PROSPER, Texas.- Lucy Katherin Harrison tenía 23 años cuando murió el pasado 10 de enero de 2025 en Prosper, al norte de Dallas.
Por qué no hubo cargos por la muerte de Lucy Harrison tras un disparo en casa de su padre en Texas
Un caso que cruza dos países y deja preguntas abiertas: Lucy Harrison murió tras un disparo en casa de su padre en Prosper. La autopsia clasificó la muerte como homicidio y un tribunal en Inglaterra habló de muerte ilícita, pero en Texas no hubo cargos.
Fue trasladada al Baylor Scott and White Medical Center, en McKinney, donde fue declarada muerta a las 3:47 p. m., según el reporte del médico forense del condado Collin.
La autopsia se realizó el 13 de enero de 2025.
El documento forense concluye que la causa de muerte fue una herida de bala.
El forense dictaminó el fallecimiento como un homicidio.
Más de un año después, el caso sigue marcado por una contradicción: la autopsia establece que la muerte fue causada por otra persona.
Sin embargo en Texas, el proceso penal terminó sin cargos, pero en este 2026 autoridades de Inglaterra abrieron un proceso de revisión sobre el caso.

Qué describe la autopsia
El disparo entró por el lado derecho del pecho y salió por el lado izquierdo de la espalda. En ese recorrido atravesó órganos vitales y fracturó costillas.
No se recuperó la bala ni fragmentos porque la herida tuvo salida.
El forense describe “punteado por pólvora” en la piel alrededor de la herida de entrada y concluye que fue un disparo a “distancia media”.
En términos simples, no fue un disparo pegado al cuerpo ni desde muy lejos.
En toxicología, el análisis fue negativo para alcohol, nicotina, drogas ilícitas y medicamentos con receta.

La versión del padre: un accidente
Una transcripción de la cámara corporal de un oficial que llegó al lugar recoge el diálogo con Kris Harrison.
“Es mi hija, nos estábamos preparando para ir al aeropuerto y estábamos hablando de armas”, dice en el video.
Luego afirma que sacó el arma y “simplemente se disparó” mientras ella estaba allí.
Añade que el arma estaba guardada en un armario junto a la cama, dentro de una caja cerrada, y que la puso en la cama inmediatamente después del disparo.
En el proceso celebrado en Warrington, Inglaterra, Kris Harrison no compareció en persona, pero envió una declaración escrita.
En ella sostuvo que el disparo fue accidental mientras mostraba a su hija una pistola Glock de 9 milímetros.
También reconoció que ese día había recaído en el consumo de alcohol.
Por qué se hace el inquest
Un inquest en Inglaterra no es un juicio penal.
No decide culpabilidad, su objetivo es establecer quién murió y cómo, cuándo y dónde ocurrió la muerte, según la legislación británica.
Por eso, aunque no hubo cargos en Estados Unidos, el tribunal británico revisa ahora testimonios y documentos para reconstruir lo ocurrido.
La discusión política que antecedió al disparo
Lucy era ciudadana británica. Por eso, el tribunal forense de Cheshire, en Warrington, abrió el proceso para revisar las circunstancias de su muerte, un año después.
Durante esa audiencia, el novio de Lucy, Sam Littler, declaró bajo juramento que el día del disparo hubo una discusión entre Lucy y su padre relacionada con Donald Trump.
Según el testimonio de Littler, Lucy le hizo a su padre una pregunta vinculada con una agresión sexual y quiso saber cómo reaccionaría si ella estuviera en esa situación.
Littler afirmó que la respuesta del padre la afectó y que Lucy subió molesta al segundo piso de la casa.
También declaró que Lucy se sentía incómoda por el hecho de que su padre tuviera armas de fuego en la casa.
Más tarde, cuando faltaba poco para salir hacia el aeropuerto para regresar al Reino Unido, Kris Harrison tomó a Lucy de la mano y la llevó al dormitorio.
Segundos después, Littler afirma que escuchó el disparo.
La madre de Lucy habló al salir del tribunal en Inglaterra, la tarde de este miércoles.
Dijo que nunca imaginó que su hija sería baleada en Estados Unidos “en un lugar donde debería haber estado a salvo”.
Añadió que, aunque reconoce diferencias culturales respecto a las armas, siente que las leyes en Texas no protegieron a su hija.

El contraste entre Inglaterra y Texas
El proceso, conocido como inquest en Inglaterra, concluyó una “muerte ilícita”, una figura que, dentro del sistema británico, indica que la muerte fue causada de “forma ilegal”.
En Texas, el caso siguió un camino distinto.
Tras la muerte, la Policía de Prosper investigó el caso y lo remitió a la Fiscalía del condado Collin para revisión.
Un gran jurado decidió no presentar cargos.
El abogado Haim Vásquez, ex fiscal adjunto del condado Dallas, explicó que el gran jurado revisa la evidencia presentada por la fiscalía y determina si existe base suficiente para acusar formalmente.
No decide culpabilidad.
Ese proceso suele ser confidencial para proteger su integridad.
Vásquez señaló que la ausencia de cargos no significa necesariamente que no haya ocurrido un hecho grave.
Significa que, con la evidencia presentada, el gran jurado no encontró base suficiente para formular una acusación.
La Fiscalía del condado Collin respondió a N+ Univision 23 a una solicitud de registros indicando que no conserva expedientes de casos que no terminaron en condena o en un acuerdo judicial.
La ciudad de Prosper, a través de su Director de Comunicaciones, envió a un comunicado a N+ Univision 23 en el que señala que no comenta casos una vez remitidos a la fiscalía por la posibilidad de investigación en curso o litigio.
Las preguntas que siguen abiertas en Texas
Hay datos que todavía no son públicos.
Tampoco existe una reconstrucción oficial detallada que explique la posición de cada persona y la secuencia exacta del disparo.
No se ha hecho pública la evidencia presentada ante el gran jurado y sigue sin explicarse por qué, si la autopsia clasificó la muerte como homicidio, no se presentaron cargos.
Tampoco está claro si el caso está completamente cerrado o si podría reabrirse en el futuro.
La autopsia establece cómo murió Lucy desde el punto de vista médico.
El tribunal británico emitió su propia conclusión dentro de su sistema legal.
En Texas , el proceso penal terminó sin acusación pública.
Entre esas decisiones y esos documentos, permanece la misma pregunta: ¿qué ocurrió exactamente dentro de ese dormitorio en Prosper y por qué el caso terminó sin cargos?.













