Los Ángeles, CA.-Lo que debió ser una jornada de trabajo durante las celebraciones del 4 de julio de 2026, se convirtió en una pesadilla para Elio Ramírez, un vendedor ambulante mexicano de 50 años.
"Esto es una mafia": Vendedor ambulante mexicano denuncia brutal agresión y amenazas en el muelle de Long Beach
Elio Ramírez, de 50 años, sufrió fracturas en el rostro tras ser atacado por tres sujetos el 4 de julio, cerca del muelle de Long Beach. La víctima asegura que el ataque fue ordenado por un hombre al que llaman "el patrón", quien, según su testimonio a N+ Univision Los Ángeles, presuntamente controla la zona de la playa.
Hoy, la sangre de Ramírez aún mancha el pavimento del muelle de Long Beach, como testimonio de una brutal agresión que, según denuncia, sería una presunta red de extorsión e intimidación contra los comerciantes de la zona.
“Yo lo hago responsable si algo me pasa, la gente sabe quién soy. Esto es una mafia que está controlada por 'el patrón'”, declaró Ramírez visiblemente afectado, tras asegurar que llegará hasta el fondo para descubrir la identidad del presunto líder de esta red.
Ramírez tiene una denuncia con la Policía de Long Beach, a la cual N+ Univision Los Ángeles tuvo acceso y donde se asegura que hay tres sujetos que están siendo buscados en conexión a este caso.
El video este artículo pertenece a otra nota: Vendedora ambulante se recupera tras ser golpeada en el centro de Los Ángeles
El inicio de la intimidación: "Dice el patrón que a qué horas te vas"
Los hechos ocurrieron alrededor de las 7:30 de la noche, durante las celebraciones por el 4 de julio cuando miles de personas se preparaban para los fuegos artificiales.
Mientras Ramírez trabajaba, un primer sujeto, de entre 30 y 35 años, se le acercó de forma agresiva para exigirle que se retirara del lugar.
Ante la negativa del vendedor, el individuo acudió a la Policía de Long Beach, quienes le aclararon que no tenían facultades para remover al comerciante.
Al no lograr su cometido por la vía legal, el sospechoso regresó con una amenaza directa: le advirtió a Ramírez que mandaría a alguien "para sacarlo".
Poco después, un segundo implicado, un hombre hispano de entre 40 y 45 años a bordo de una bicicleta, abordó a Ramírez por la espalda.
“Dice 'el patrón' que a qué horas te vas a ir?”, le increpó. Cuando el vendedor cuestionó a quién se refería, el sujeto respondió con frialdad: "El dueño de la playa".
Una brutal agresión a plena luz del día
La situación escaló rápidamente a la violencia física. Un tercer individuo, también de origen hispano y de entre 40 y 45 años, apareció en la escena y, sin mediar palabra, propinó un fuerte golpe en el rostro de Ramírez.
“Me quedé chorreando sangre después del golpe y la gente empezó a llamar a la policía. Yo quedé aturdido”, relató la víctima.
Los paramédicos llegaron al muelle para estabilizarlo y tomarle los signos vitales. El parte médico posterior confirmó la gravedad del ataque: fracturas severas en el rostro y un ojo tan severamente hinchado que actualmente le impide la visión.
Los especialistas médicos han solicitado exámenes adicionales para evaluar a fondo la fractura en su nariz.
El sustento de una familia, detenido por la violencia
Para Elio Ramírez, la venta ambulante es el único sustento de su hogar. A raíz de las heridas provocadas el pasado 4 de julio, no ha podido regresar a trabajar, lo que agrava la crisis familiar.
Este no es un hecho aislado en su vida laboral; en los 15 años que lleva dedicándose al comercio informal, esta es la tercera vez que sufre un ataque físico. “¡Yo soy una gente honesta!”, clamó con impotencia.
Clamor de justicia: Exigen revisar las cámaras de seguridad
Ramírez no es el único que ha vivido bajo el yugo de la intimidación. El comerciante denunció que otras personas también habrían sido víctimas de estas prácticas delictivas en la zona, aunque hasta el momento, N+ Univision Los Ángeles no ha podido confirmar de manera independiente la existencia de otras quejas formales.
Ante el temor de represalias y la urgencia de justicia, la víctima ha hecho un llamado enérgico a las autoridades de la Policía de Long Beach para que revisen las cámaras de seguridad del muelle, con el fin de identificar y capturar a los tres agresores y al autor intelectual detrás del alias de "el patrón".















