TAMPA, Florida.- El anuncio del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sobre una oferta de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria para Cuba ha despertado esperanza entre parte del exilio cubano en Florida, pero también un fuerte escepticismo sobre si los recursos realmente llegarán a quienes más los necesitan en la isla.
Cubanos en Tampa dudan que ayuda de Marco Rubio llegue al pueblo en Cuba
Exiliados cubanos temen que el gobierno de Cuba impida la entrega directa de alimentos y medicinas.
En un mensaje difundido este martes con motivo del Día de la Independencia de Cuba, Rubio responsabilizó al gobierno cubano por la crisis económica y energética que atraviesa el país y aseguró que Washington está dispuesto a enviar alimentos y medicinas directamente al pueblo cubano.
“La verdadera razón por la que no tienen electricidad, combustible ni alimentos es porque quienes controlan su país han saqueado miles de millones de dólares”, afirmó Rubio en el mensaje publicado por el Departamento de Estado.
La propuesta de la administración del presidente Donald Trump contempla que la ayuda sea distribuida por la Iglesia Católica y organizaciones humanitarias independientes, evitando que pase por manos del gobierno cubano o del conglomerado militar GAESA, señalado por Washington como eje del control económico de la isla.
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Sin embargo, durante un sondeo realizado por N+ Univision Tampa entre cubanos residentes en Florida, varios expresaron dudas sobre la viabilidad de ese plan y advirtieron que el gobierno cubano históricamente ha restringido o vigilado el trabajo de organizaciones religiosas y grupos independientes.
“O bien le cierran las iglesias, o son perseguidos, o van a prisión”, comentó uno de los entrevistados al cuestionar la posibilidad de que la ayuda pueda repartirse libremente dentro de Cuba.
Otro participante insistió en que cualquier apoyo debe entregarse “directo a las manos del pueblo” para evitar desvíos o controles gubernamentales.
El anuncio ocurre en medio de una de las peores crisis que enfrenta Cuba en décadas, marcada por apagones prolongados, escasez de combustible, falta de alimentos y medicinas, además de una creciente migración hacia Estados Unidos y otros países.
Rubio aseguró que Estados Unidos ya entregó previamente $6 millones en ayuda humanitaria canalizada mediante Cáritas, organización vinculada a la Iglesia Católica. Según el secretario de Estado, Washington quiere ampliar esa asistencia, pero acusa al gobierno cubano de bloquear la iniciativa.
La cancillería cubana inicialmente negó que existiera una oferta formal de ayuda y acusó a Rubio de utilizar el tema con fines políticos, mientras responsabiliza al embargo estadounidense por la crisis económica del país.
Aunque posteriormente autoridades cubanas mostraron cierta apertura a discutir la asistencia humanitaria, insistieron en que cualquier cooperación debe darse sin condiciones políticas.








