FORT WORTH, Texas. Una protesta afuera de un centro de detención migratoria en el norte de Texas terminó hace casi un año con un policía herido de bala.
Siete condenados más por tiroteo afuera de centro migratorio que dejó herido a un policía en Texas
Una protesta frente a un centro de detención migratoria en Texas terminó en disparos, un oficial herido y un caso federal que ahora deja nuevas sentencias de prisión.
Ahora, siete personas fueron sentenciadas en Fort Worth por su participación en ese caso.
El tiroteo ocurrió la noche del 4 de julio de 2025 afuera del Prairieland Detention Center, en Alvarado, al sur del área Dallas - Fort Worth.
El lugar funciona como centro de detención migratoria.
Qué pasó afuera del centro
Según las autoridades, varias personas llegaron esa noche al centro durante una protesta.
El grupo llevaba armas, chalecos antibalas, fuegos artificiales y otros artículos, de acuerdo con los fiscales federales.
Durante el incidente, el teniente Thomas Gross, del Departamento de Policía de Alvarado, recibió un disparo en el cuello.
El oficial sobrevivió.
El caso dejó de ser una investigación local y pasó a una corte federal.
Los cargos incluyeron apoyo material a terroristas, disturbios, explosivos e intento de asesinato en el caso de algunos acusados.
Las nuevas sentencias
Este miércoles, siete personas recibieron sentencias de prisión relacionadas con el caso.
Las condenas van desde 22 meses hasta 50 años.
Ines Soto recibió 50 años de prisión.
Joy “Rowan” Gibson y Rebecca Morgan fueron sentenciadas a 15 años cada una.
Seth Sikes recibió seis años de prisión.
Nathan Baumann fue sentenciado a 22 meses.
Lynette Sharp y John Thomas recibieron 110 meses cada uno, poco más de nueve años.
Un caso con más condenas
Estas sentencias llegan una semana después de que otros ocho acusados recibieran condenas de décadas en prisión por el mismo caso.
Entre ellos está Benjamin Hanil Song, exreservista de la Marina de Estados Unidos, quien fue sentenciado a 100 años de prisión.
Fue declarado culpable de intento de asesinato y otros cargos relacionados con el tiroteo.
Otros acusados recibieron sentencias de entre 30 y 70 años.
Algunos ya presentaron avisos de apelación.
Entre los acusados mencionados por el Departamento de Justicia aparecen nombres con apellidos hispanos, como Maricela Rueda, Elizabeth Soto, Ines Soto y Daniel Rolando Sanchez-Estrada.
Sin embargo, los reportes no confirman su nacionalidad, origen étnico ni si se identifican como hispanos.
Maricela Rueda fue sentenciada a 70 años.
Autumn Hill, Zachary Evetts, Meagan Morris, Savanna Batten y Elizabeth Soto recibieron 50 años.
Mientras que Daniel Sanchez Estrada fue condenado a 30 años.
Dos versiones sobre la protesta
El Departamento de Justicia sostiene que el ataque fue realizado por integrantes de una célula de antifa en el norte de Texas.
Los fiscales dijeron que el grupo no llegó solo a protestar y señalaron el uso de armas, equipo de protección y fuegos artificiales como parte de su argumento.
Los abogados de los acusados han rechazado esa versión.
Han dicho que no hubo una emboscada planeada y han negado que sus clientes formaran parte de antifa.
La defensa sostuvo que la protesta buscaba expresar apoyo a inmigrantes detenidos dentro del centro.
También argumentó que algunas personas llevaron armas por protección personal.
Antifa es un término usado para describir a grupos de izquierda radical que se oponen al fascismo y a movimientos de extrema derecha, aunque no funciona como una organización única con una estructura nacional formal.
Por qué importa
El caso ocurrió en Alvarado, dentro de una región conectada con miles de familias inmigrantes del norte de Texas.
Para muchas personas, los centros de detención migratoria no son un tema lejano ni abstracto.
Son lugares que aparecen en conversaciones sobre detenciones, deportaciones, procesos legales y familias que no siempre saben qué pasará después.
Pero este caso también podría abrir otra discusión: qué pasa cuando una protesta termina en violencia y el gobierno federal decide tratarla como un caso de terrorismo.
Qué sigue
Una acusada más, Susan Kent, aún espera sentencia.
Según documentos citados por AP, Kent se declaró culpable de proporcionar apoyo material a terroristas y fue acusada de ayudar a Song a evitar el arresto.
El caso todavía podría seguir en apelaciones.
Eso significa que, aunque ya hay sentencias, la discusión legal no ha terminado.
Por ahora, el hecho central es este:
Una protesta afuera de un centro migratorio en Texas terminó con un policía herido, varias personas condenadas y preguntas sobre seguridad, inmigración y derecho a protestar.










