Más de dos docenas de vagones de un tren de Union Pacific se descarrilaron la mañana de este miércoles en Richmond, en Texas, lo que provocó la fuga de etanol en al menos dos de las unidades. De acuerdo con las autoridades, el incidente no representó riesgo para la población.
Descarrilamiento de tren en Texas provoca fuga de etanol; no hay heridos
Más de 20 vagones de un tren de Union Pacific se descarrilaron cerca de Houston, provocando una fuga de etanol sin riesgo para la población ni personas heridas.
El accidente ocurrió alrededor de las 5:00 de la mañana (hora local) en esta ciudad de unos 13 mil habitantes, ubicada a unos 48 kilómetros al suroeste de Houston. No se reportaron personas lesionadas, informó la portavoz de la compañía ferroviaria, Robynn Tysver.
Tras el descarrilamiento, dos vagones comenzaron a presentar fugas de etanol, un compuesto derivado principalmente del maíz. Además, un tercer vagón derramó jarabe de maíz, situación que también fue contenida.
El jefe de bomberos del condado de Fort Bend, Justin Jurek, señaló que ambas filtraciones fueron controladas y que, aunque se mantiene vigilancia de la calidad del aire como medida preventiva, no fue necesario ordenar evacuaciones de los habitantes de la zona.
"Actualmente no representa una amenaza para la población y, como medida de precaución, se está realizando un monitoreo del aire. Por el momento, no es necesario evacuar", dijo el jefe de bomberos, de acuerdo con información de AP.
Sin embargo, el incidente generó afectaciones viales durante varias horas en Richmond y en la cercana Rosenberg, debido al bloqueo de varios cruces ferroviarios; la circulación comenzó a restablecerse conforme avanzaron las labores.
Hasta el momento, no se había definido cuánto tiempo tomará la limpieza total de la zona. La empresa Union Pacific aseguró que trabaja para retirar los vagones y reabrir los cruces de forma segura y eficiente, mientras las causas del descarrilamiento permanecen bajo investigación.
¿El etanol es tóxico y peligroso?
El etanol es un tipo de alcohol (etanol o alcohol etílico) que se obtiene principalmente a partir de la fermentación de azúcares presentes en cultivos como el maíz o la caña de azúcar.
Es el mismo compuesto que se encuentra en las bebidas alcohólicas, aunque en contextos industriales se produce en mayores concentraciones y con distintos niveles de pureza. Por sus propiedades químicas, es inflamable, volátil y miscible con agua, lo que lo hace útil en múltiples sectores.
Uno de sus usos más comunes es como aditivo en combustibles, ya que se mezcla con gasolina para reducir emisiones contaminantes y mejorar la combustión de los motores. En países como Estados Unidos y Brasil su uso como biocombustible es ampliamente extendido dentro de las políticas energéticas.
También se emplea en la industria farmacéutica y médica como desinfectante y antiséptico, así como en la fabricación de productos químicos, cosméticos y bebidas alcohólicas.
Aunque el etanol es de uso común, sí puede representar riesgos si no se maneja adecuadamente. Es altamente inflamable, por lo que derrames o fugas pueden generar incendios o explosiones en presencia de una fuente de calor.
Además, la inhalación de vapores en concentraciones elevadas puede causar irritación en ojos y vías respiratorias, mareos o dolor de cabeza. En casos de exposición prolongada o ingestión en grandes cantidades puede provocar intoxicación.
Pero en situaciones controladas —como la descrita por las autoridades en el derrame industrial de hoy— el riesgo para la población suele ser bajo si no hay contacto directo ni acumulación significativa de vapores.

