ORLANDO, Florida.- Tres propietarios de la cadena de tiendas de conveniencia en el centro de Florida conocida como La Tienda Guatemala enfrentan cargos de crimen organizado, lavado de dinero y fraude, luego de que una investigación de varios meses concluyera que presuntamente vendían medicamentos importados de forma ilegal y operaban un negocio de apuestas clandestinas.
Hispanos van a prisión por vender antibióticos de Guatemala y operar una tragamonedas
La investigación comenzó por una denuncia sobre la presunta venta ilegal de antibióticos importados.
De acuerdo con el Buró Metropolitano de Investigaciones (MBI), los acusados son Bernave López-Pérez, Débora López-Pérez y Maria López-Pérez, propietarios de La Tienda Guatemala, con sucursales en Apopka y Ocoee, en el condado de Orange.
Las autoridades informaron que los tres fueron arrestados y enfrentan múltiples cargos relacionados con una presunta operación criminal que incluía la venta de medicamentos sin autorización y actividades ilegales de juego.
Una denuncia por venta de antibióticos dio inicio a la investigación
Según el MBI, la investigación comenzó en octubre de 2025, cuando la Policía de Apopka recibió una denuncia anónima que alertaba sobre la presunta venta de ampicilina, un antibiótico regulado en Estados Unidos.
Durante varios meses, agentes realizaron compras encubiertas, labores de vigilancia y otras diligencias que, según las autoridades, permitieron identificar una presunta red de actividades ilícitas.
Los investigadores sostienen que en las tiendas se comercializaban medicamentos importados desde Guatemala que, en algunos casos, requerían receta médica, no contaban con la aprobación correspondiente para su venta en Estados Unidos o carecían del etiquetado exigido por la legislación federal.
Además, durante una operación encubierta realizada en diciembre de 2025, los agentes observaron máquinas tragamonedas en la parte trasera de uno de los establecimientos, lo que llevó a ampliar la investigación por un presunto esquema de apuestas ilegales.
Como parte de las pesquisas, las autoridades también recuperaron cajas vacías de medicamentos desechadas en la basura y recopilaron otras pruebas que forman parte del expediente del caso.
Los tres acusados enfrentan cargos de crimen organizado, lavado de dinero, fraude organizado, venta o posesión de sustancias controladas y conspiración para vender sustancias controladas. Débora López-Pérez y María López-Pérez también fueron acusadas de mantener un inmueble utilizado para actividades relacionadas con sustancias controladas, según los documentos del caso.
La defensa rechazó las acusaciones. El abogado Miguel Gonzalez Jr. declaró que los medicamentos involucrados eran antibióticos y afirmó que sus clientes "no estaban vendiendo cocaína ni fentanilo", al intentar diferenciar el caso del tráfico de narcóticos.
Un juez fijó una fianza superior a $100,000 para cada uno de los acusados y ordenó la entrega de sus pasaportes como condición para recuperar la libertad mientras continúa el proceso judicial.
Hasta el momento, las sucursales de La Tienda Guatemala permanecen abiertas.












