Camila Fernández sufrió un embarazo ectópico meses atrás. La hija de Alejandro Fernández atravesó por un momento difícil en su búsqueda por agrandar su familia junto a su esposo Francisco Barba.
Camila Fernández sufrió un embarazo ectópico: “Sigo rezando por mi milagrito”
La cantante atravesó por un difícil momento en su búsqueda por agrandar su familia. La hija de Alejandro Fernández sufrió un embarazo ectópico meses atrás.
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“Tuve un embarazo ectópico que se me complicó también después y me estoy nivelando de todo”, confesó a ‘Ventaneando’ en la emisión del 31 de marzo.
La intérprete no reveló detalles sobre el momento que vivió ni la fecha en que ocurrió su embarazo ectópico. Sin embargo, dejó entrever que seguía bajo vigilancia médica y pronto podría comenzar a buscar nuevamente un bebé.
“Me estoy haciendo estudios cada tanto y ya estoy bien como para empezar a hacer la tarea”, dijo.
“ Las hormonas son tu peor enemigo y me fue muy mal, pero ahorita ya voy agarrando carrera”, agregó y aseguró que no pierde la esperanza de convertirse nuevamente en mamá.
“La verdad que sea lo que Dios quiera, pero yo sigo rezando por mi milagrito”, sentenció.
Las complicaciones de su primer embarazo
Durante su primer embarazo, Camila Fernández se enfrentó a diversas complicaciones que la llevaron a guardar reposo absoluto.
La participante de Juego de Voces: Hermanos y Rivales, sufrió desprendimiento de placenta, la formación de un hematoma y cálculos en la vesícula.
Cayetana, la nieta de Alejandro Fernández, nació el 14 de marzo de 2021, en Guadalajara, México.
¿Qué es un embarazo ectópico?
De acuerdo con Mayo Clinic, un embarazo ectópico, como el que sufrió Camila Fernández, se produce cuando “un óvulo fecundado se implanta y crece fuera de la cavidad principal del útero”.
“Los embarazos ectópicos se producen con mayor frecuencia en una de las trompas de Falopio, que es uno de los tubos que transportan los óvulos desde los ovarios hasta el útero”, por lo que los embarazos ectópicos “no pueden continuar con normalidad”.
“El óvulo fecundado no puede sobrevivir, y el aumento de tejido puede provocar sangrado que ponga en riesgo la vida si no se trata”.







