Durante su esperado espectáculo de medio tiempo de la Super Bowl, Bad Bunny emergió el domingo de los campos de caña de azúcar de Puerto Rico, rodeado de jíbaros con pavas (campesinos con sombreros de paja tradicionales), viejitos jugando dominó y un puesto de piragua (raspado de hielo), símbolos innegables de esa isla caribeña, territorio no incorporado de EEUU.
Bad Bunny lleva la historia y cultura de Puerto Rico a un revolucionario show de medio tiempo de la Super Bowl
Benito Antonio Martínez Ocasio reivindicó la cultura puertorriqueña al Levi’s Stadium en Santa Clara, California, en un show que desde el principio prometió ser un momento histórico para los latinos.
El artista, cuyo nombre es Benito Antonio Martínez Ocasio, llevó la cultura puertorriqueña al Levi’s Stadium en Santa Clara, California, en un show que desde el principio prometió ser un momento histórico para los latinos y que aunque paralizó su tierra natal y se llevó los aplausos y emoción de la comunidad latina, solo recibió críticas destructivas del presidente Donald Trump, cuya políticas han sido criticadas por el cantante boricua.

Cómo fue el show de Bad Bunny en la Super Bowl
Bad Bunny comenzó con sus grandes éxitos de reggaetón, 'Tití me preguntó' pasando a 'Yo perreo sola', mientras reaparecía en la cima de la casita de su residencia puertorriqueña. Cardi B, Jessica Alba, Pedro Pascal, Karol G, Young Miko, Ronald Acuña Jr., Alix Earle y Dave Grutman fueron invitados a su "pari de marquesina", una fiesta en casa.
Luego atravesó el techo de la casita, sonó por un momento 'Gasolina' de Daddy Yankee, claramente una celebración de los artistas puertorriqueños que allanaron el camino para que su trap se hiciera global.
“Mi nombre es Benito Antonio Martínez Ocasio", se presentó ante la multitud en español. “Y si hoy estoy aquí en el Super Bowl 60 es porque nunca, nunca dejé de creer en mí y tú también deberías creer en ti, vales más de lo que piensas”.
Luego sonaron los acordes de su canción 'Monaco' y llegó la sorpresa: Lady Gaga emergió en medio de una boda, interpretando su parte del dueto con Bruno Mars 'Die with a Smile', acompañada por la banda de salsa Los Sobrinos. Su vestido llevaba una maga, la flor nacional de Puerto Rico.

Mientras actuaban, una pareja se casó y Benito fue uno de los testigos y firmó su certificado.
También le dio tiempo a Bad Bunny para un cambio de vestuario, lució un traje blanco como un salsero clásico, para 'Baile inolvidable" y 'NuevaYol', con un escenario de fiesta de barrio donde brindó con Toñita, dueña de uno de los últimos clubes sociales puertorriqueños en la ciudad de Nueva York, el Caribbean Social Club de Brooklyn.
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Todos los símbolos del medio tiempo más latino
Ricky Martin, uno de los más grandes artistas de Puerto Rico, interpretó 'Lo que le pasó a Hawaii', un grito de guerra por la autonomía cultural de Puerto Rico en una era de neocolonialismo. Se sentó en una silla de plástico frente a un platanar; una escena tomada de la portada del álbum de Bad Bunny de 2025 'Debí tirar más fotos'.
Detrás de Martin, jíbaros con pavas treparon postes de luz que explotaron, en una alegoría a los frecuentes apagones y la fallida red eléctrica de Puerto Rico. Esto dio paso a una emotiva interpretación de 'El apagón' de 2022, en referencia al huracán María, sus secuelas y la continua ira y frustración por los persistentes y crónicos cortes de energía.
Durante unos 13 minutos, en el espectáculo de medio tiempo patrocinado por Apple Music y Roc Nation, todas las miradas en el campo, y por todo el mundo, estaban en Benito, quien sostuvo una bandera puertorriqueña y cantó en español. La única canción en inglés de la noche vino de Gaga, aunque Bad Bunny sí habló en inglés al final del concierto, cuando dijo: “God Bless America” (Dios bendiga a América) y empezó a nombrar países de todo el continente, en un recordatorio de que, aunque es común usar “América” como sinónimo de Estados Unidos, ese nombre abarca desde Alaska hasta la Patagonia.
“Y mi patria, Puerto Rico, seguimos aquí”, dijo en español.
Detrás de él, una pantalla decía en inglés: 'The only thing more powerful than hate is love' (Lo único más poderoso que el odio es el amor), una referencia directa a uno de sus recientes discursos en los Grammy 2026.
Terminó con 'DTMF' (Debí tirar más fotos) mientras salía del estadio, acompañado por músicos con güiros y panderetas.
Bad Bunny, de un supermercado en Puerto Rico al escenario más grande de EEUU
Durante años, Bad Bunny ha sido uno de los artistas más escuchados del planeta. Y el domingo dejó claro que su popularidad global se traduce sin esfuerzo al escenario más grande de EEUU. Aunque no le es ajeno. Ya había aparecido en el espectáculo del medio tiempo del Super Bowl LIV en 2020, junto a Jennifer Lopez y Shakira. Cantó en español al lado de dos artistas cuyos éxitos bilingües ayudaron a abrir, en los años 2000, una era clave en la expansión de la música latina al mercado mainstream de EEUU.
La actuación de Bad Bunny en el medio tiempo de 2026 puede considerarse la guinda del pastel en un momento gigantesco para la superestrella de 31 años, que hace apenas una década trabajaba en un supermercado Econo en Puerto Rico.
La semana pasada, se llevó a casa el premio al álbum del año en los Grammy 2026 por su 'Debí tirar más fotos', un álbum que une la tradición folclórica en géneros locales boricuas como la bomba, plena, salsa y música jíbara con estilos contemporáneos como el reggaetón, trap y pop. Es la primera vez que un álbum completamente en español gana el premio principal.
Como la mayoría de los artistas de los shows de medio tiempo de la Super Bowl, Bad Bunny mantuvo los detalles de su actuación en secreto de antemano, aunque muchos teorizaron que habría algún tipo de actuación política. Ha sido crítico del presidente Donald Trump en el pasado y en los Grammy dijo “ICE fuera” mientras aceptaba un premio en la gala televisada.
La última gira de Bad Bunny omitió el territorio continental de Estados Unidos. En una entrevista dijo que al menos en parte tomó la decisión por temor a que sus seguidores pudieran ser objeto de agentes de inmigración.
En una conferencia de prensa el jueves, Bad Bunny dijo a Zane Lowe y Ebro Darden de Apple Music que los espectadores podían esperar una gran fiesta, y bromeó que no necesitaban aprender español para disfrutar de su set, pero deberían aprender a bailar.
“Quiero llevar al escenario, por supuesto, mucha de mi cultura”, dijo en ese momento. “No quiero dar ningún spoiler. Va a ser divertido” Y cumplió con eso, con un mensaje de esperanza y un recordatorio de la resiliencia de Puerto Rico.
Puerto Rico se detiene y celebra el éxito de Bad Bunny en la Super Bowl
La Super Bowl duró solo 13 minutos para muchos puertorriqueños en San Juan y más allá. La gente dio la espalda a las pantallas de televisión mientras la comida, la música y las conversaciones llenaban la primera mitad del partido entre los Seahawks de Seattle y los Patriots de Nueva Inglaterra hasta que un silencio cayó sobre la isla. El espectáculo de medio tiempo estaba comenzando.
Este era el momento de Puerto Rico y uno de sus hijos se convirtió en el artista más reproducido del mundo en Spotify en cuatro años distintos. Desde entonces, Bad Bunny ha utilizado su plataforma para aplaudir a los inmigrantes, cantar sobre la identidad y los problemas de Puerto Rico y denunciar las políticas de inmigración de Estados Unidos.
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Marielys Rojas, de 39 años, quien es originaria de Venezuela, pero ha vivido los últimos 22 años en Puerto Rico, afirmó: "Apareció en el momento correcto en la historia de Latinoamérica".
Ella estaba entre cientos de personas reunidas cerca de una colina cubierta de hierba no muy lejos de una playa en la capital de Puerto Rico para ver el espectáculo de medio tiempo en una enorme pantalla mientras las olas rompían detrás de ellos y los sonidos de los coquís, una rana endémica, llenaban el aire salado.
La energía, los nervios y la emoción habían ido en aumento en todo Puerto Rico desde que la NFL, Apple Music y Roc Nation anunciaron que Benito Antonio Martínez Ocasio encabezaría el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl XL.
Las fiestas para ver el partido se organizaron rápidamente en el territorio continental de Estados Unidos y en la isla. Algunos lo llamaron "Super Bori Sunday", una referencia abreviada a 'Boricua', que se refiere a alguien con ascendencia puertorriqueña, mientras que otros lo llamaron "El Benito Bowl: Morcilla, Sancocho, Mofongo, Reggaetón y un poco de Fútbol".
Una mujer escribió en las redes sociales que vería el espectáculo de medio tiempo con su madre de 87 años en Puerto Rico para que pudieran bailar juntas, mientras que otra persona publicó que había preparado una presentación de PowerPoint para sus amigos estadounidenses titulada "Bad Bunny 101".
La creatividad fluyó a medida que se acercaba el 8 de febrero: un bar en Puerto Rico publicó una promoción con los mariscales de campo de los Seahawks de Seattle y los Patriots de Nueva Inglaterra sentados en las emblemáticas sillas de plástico blanco que adornan la portada del álbum 'Debí tirar más fotos' de Bad Bunny.
Incluso los Teletubbies se unieron a la emoción, perreando al ritmo de "Baile inolvidable" de Bad Bunny un día antes del espectáculo.
Wonder Woman (Mujer Maravilla) también mostró su apoyo, Lynda Carter dijo en redes sociales que era una "gran fan" de Bad Bunny, a quien señaló como ciudadano estadounidense: "No se equivoquen".
Pero las críticas al primer espectáculo de medio tiempo de la NFL completamente en español aumentaron al finalizar la primera mitad.
El propio presidente Donald Trump cargó contra el espectáculo, afirmando que había sido "absolutamente terrible" y "uno de los peores de la historia".
Jake Paul, un youtuber convertido en boxeador que tiene propiedades en Puerto Rico y ha publicado sobre la vida en la isla, escribió en X: "Apaguen este medio tiempo. Un ciudadano estadounidense falso que odia públicamente a Estados Unidos actuando. No puedo apoyar eso".
Los puertorriqueños respondieron rápidamente.
"¿No vives en el lugar de donde él es?", escribió una persona mientras muchos otros señalaron que los puertorriqueños son ciudadanos estadounidenses.

La multitud que se había reunido para el espectáculo de medio tiempo comenzó a retirarse de la fiesta tan pronto como comenzó la segunda mitad del partido, sonriendo mientras reflexionaban sobre lo que acababan de presenciar.
"Me pareció fenomenal el hecho de que Bad Bunny trajera a todos los latinos en una misma casa y los representara a todos por igual", dijo Carlos Ayala, de 36 años, de San Juan. "Es un momento importante para la cultura latina".
También pensó que era genial que Ricky Martin cantara 'Lo que le pasó a Hawaii' de Bad Bunny, que lamenta la gentrificación en Puerto Rico, un problema cada vez más grave para muchos en una isla con una tasa de pobreza superior al 40%.
"Llevar ese mensaje es sumamente importante en estos tiempos", dijo, agregando que también apreció los postes de luz y los transformadores explotando presentados durante el espectáculo, una referencia a los apagones crónicos de Puerto Rico. "Para que el mundo vea lo que vivimos".
Entre los que sonreían después del espectáculo estaba Juliana Santiago, de 35 años, quien dijo que su corazón se llenó de orgullo el domingo por la noche.
Ella dijo que Bad Bunny demostró que "se puede lograr las cosas, que el sueño ese americano sí es real".







