Derivado de daños en la infraestructura de alcantarillado de la ciudad de Baltimore, en el estado de Maryland, cada vez son más frecuentes los casos de tuberías rotas o con fugas y el desbordamiento de coladeras.
Tuberías dañadas y coladeras que se desbordan riegan aguas negras en Baltimore
En esta ciudad, la infraestructura hídrica tiene más de cien años de antigüedad y los daños en ella han provocado que las aguas residuales terminen en ríos, calles y viviendas, poniendo en riesgo la salud de los habitantes.
Por esto, residentes y autoridades reportan más casos de desbordamientos de aguas residuales o negras que están inundando calles, contaminando ríos y, lo más grave, entrando a casas y exponiendo la salud de los habitantes.
"Es realmente uno de esos problemas que están fuera de la vista, fuera de la mente, y que no salen a la luz hasta que se convierten en una crisis", comentó Alice Volpitta, guardiana del agua del puerto de Baltimore para la organización sin fines de lucro Blue Water Baltimore, a AP.
En Estados Unidos, una de las ciudades donde en los últimos años se han registrado más fugas y coladeras que colapsan es Baltimore, debido a tuberías rotas por el desgaste, raíces de árboles que rompen la infraestructura e, incluso, por tormentas severas que han dañado el alcantarillado.
En ciudades donde las aguas negras y las de lluvia, que se han agravado por el cambio climático, fluyen por las mismas tuberías, son más comunes los desbordamientos residuales.
Acerca de este tema que suele pasar desapercibido, pero puede derivar en un problema de salud pública, el presidente Donald Trump ha calificado de "incompetentes" a las autoridades locales por los derrames de aguas residuales.
Sin embargo, algunos expertos afirmaron que los recortes de presupuesto de la actual administración al fondo para atender la infraestructura hídrica en varias ciudades estadounidenses, como Baltimore, ha influido para que ocurran los desbordamientos de aguas negras.
Residentes, expuestos a restos de excrementos humanos
En el caso específico de la ciudad de Baltimore, el sistema de drenaje tiene más de un siglo de antigüedad y solo algunos tramos de su amplia red de tuberías han sido intervenidos en los últimos años.
Además de presentar grietas y fugas por las décadas de uso, esta infraestructura hídrica se ha deteriorado por las anegaciones de lluvia. Las alcantarillas y demás salidas de agua de la red se atascan y colapsan.
El problema ha escalado y se ha desatendido tanto que aguas negras ya han salido por las regaderas y coladeras de viviendas ubicadas en Baltimore; incluso estas aguas residuales se han regresado por los inodoros.
Esto representa un riesgo sanitario, ya que deja a los vecinos expuestos a restos de excrementos humanos, por lo que pueden contraer bacterias y enfermedades.
Según estimaciones de AP, desde principios del año 2025 se derramaron unos 57 millones de litros de aguas residuales en Baltimore, mientras las autoridades locales han invertido casi 2 mil millones de dólares en los últimos veinte años para modernizar la red de alcantarillado y atender esta problemática.
Las obras necesarias terminarían para el año 2046. En tanto, las autoridades de Maryland ofrecen hasta 5 mil dólares a los residentes por limpiar los atascos de aguas residuales que quedan después de ciertas tormentas.


