Una mujer de 31 años en Georgia fue acusada de asesinato tras, presuntamente, ingerir medicamentos para interrumpir su embarazo, en un caso que podría convertirse en uno de los primeros en ese estado en judicializar un aborto desde la aprobación de la restrictiva ley de 2019.
Mujer en Georgia es acusada de asesinato tras presunto aborto con medicamentos
Alexia Moore tenía entre 22 y 24 semanas de gestación cuando ingirió las pastillas; el feto sobrevivió cerca de una hora tras el parto, según la orden de arresto.
La acusación contra Alexia Moore aún debe ser evaluada por la fiscalía, que tendrá la decisión final sobre si procede con cargos formales.
De acuerdo con documentos judiciales, Moore acudió a un hospital el 30 de diciembre de 2025 con dolor abdominal y admitió haber tomado misoprostol —un fármaco utilizado en abortos— y oxicodona.
Según la orden de arresto, el feto habría sobrevivido cerca de una hora tras el parto. Registros médicos citados en el caso estiman que el embarazo tenía entre 22 y 24 semanas, mientras que la legislación estatal prohíbe el aborto desde que se detecta actividad cardíaca embrionaria, lo que suele ocurrir alrededor de las seis semanas.
El caso ha generado controversia entre especialistas y organizaciones, pues mientras grupos como Pregnancy Justice lo califican como una acusación sin precedentes por un aborto, otras voces sostienen que los cargos podrían justificarse bajo la legislación vigente, que reconoce personalidad jurídica al embrión con actividad cardíaca.
Sin embargo, el forense del condado determinó que la causa y forma de la muerte son indeterminadas y no clasificó el caso como homicidio. Moore permanece detenida desde inicios de marzo y enfrenta también cargos por posesión ilegal de medicamentos, en un contexto nacional donde han aumentado los procesos penales relacionados con el embarazo tras la anulación de Roe v. Wade.
¿Qué es Roe v. Wade?
Roe v. Wade fue una decisión histórica de la Suprema Corte de Estados Unidos emitida en 1973 que reconoció el derecho constitucional de las mujeres a interrumpir un embarazo. El fallo se basó en el derecho a la privacidad implícito en la Constitución, limitando la capacidad de los estados para prohibir el aborto.
La Corte estableció un esquema por etapas del embarazo (trimestres), permitiendo mayor regulación estatal conforme avanzaba la gestación, pero garantizando el acceso al aborto durante las primeras etapas. Durante casi cinco décadas, este precedente sirvió como base legal para el acceso al aborto en todo el territorio estadounidense.
Pero en 2022, el propio tribunal revocó este fallo en el caso Dobbs contra Jackson Women’s Health Organization, eliminando la protección federal al aborto y devolviendo a la Corte Suprema la facultad de legislar sobre el tema, lo que derivó en prohibiciones o restricciones en varias entidades del país.







