LOS ÁNGELES, California - “En una hora, me los quitó”, expresa con dolor la madre de Jimmy y Osmani Gramajo, los dos hermanos asesinados a tiros el domingo, en el área de Pico-Union.
“En una hora, me los quitó”: el dolor de la madre de los dos niños a los que el padre les disparó
La madre de los hermanos Jimmy y Osmani Gramajo, de 4 y 11 años, respectivamente, relata por qué permitió que el padre pasara tiempo con los menores, a los que les disparó de muerte, el domingo, 11 de octubre.
En entrevista con N+ Univision 34, la mujer habla por primera vez sobre las horas previas al crimen y por qué permitió que sus hijos de 4 y 11 años, pasaran tiempo con su padre, presunto responsable de haberles disparado, según las autoridades.
“Me siento muy mal. No es fácil perder a mis hijos”, confiesa la mujer, cuya imagen fue protegida.
Extraoficialmente, el padre de los menores y presunto atacante fue identificado como Adolfo Gramajo, de 35 años, pero el Departamento de Policía de Los Ángeles aún no lo ha confirmado.
Creyó que el padre había cambiado
El padre de Jimmy, de 4 años y de Osmani, de 11 años, llevaba un tiempo sin ver a los niños.
Cuenta la madre que el individuo estuvo un tiempo detenido. Una vez liberado, menciona que le imploró verlos.
"Ya tenía días de pedírmelos", dice.
Ante tanta insistencia, confiesa que lo pensó: "Dije: ‘OK, es el papá. Lo miro diferente, está trabajando, va a la iglesia'”.
Convencida de que las circunstancias eran distintas, decidió dejarlos con él un rato.
La alegría de sus hijos al salir al encuentro con él, terminó de convencerla de que había tomado una buena decisión.
Además, recuerda, que el padre de los niños le prometió “que los iba a cuidar. Que los iba a proteger”.
Sin embargo, ese encuentro terminó en tragedia.
“Me imaginé que era una persona diferente, normal… pero en una hora, me los quitó”, reitera.
Qué ocurrió con los niños en Pico-Union
El domingo 11 de octubre, antes de irse a trabajar, la madre dejó a los dos hermanos con su padre.
De acuerdo con la información sobre la investigación, el hombre caminó con los menores hasta la intersección de Venice Boulevard y Catalina Street, en el área de Pico-Union, en Los Ángeles.
Según el reporte preliminar, empujaba una carretilla en la que transportaba gasolina y un cilindro de gas.
En ese lugar, a las 12:50 de la tarde, los niños recibieron un disparo en la cabeza, siendo declarados muertos en el hospital.
El Médico Forense del Condado de Los Ángeles declaró ambas muertes como homicidios.
Su padre también habría intentado quitarse la vida después del ataque, pero sobrevivió y fue trasladado a un hospital.
“No es justo”: el dolor de la familia
La tragedia también ha golpeado profundamente a los familiares de la madre, quienes recuerdan a los niños como pequeños cariñosos y llenos de posibilidades.
Edgar López Echeverría, familiar de la mujer, expresó su indignación ante la muerte de los hermanos.
“No tiene nombre que un padre le quite la vida a su hijo. Hemos visto a los niños desde pequeños, amables, con un futuro… y viene él y se los arrebata. No es justo”, dijo.
Mientras esperan respuestas sobre lo sucedido, sus seres queridos intentan acompañar a la madre en medio del duelo y afrontar las consecuencias de una tragedia que ha conmocionado a la comunidad de Pico-Union.
En medio del dolor, López Echeverría hizo un llamado a las personas que atraviesan problemas de pareja para que no descarguen sus conflictos contra los menores.
“Hago un llamado… si tienen problemas con la esposa, no se desquiten con los niños. Ellos no tienen la culpa”, expresó.













