Ashley B. Pruitt, una sargento técnica de las Fuerzas Estadounidenses, era madre de dos hijos pequeños, tenía 34 años, y está en la lista de los seis militares que murieron en un accidente aéreo en el oeste de Irak.
Ella era Ashley Pruitt, la sargento estadounidense que murió en accidente aéreo de Irak
Pruitt se unió al ejército hace nueve años y ya había sido desplegada en el extranjero en tres ocasiones, antes del accidente aéreo en el que murieron 5 militares estadounidenses más.
La aeronave, un avión cisterna KC-135 del Ejército de Estados Unidos, se estrelló en el oeste de Irak cuando apoyaba en la guerra contra Irán, pero no en labores ofensivas, sino en trabajos de abastecimiento. Incluso el Comando Central del Ejército de EEUU aclaró que no se debió a “fuego enemigo”.
La polémica creció cuando la Guardia Revolucionaria de Irán aseguró que se trató de un ataque con un misil de “la resistencia”. Mientras que la Resistencia Islámica de Irak reivindicó el derribo del avión estadounidense.
¿Quién era la sargento Pruitt?
De acuerdo con la agencia AP, la sargento técnica Ashley B. Pruitt, de 34 años, era originaria de Bardstown, Kentucky. Estaba casada con Gregory Pruitt, con quien tenía dos pequeños, y quien contó al medio que la joven “estaba muy orgullosa de su carrera militar”.

Más recientemente, prestó servicio en el 99.º Escuadrón de Reabastecimiento Aéreo de la Base Conjunta de la Guardia Nacional Sumpter Smith en Birmingham, Alabama; además, fue jefa adjunta de operaciones de vuelo e instructora en el manejo de la pértiga de reabastecimiento de un KC-135.

Pruitt se unió al ejército hace nueve años y ya había sido desplegada en el extranjero en tres ocasiones.
Pruitt contaba con casi 900 horas de vuelo en combate y dos títulos de asociado del Community College of the Air Force.
El ejército estadounidense identificó el sábado por la noche a Pruitt y a las otras cinco víctimas del accidente: tres de ellas pertenecían al 6.° Ala de Reabastecimiento Aéreo en la Base Aérea MacDill en Tampa, Florida, y Sumpter Smith; las otras tres eran de una base de la Guardia Nacional Aérea de Ohio en Columbus.
"Perder a un miembro de la familia de la Fuerza Aérea es terriblemente doloroso, especialmente para quienes lo conocen como hijo, hija, hermano, hermana, cónyuge, madre o padre", declaró el coronel Ed Szczepanik, comandante de la 6.ª Ala de Reabastecimiento Aéreo de la Fuerza Aérea en un comunicado de prensa.










