo: siéntate, tamarita,
por favor.
tamara: bueno, pues...
ya lo pensé muy bien.
sin duda, aquí he crecido
profesionalmente, y ustedes dos
son abogados muy reconocidos.
máximo: entonces, ¿te damos
la bienvenida, socia?
tamara: pero jamás aceptaría
ser socia de gente tan vil
como lo son ustedes.
así que quédense
con su despacho, yo voy a seguir
adelante con mi vida.
con mi nueva vida, donde no hay
gente ruin como ustedes.
par de viejos hipócritas...
máximo: ya, ¡lárgate!
tuvimos consideración contigo.
pero nunca, óyeme bien,
nunca vas a pasar
de donde estás.
tamara: se equivoca.
ya me dio el gusto de verlo
suplicarme que regresara.
yo soy joven y tengo
una vida por delante
para cosechar éxitos.
me voy, porque además sería
horrible ver todos los días
sus caras amargadas.
y terminaría siendo
como ustedes.
con permiso, bonito día.
ana: yo sabía que no iba
a aceptar el puesto.
tamara: pues sí.
tomé la mejor decisión,
y esos viejitos...
casi se infartan.
ana: [ríe]
tamara: así que pues ya ganaste
la apuesta.
ten tu... dólar.
ana: [ríe]
qué bueno que al menos
gané un dólar.
y a como está el cambio...
tamara: uh.
adiós, anita.
ana: la voy a extrañar.
orlando: tamara, qué bueno
que ya estés de regreso.
y sobre todo que tenemos
la oportunidad de retomar
nuestra relación.
tamara: no, orlando,
no te equivoques.
tú y yo no vamos a retomar nada,
porque yo no te amo.
y quédate con tu vida,
porque yo ya tengo la mía.
hasta nunca.
orlando: pero me vas a extrañar.
no vas a encontrar
a ningún hombre como yo.
leonardo: anda, rosita,
quítale el balón.
quítale el balón, rosita,
tú puedes, tú puedes.
>> ¡miren, ahí está tamara!
tamara: ¡hola!
¿cómo están?
leonardo: qué bueno
que estás aquí.
porque desde aquel día
que empezamos a entrenar hom--
tamara: [chista]
desde el día que me besaste
supe que ibas a ser
el amor de mi vida.
todos: [gritan]
tamara: no me voy a separar
nunca de ti.
leonardo: y yo mucho menos.
>> qué bueno que los veo juntos,
chicos: ya conseguí el dinero
para hacer el equipo femenil.
tamara: ya no será necesario,
señor director.
>> pero ¿por qué?
rosita: porque los niños
aceptaron que hiciéramos
equipo mixto.
>> sí, rosita y yo de delanteros
seremos invencibles.
>> bueno, pues si ya se pusieron
de acuerdo, yo los apoyo.
todos: [aplauden]
tamara: hagamos ese equipo mixto
porque los hombres
y las mujeres no tenemos
por qué estar peleados.
todos somos campeones.
todos: [celebran]
>> todos somos campeones.
tamara: nunca dejes morir
tus sueños.
todo es posible si luchas
cada día por alcanzarlos.
en realidad, no se trata
de estar en competencia
con los hombres,
y tampoco vengarse de ellos.
es más simple, lo que hay
que lograr es la comprensión
de que ambos sexos
somos un solo ser humano.
igual de valiosos
e igual de perfectos.
aún estamos muy lejos
de que se nos den
las mismas oportunidades a todos
y en todos los ámbitos.
pero estamos dando pasos
hacia delante.
para que algún día
todas las mujeres seamos unas...
"campeonas".
[música]
[música]
>> ♪ desde el cielo
una hermosa mañana
desde el cielo
una hermosa mañana
la guadalupana, la guadalupana
la guadalupana bajó el tepeyac
juan diosito, la virgen le dijo
juan diosito, la virgen... ♪