SAN ANTONIO, Texas.— La controversia por la posible instalación de un megacentro de detención migratoria en San Antonio dio un giro este lunes luego de que el concejal del Distrito 6, Ric Galvan, confirmara que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ya adquirió un edificio en la ciudad para retener a personas arrestadas antes de su deportación.
ICE compra edificio en San Antonio para habilitar centro de detención migratoria confirma concejal
Un concejal de San Antonio confirmó que ICE ya adquirió un edificio en la ciudad para detener a personas antes de su deportación. La revelación intensifica la polémica, mientras autoridades locales advierten que el municipio no tiene facultades legales para impedir una acción federal.
En un comunicado dirigido a los residentes de su distrito, Galvan expresó su preocupación por el impacto de esta adquisición, al señalar presuntas violaciones al debido proceso, a los derechos humanos y a la salud dentro de centros de detención migratoria en distintas partes del país.

El concejal también aclaró que, aunque previamente se informó que la ciudad podría frenar la operación mediante procesos de zonificación o permisos, esto no es posible cuando se trata de acciones del gobierno federal.
De acuerdo con Galvan, las leyes municipales de uso de suelo no tienen autoridad sobre propiedades o decisiones federales, lo que limita la capacidad de San Antonio para intervenir.
“Quiero ser claro con los residentes del Distrito 6: no creo que nuestra ciudad deba albergar nuevas instalaciones de detención”, afirmó Galvan, quien añadió que la seguridad pública no debe incluir detenciones sin orden judicial ni la expansión de sistemas de encarcelamiento.
Las declaraciones se producen días después de que otros líderes locales advirtieran sobre la posible conversión de grandes almacenes industriales en centros de detención, una estrategia que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha reconocido como parte de un plan nacional para ampliar la capacidad de ICE.
Funcionarios federales han defendido estas instalaciones asegurando que cumplirán con estándares federales; sin embargo, organizaciones comunitarias y líderes políticos en San Antonio continúan manifestando su rechazo, al considerar que estas medidas ponen en riesgo a familias inmigrantes y a ciudadanos estadounidenses.
Galvan reiteró su llamado a la comunidad a defender el debido proceso, la dignidad humana y la seguridad de todas las familias, mientras el debate sobre la presencia de ICE en la ciudad sigue escalando.















