SAN ANTONIO, Texas.- Para miles de familias inmigrantes en Estados Unidos, tener a un ser querido detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no solo implica una separación forzada, sino también una carga económica constante y difícil de sostener.
Costos de llamadas en centros de ICE generan fuerte gasto a familias inmigrantes en San Antonio
Familias con seres queridos detenidos por ICE denuncian que los elevados costos de llamadas, videollamadas y otros servicios están generando una fuerte carga económica, obligándolas a endeudarse y sacrificar gastos básicos.
Una madre mexicana de tres hijos relató a N+ Univision San Antonio el impacto financiero que ha enfrentado desde que su esposo fue detenido por agentes de ICE el 15 de septiembre de 2025.

Sin un ingreso fijo y con la responsabilidad de mantener su hogar, asegura que los gastos relacionados con la detención han rebasado sus posibilidades.
“Tengo que juntar dinero para poderlo sacar. Tengo que mandarle dinero a él para que hable conmigo. Las llamadas salen muy caras. Antes no, ahora sí salen muy caras. Es dividir 1,400 dólares de renta, los ‘billes’ (sic), las líneas de teléfono”, dijo la mujer que prefirió no ser identificada.
De acuerdo con datos de distintos centros de detención en el país, el costo por minuto de llamadas puede variar entre 6 y 20 centavos, mientras que en algunos centros una llamada de 15 minutos puede costar entre 12 y 14 dólares, lo que incrementa significativamente el gasto mensual de las familias.
En este caso, la familia estima que ha gastado más de $2,500 en llamadas, videollamadas y alimentos para el esposo detenido, una cifra que refleja el impacto financiero que enfrentan numerosas familias inmigrantes con seres queridos en centros de detención de ICE.
Se suman otros gastos
Los costos no se limitan a la comunicación. La mujer asegura que la ausencia de su esposo ha generado gastos adicionales en transporte, ya que él era quien se encargaba de llevar a la familia a sus actividades diarias.
“Para empezar, yo no sé manejar. Mi esposo era el que nos llevaba a mis hijos, a mí. Ahora pagamos mucho Uber.”
Cada semana, la familia deposita 100 dólares para que el detenido pueda comunicarse. En algunas ocasiones, el monto aumenta para que él pueda comprar alimentos dentro del centro de detención, lo que eleva aún más el gasto.
Abogada opina que es un negocio lucrativo
La abogada de migración, Kate Goldfish, señaló que este tipo de gastos se ha convertido en un negocio que afecta directamente a las familias de personas detenidas.
“Los dueños de esos negocios están ganando mucho dinero en las llamadas, las videollamadas, la comida que la familia está comprando”, dijo.
Goldfish advirtió que a estos costos se suman otros gastos inevitables, como honorarios legales, alimentación adicional y medicamentos especiales, lo que coloca a muchas familias en una situación económica crítica.
















