Desde tamales, burritos, hasta las pupusas forman parte de la gastronomía de miles de inmigrantes hispanos en Estados Unidos. Una tradición que se ha expandido por las calles, como una alternativa de las comunidades para ganarse la vida, aunque en la mayoría de los estados es ilegal.
La "Ley Tamal" en Colorado: la historia detrás de la iniciativa para legalizar la venta de comida casera
La propuesta es impulsada por la legisladora demócrata Mónica Durán junto al republicano Ryan González, que plantea legalizar la venta de alimentos caseros perecederos, como tacos, tamales o enchiladas.
Por ello es que la norma llamada “Ley Tamal”, una iniciativa legislativa en Colorado, busca cambiar el destino de miles de cocinas invisibles.
La propuesta, impulsada por la legisladora demócrata Mónica Durán junto al republicano Ryan González, plantea legalizar la venta de alimentos caseros perecederos, como tacos, tamales o enchiladas, que hasta ahora estaban excluidos de la normativa vigente.
Bajo las reglas actuales, la llamada Cottage Foods Act permite comercializar únicamente productos no perecederos, como pan o mermeladas. Todo lo que requiera refrigeración queda fuera. La “Ley Tamal” rompe ese límite: permitiría a vendedores operar desde sus hogares siempre que cumplan requisitos básicos, como un curso de seguridad alimentaria.

Esta medida supone una ayuda a la comunidad inmigrante que ha visto afectada su economía por las redadas masivas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), ante el temor a detenciones y deportaciones.
La historia detrás de la ley es también personal. La congresista Mónica Durán, hija de migrantes mexicanos, recuerda cómo su familia vendía comida casera para salir adelante. Ese pasado se convierte ahora en argumento político: abrir una puerta legal a quienes hoy venden en la informalidad.
El impacto esperado va más allá de la gastronomía. La iniciativa apunta directamente a las economías de comunidades latinas e inmigrantes, donde la venta de comida casera suele ser uno de los únicos caminos de ingreso. En muchos casos, estos pequeños negocios nacieron tras la pérdida de empleo o la falta de acceso a crédito formal.
La congresista demócrata contó en sus redes sociales sobre la historia de su abuela, que una vez que ya no pudo trabajar en el campo, comenzó a preparar tamales y burritos para venderlo a trabajadores agrícolas.
Por ello es que su proyecto de Ley HB26-1033, que amplía la Ley de Alimentos Caseros, significará un apoyo a las familias inmigrantes.
Abrirá las puertas a muchas familias, emprendedores y cocineros caseros para que algún día puedan abrir un negocio o un restaurante y servir tamales, burritos, tortas y otros platillos que forman parte de su tradición familiar.Monica Duran, representante demócrata

Si la ley prospera, las cocinas de las familias inmigrantes dejará de esconderse. Y lo que antes era una economía en la sombra podría convertirse, por fin, en un negocio reconocido que apoye a las familias latinas.








