San Diego, CALIFORNIA.- En el vecindario de City Heights, en San Diego, California, una madre fue detenida el 3 de marzo por agentes de ICE frente a su casa. Sus tres hijos, ciudadanos estadounidenses, quedaron sin ella durante casi dos semanas. Uno de ellos tiene una discapacidad severa.
“¿Mi mamá dónde está?”: ICE detiene a madre con visa U y deja solos a sus tres hijos
Una madre con visa U aprobada fue detenida por ICE llegando a su casa en el sur de California y pasó casi dos semanas bajo custodia. Sus tres hijos ciudadanos, uno con discapacidad severa, quedaron solos.
“Es un trauma muy fuerte. Lo que yo sentía… era porque yo me salí; mis hijos no sabían que yo estaba afuera. Si me llevaban, ellos no sabían: ‘¿Mi mamá dónde está? ¿Qué fue lo que pasó?’”, relata Iris Contreras a CNN Newsource sobre el momento de su arresto.
La detención ocurrió cuando estaba dentro de su vehículo, buscando un documento para una cita médica de su hijo. “Yo estaba buscando un papel… entonces el vidrio yo se lo bajé y casi ya cuando me iba a bajar, fue cuando me llegaron y me arrestaron. Me dijeron que mis documentos. Yo les dije: ‘Tengo permiso de trabajo… tengo visa U aprobada’. A ellos no les importó nada. Ellos nomás me jalaron, me sacaron”, relata.
Su abogado sostiene que Contreras cuenta con una visa U aprobada, un estatus migratorio creado para víctimas de ciertos delitos que han colaborado con autoridades. También tiene permiso de trabajo vigente y, según su testimonio, ha vivido en Estados Unidos por más de 20 años.
“Hace dos años fue aprobada y tengo mi permiso de trabajo. Estoy trabajando, hago impuestos y soy voluntaria también en este país por más de 22 años, ayudando”, dice.
Tras su arresto, fue trasladada al centro de detención de Otay Mesa, donde permaneció recluida cerca de dos semanas. Durante ese tiempo, sus hijos quedaron sin su principal cuidadora.
“La verdad, soy honesta. No sé ni en los días que voy, porque esto me ha traumado tanto… que no sé ni en qué días estoy viviendo”, afirma.
¿Por qué la detuvieron si tenía visa U?
De acuerdo con el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, la visa U otorga protección a víctimas de delitos, permite obtener un permiso de trabajo y abre una vía hacia la residencia permanente después de varios años.
Sin embargo, el sistema tiene límites: solo se aprueban 10.000 visas U al año y existen más de 250.000 solicitudes acumuladas, lo que deja a miles de personas en espera o con protecciones parciales.
Esa diferencia entre una petición aprobada, una lista de espera o un estatus plenamente otorgado puede ser determinante. Expertos en inmigración señalan que, en algunos casos, incluso personas con permisos de trabajo o procesos avanzados pueden ser detenidas mientras las autoridades verifican su estatus o por errores en la clasificación administrativa.
El abogado de Contreras, César Luna, afirma que en su caso hubo una identificación incorrecta. “Durante su estancia en los Estados Unidos ha sido una madre de tres hijos ciudadanos, uno con una condición de discapacidad severa. Es una persona que es activa en su comunidad”, señala.
Según su defensa, en los reportes oficiales fue clasificada como indocumentada, algo que considera equivocado desde el punto de vista legal. Contreras, además, no tiene antecedentes penales.
En Estados Unidos, ICE no publica cifras desagregadas sobre cuántas personas con visa U, aprobada o en trámite, son detenidas. Sin embargo, organizaciones como American Immigration Council han documentado casos en los que personas con protecciones migratorias parciales han sido arrestadas en operativos, en ocasiones por falta de coordinación entre agencias o por información incompleta en los sistemas.
¿Qué sigue en su caso?
Tras pagar una fianza, Contreras fue liberada, pero su situación no volvió al punto de partida. Ahora enfrenta su proceso migratorio con monitoreo electrónico.
“No es fácil. No es fácil que te señalen… Mis hijos me necesitan. Yo soy mamá, papá y tengo que buscar el sostén de cada día”, dice. “Siempre va a estar el miedo, la impotencia, el salir y voltear ¿y si me agarran?”.
Su abogado cuestiona la actuación de las autoridades. “El servicio de Inmigración no debe y no tiene las armas legales para poner a estas personas en una situación de deportación. Desde el punto de vista humano, desde el punto de vista legal, están haciendo las cosas mal”, afirma.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas indicó que garantizará el debido proceso en este caso, como en otros procedimientos en curso. Su próxima cita ante autoridades de inmigración definirá los siguientes pasos en este proceso que continúa abierto.
















