ORLANDO, Florida.- La guatemalteca Olga Pérez, reconocida intérprete del idioma maya mam y defensora de inmigrantes en el sur de Florida, abandonó voluntariamente Estados Unidos este fin de semana tras perder su batalla migratoria dejando en Florida a sus cuatro hijos, todos ciudadanos estadounidenses.
"Regresaré": traductora guatemalteca deja a sus cuatro hijos en Florida tras firmar salida voluntaria del País
Olga Pérez, reconocida traductora e intérprete de la comunidad maya mam en el sur de Florida, salió voluntariamente de Estados Unidos rumbo a Guatemala tras perder su caso migratorio.
Antes de abordar el vuelo que la llevaría de regreso a Guatemala, un país al que no regresaba desde hacía cerca de 30 años, Pérez lanzó un mensaje de esperanza a su familia: "Regresaré".
De acuerdo con The Palm Beach Post, Pérez optó por la salida voluntaria luego de agotar las opciones legales para permanecer en el país. La decisión evita una deportación forzada y podría preservar la posibilidad de solicitar un ingreso legal a Estados Unidos en el futuro.
Su despedida ocurrió en el aeropuerto de Fort Lauderdale, donde familiares, amigos y miembros de la comunidad la acompañaron mientras sus hijos permanecían en Florida.
Pérez pidió además a quienes la rodeaban cuidar de sus hijos mientras ella permanece en Guatemala.
La mujer emigró siendo adolescente para escapar de la violencia contra las comunidades indígenas durante el conflicto armado guatemalteco y posteriormente se estableció en el condado Palm Beach, donde durante años trabajó como intérprete de mam para hospitales, escuelas, tribunales y agencias gubernamentales, además de apoyar a familias indígenas inmigrantes.
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Esposo de Pérez ya había sido deportado
El caso de Pérez refleja el impacto que continúan teniendo los procesos migratorios sobre familias con hijos ciudadanos estadounidenses.
Según The Palm Beach Post, su esposo ya había sido deportado anteriormente, por lo que ahora los cuatro menores permanecen en Florida sin ninguno de sus padres.
Antes de salir del país, Pérez pasó aproximadamente seis meses internada en un centro de detención migratoria en Arizona, antes de ser liberada mientras se concretaba su salida voluntaria.
Amigos y colaboradores describieron a Pérez como una figura clave para la comunidad indígena guatemalteca del sur de Florida debido a su labor como intérprete y enlace entre familias migrantes e instituciones públicas.
Aunque ahora enfrenta el reto de rehacer su vida en Guatemala después de tres décadas de ausencia, Pérez aseguró antes de partir que su salida no representa una derrota y expresó su intención de volver a reunirse con sus hijos legalmente en Estados Unidos.







