TAMPA, Florida.- Un niño estadounidense identificado como Orlín Josué Hernandez Reyes murió en el condado de Escambia, luego de presuntamente sufrir abuso físico mientras permanecía bajo el cuidado de un familiar, después de que su madre fuera deportada a Honduras, según autoridades locales y documentos judiciales.
Niño de 2 años murió por golpes tras deportación de su madre; tío enfrenta cargos
El caso en el condado de Escambia ha generado cuestionamientos sobre menores que permanecen en EEUU tras deportaciones.
La investigación es encabezada por la Oficina del Sheriff del Condado de Escambia, dirigida por el sheriff Chip Simmons.
De acuerdo con reportes oficiales y medios nacionales, la madre del menor, Wendy Hernandez Reyes, fue detenida en Alabama en enero tras una parada de tráfico y posteriormente transferida al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) bajo el programa federal 287(g), que permite cooperación entre agencias locales y autoridades migratorias.
La mujer declaró a medios estadounidenses que pidió llevarse a su hijo a Honduras durante su proceso de deportación, pero aseguró que no se lo permitieron.
ICE ha rechazado esa versión. En declaraciones oficiales atribuidas al director interino de la agencia, Todd Lyons, la dependencia afirmó que Wendy Hernandez Reyes sí tuvo la posibilidad de viajar con el menor y que decidió dejarlo en Estados Unidos al cuidado de familiares.
Según documentos judiciales, el niño quedó bajo el cuidado de su tío, Samuel Maldonado Erazo.
Wendy was arrested by local police and detained. She begged officers not to keep Oliver, her 3 year old, separate from her. ICE refused. Her beautiful, kind son is now dead. pic.twitter.com/kDBFGfBT8M
— Rep. Ro Khanna (@RepRoKhanna) May 15, 2026
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Autoridades del condado de Escambia investigan la muerte del menor
La Oficina del Sheriff del Condado de Escambia informó que Maldonado Erazo fue arrestado y enfrenta cargos relacionados con asesinato grave (“felony murder”) y abuso infantil.
Las autoridades señalaron que el menor fue trasladado a un hospital con lesiones severas.
De acuerdo con información citada en documentos judiciales y reportes periodísticos, el examen forense identificó múltiples fracturas, lesiones internas y señales compatibles con abuso repetido.
El sheriff Chip Simmons declaró durante una conferencia de prensa que los investigadores consideran que el niño sufrió violencia física durante un periodo prolongado antes de su muerte.
Hasta ahora, las autoridades federales no han divulgado documentación pública que determine de forma concluyente las circunstancias bajo las cuales el menor permaneció en Estados Unidos tras la deportación de su madre.

