SAN ANTONIO, Texas.-Durante años, Jeanette Garza soñó con convertirse en madre, pero después de 13 años de matrimonio y varios intentos fallidos para lograr un embarazo, ella y su esposo Santiago tomaron otro camino: iniciar una familia mediante la adopción.
Mujer de San Antonio adoptó a 2 niños y días después descubrió que estaba embarazada: “Fue un milagro”
Después de años enfrentando infertilidad, Jeanette Garza y su esposo decidieron formar su familia mediante la adopción. Poco después de recibir a dos hermanos en su hogar, descubrió que estaba embarazada de 36 semanas.
Pero fue entonces cuando la pareja recibió una noticia que ninguno esperaba.

El 8 de mayo de 2026, días antes del Día de las Madres, Jeanette y Santiago finalizaron la adopción de dos hermanos que habían cuidado durante más de un año: Santiago, de 3 años, y Andrés, de 20 meses.
Pero pocas semanas después, la familia crecería nuevamente.
Jeanette acudió al área de emergencia de Methodist Hospital | Westover Hills porque pensaba que tenía una hernia. Sin embargo, los médicos le dieron una respuesta completamente distinta: estaba embarazada y tenía 36 semanas de gestación.
“Cuando las enfermeras me dijeron, yo seguía diciendo: ‘No puede ser’”, recordó Jeanette. “Sería un milagro de Dios”.
La sorpresa llegó tan rápido que Jeanette ni siquiera tuvo tiempo de saber si esperaba un niño o una niña.
Cuatro días después de enterarse del embarazo, regresó al hospital debido a un aumento en la presión arterial. Su equipo médico recomendó realizar una cesárea y fue entonces cuando conoció a su bebé.
Era un niño.
“Cuando me dijeron: ‘Es un niño’, simplemente lloré”, contó Jeanette. “Todavía no puedo creerlo. Él es un milagro”.
El bebé, llamado Diego, permaneció 26 días en la unidad de cuidados intensivos neonatales (NICU) antes de recibir el alta y regresar a casa, donde finalmente conoció a sus dos hermanos mayores.
Jeanette aseguró que durante todo el proceso recibió apoyo del personal médico, especialmente en los momentos de mayor incertidumbre.
“Todos fueron muy atentos. Incluso en mis momentos más difíciles me tomaban de la mano y me decían: ‘Todo va a estar bien’”, explicó.
Para la familia, la llegada de Diego representa un capítulo inesperado después de años de espera, tratamientos de fertilidad y el deseo de convertirse en padres.
Ahora, Jeanette espera que su historia pueda servir de esperanza para otras personas que atraviesan momentos difíciles.
“Solo oren. No se rindan”, dijo. “El tiempo de Dios es el tiempo de Dios. Todo es posible”.






















