“Es muy duro porque ella no sabe”: ICE detiene a padre mientras su esposa agoniza de cáncer

Salió de su casa rumbo al trabajo y no volvió. Armando González fue detenido por agentes de inmigración en California. Desde entonces, está bajo custodia federal. En casa, su esposa lucha contra un cáncer cerebral en etapa terminal. “Ella no sabe que él está detenido”, cuentan sus hijas.

Video Tres hermanas enfrentan la enfermedad de su madre y la detención de su padre

Big Bear, CALIFORNIA.- Armando González salió de su casa rumbo al trabajo y no volvió. Sus hijas lo vieron por última vez esa mañana, cuando se dirigía a su jornada en Big Bear, California. Minutos después, fue detenido por agentes de inmigración. Desde entonces permanece bajo custodia federal, mientras su familia enfrenta otra crisis: su esposa, Erika, está en etapa terminal por un cáncer cerebral.

La detención ocurrió el martes 31 de marzo, según confirmaron sus hijas, en una intervención realizada cuando González salía a trabajar. Desde ese momento, la familia quedó dividida entre un centro de detención y una vivienda donde avanza una enfermedad que, dicen, ya no tiene retorno.

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“Es muy duro porque ella no sabe que él está detenido”, dice Citlali Montes, una de las hijas, en referencia a su madre. La familia decidió no informarle sobre la detención por temor a que su estado de salud se deteriore aún más.

Desde un centro de detención, Armando González logra comunicarse por teléfono con sus hijas. “¿Cómo está tu mamá?”, pregunta. Adriana González responde: “Bien, ¿quieres escucharla?”. La conversación ocurre mientras, en la misma casa, su madre permanece en cuidados paliativos, sin saber que su esposo no volverá esa noche.

Las hijas describen que la enfermedad avanzó en los últimos meses. “No habla, no puede caminar bien, hay momentos que está en cama todo el día”, explica Citlali. Según ellas, los médicos les han indicado que el tiempo es limitado.

“Lo que más nos duele es que nuestra mamá se nos va y no la vamos a volver a ver”, dice Adriana. A esa pérdida inminente se suma la ausencia del padre, quien, aseguran, ha sido el principal apoyo de la familia durante años.

El arresto ocurrió en la mañana del martes, cuando González salía a trabajar en la zona de Big Bear. De acuerdo con el relato de sus hijas, agentes lo interceptaron en la vía pública y se lo llevaron, dejando su vehículo en el lugar. Cuando la familia llegó, él ya no estaba.

“Dios sabe que él es un hombre bueno"


Las autoridades federales confirmaron la detención e indicaron que González enfrenta un proceso migratorio. Según esa versión, existe un antecedente por un delito de orden público, aunque no se precisó cuándo ni dónde ocurrió. Las hijas sostienen que su padre no tiene antecedentes penales y que su historial se limita a infracciones de tránsito.

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“Dios sabe que él es un hombre bueno y la comunidad también puede responder y decir que no ha hecho nada”, afirma Adriana. “Nuestro papá nosotros queremos que esté con ella en estos momentos porque él se lo merece”.

G onzález, de 49 años, ha vivido más de dos décadas en Estados Unidos, según su familia. Se ha dedicado a trabajos de mantenimiento de propiedades y limpieza de casas en la región. Sus hijas aseguran que llegó al país a los 18 años y que junto a su esposa formó su hogar en Big Bear.

Durante la pandemia, la familia recibió el diagnóstico de cáncer cerebral de Erika. Desde entonces, el padre asumió un rol central en el cuidado y sostenimiento del hogar. Ahora, las hijas enfrentan solas la atención de su madre en fase terminal.

“Nunca pensé que me pasaría a mí. Pero no se lo deseo a nadie”, dice Adriana. La rutina cambió de forma abrupta: de compartir los cuidados entre ambos padres, pasaron a asumir la responsabilidad sin apoyo directo, mientras gestionan llamadas, asesoría legal y la situación médica.

El 10 de abril de 2026, Armando González deberá comparecer ante un juez de inmigración. En esa audiencia se definirá si puede acceder a una fianza, continuar detenido o avanzar en un proceso de deportación.

Las hijas han iniciado gestiones para conseguir representación legal y apoyo comunitario por medio de GoFundMe. Buscan explorar mecanismos como la libertad bajo palabra por razones humanitarias o la suspensión temporal de la deportación, opciones que pueden solicitarse en casos donde existen circunstancias médicas críticas en la familia.

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“Mi papá fue detenido injustamente y les queremos contar una historia porque necesitamos toda la ayuda posible”, dice Adriana. “Nuestra mamá está en una condición muy triste”.

El tiempo es un factor determinante. Mientras el proceso legal avanza, la condición médica de Erika sigue su curso. Las hijas explican que han optado por no informarle sobre la detención de su esposo. “Ni siquiera nos atrevemos a decirle”, señala Citlali.

En medio de esa decisión, la familia intenta mantener una rutina mínima: llamadas, visitas médicas, turnos de cuidado. “Nuestro papá… queremos que esté con ella en estos momentos”, insiste Adriana.

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