Contra la adicción a los opioides: así ayuda Youth 180 a jóvenes y familias en Dallas

Youth 180 ofrece en Dallas tratamiento, terapia y apoyo a jóvenes que enfrentan problemas de consumo de sustancias. Su modelo busca eliminar barreras como el costo, el transporte y la falta de apoyo familiar para acompañar a los pacientes en su proceso de recuperación.

Video ¿Es posible dejar la adicción a los opioides? Youth180 en Dallas habla del éxito de su programa de adicciones

Este reportaje es parte del programa Addressing Health Disparities de Solutions Journalism Network (SJN).

DALLAS, Texas.- En Oak Cliff hay un espacio donde las adicciones a los opioides se topan con su final. Se trata de Youth 180, un organismo que atiende a jóvenes de 13 a 24 años con problemas de consumo de sustancias y ofrece tratamiento ambulatorio, terapia individual, grupal y familiar.

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Aunque no hay cifras precisas del los jóvenes con una dependencia a los opioides, Salud Pública del Condado Dallas indica que 15% de los estudiantes de preparatoria reportaron haber usado alguna vez drogas ilícitas o inyectables. En lo que va del 2026, se han reportado en Texas 350 llamadas de emergencia relacionadas con menores de 19 años expuestos a opioides, según Texas Health Data.

“En el programa ya clínico, de tratamiento, ahí hemos visto un incremento cuando hay casos severos, especialmente jóvenes, que están en riesgo de consumo de fentanilo, tienen un desorden de opioides”, explica Viviana Triana, directora de programas de Youth 180.

Mónica recuerda que su adicción a la heroína comenzó a los 16 años, pero su exposición a las drogas y sustancias fue mucho antes.

Yo empecé a experimentar con sustancias a la edad de 11 años”, recuerda esta joven.

“Me empecé a involucrar con actividades criminales para poder encontrar la manera de proveer a este el mantener el vicio, ¿verdad?”.

Entre los 17 y 19 años, Mónica entró y salió de la cárcel cinco veces por cargos como venta de drogas y robo.

“Mi madre le hablaba a la policía, igual mi papá si miraban que estaba haciendo actividades, que me estaban poniendo en riesgo”, recuerda.

“Siempre estuvieron ahí para levantarme cuando recaía y eso no lo pude apreciar hasta que no estaba lista”.

Y estuvo lista a los 22 años.

“A mis 22 años fue la última vez que toqué la jeringa”, dice. Fue “egoísta” y dos años se dedicó a reiniciar su vida al grado de capacitarse y convertirse en especialista de apoyo en recuperación en Youth 180.

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Lo que hace es ayudar a otros jóvenes a cumplir sus metas en tratamiento. No siempre pueden comenzar con la meta de dejar de golpe el consumo de drogas, comienzan por otras necesidades como sacar una licencia, resolver problemas en cortes, bajar el consumo de ciertas sustancias hasta que logran la desintoxicación y abstinencia.

Muchos llegan destrozados, confundidos, sin saber qué es lo que van a hacer. Cuando estás en el consumo, cumplir metas como graduarte de la escuela es difícil”, platica, “Mirar y escuchar que estos jóvenes están cumpliendo esto, cumpliendo estas metas, es algo muy satisfactorio porque obviamente, pues yo lo entiendo de primera mano, lo entiendo”.

Mónica, especialista en apoyo en recuperación en Youth180.
Mónica, especialista en apoyo en recuperación en Youth180.
Imagen Alberto Rabelo

Involucrar a los padres, ofrecer comida y transporte: así funciona el modelo de Youth 180

En Youth 180 consideran que los padres son un pilar en la recuperación del paciente, explica Triana.

“Vienen aquí los papás, a veces con los chicos en la puerta diciendo: “Intérnelo, por favor, haga algo, no puedo más”, cuenta, “Lastimosamente no los podemos internar, pero los acompañamos en el proceso de buscar los siguientes pasos”.

En el programa de tratamiento clínico trabajan 6 horas por semana con los jóvenes, sus padres no quedan excluidos y también participan en grupos de apoyo.

Aunque el programa dura 12 semanas, en casos severos puede extenderse hasta más de un año y en los casos de dependencia al fentanilo la intervención debe ser intensiva, pues el riesgo de muerte por sobredosis está en una píldora.

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“Lastimosamente en el en el condado de Dallas en este momento no hay un programa residencial para los jóvenes que tengan algún tipo de dependencia, de uso de sustancias que no tengan seguro médico o que tengan Medicaid el el seguro del Estado”, explica Viviana.

Viviana Triana, directora de programas en Youth 180, detalla las barreras que rompen para llegar a las familias.
Viviana Triana, directora de programas en Youth 180, detalla las barreras que rompen para llegar a las familias.
Imagen Alberto Rabelo

La limitante, es decir, que si un paciente adolescente no tiene seguro privado, un apoyo del estado o $1,000 al día no puede atenderse, pero en Youth 180 buscan la forma de brindar tratamientos independiente de que tengan seguro médico o no.

“Nosotros aquí no pedimos que tengan que tener un seguro social o algun tipo de documento legal en los estados unidos, siempre y cuando puedan, probar que viven en los condados de Dallas o su alrededor podemos tener acceso a fondos, independientemente del estatus legal o la condición financiera”, detalla.

Además de acortar otras barreras.

“Les damos por ejemplo, tarjetas para la gasolina o inclusive Uber, los transportamos por medio de Uber para que tengan acceso y venir acá”, dice Triana.

“Todas esas cosas han ayudado a que las familias participen más”.

Incluso dan alimentos en las sesiones grupales a los padres y los hermanos del paciente con tal de que no deje de asistir a su terapia. Esto lo hacen por lo mismo que no pueden ofrecer un programa de internamiento.

Youth 180 se ubica en la calle 201 S Tyler St, en Oak Cliff, Dallas.
Youth 180 se ubica en la calle 201 S Tyler St, en Oak Cliff, Dallas.
Imagen Alberto Rabelo

En 2025, Youth 180 tuvo 162 clientes adolescentes atendidos mediante un enfoque clínico y 120 mediante apoyo para su recuperación.

Acortar cualquier limitante se refleja en su tasa de éxito pues el 80% de sus pacientes terminan sus metas de tratamiento, las cuales no siempre tienen que ver con dejar de golpe el consumo de sustancias, también son reinserción escolar y otros progresos personales.

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El 66% mostró una mejor relación con sus familias, tras recibir el programa más completo.

El reto de Youth 180 es mantener y ampliar los recursos

Pero ¿Cómo una organización logra económicamente acercar tantos servicios a sus pacientes?

Youth 180 se sostienen en un 68.8% de fondos públicos, el 16.2% de privados, solo el 1.2% es de recursos individuales.

El Condado Dallas los incluyó entre los proveedores seleccionados para ampliar la capacidad de atención de Opioid Use Disorder y les asignó hasta $999,695 para el periodo 2025–2027.

Youth 180 quiere ampliar su respuesta a la crisis de opioides y desde su tratamiento preventivo se dan a conocer en escuelas de los distritos escolares de Dallas, Irving, Duncanville, De Soto y Richardson donde dan charlas en casi todos los grados de escolaridad sobre el abuso de sustancias.

Su meta es llegar a más familias, por esto piden a los padres de los jóvenes en consumo de sustancias o drogas no desistir y tocar puertas.

“Le recomendamos a los papás que nunca pierdan la esperanza. Siempre y cuando su hijo tenga vida, siempre hay esperanza”, dice Triana.

“A lo mejor esa última vez donde trataste de buscar la ayuda, donde trataste de animarlo a que busque la ayuda, a lo mejor esa es la vez”.

➡️ Youth 180
📍201 S Tyler St, Dallas, Texas
📱(214) 942-5166