Durante semanas, el trayecto de apenas 18 millas entre Manhattan y el MetLife Stadium se convirtió en uno de los primeros focos de polémica del Mundial de 2026. Aficionados, líderes locales y residentes cuestionaron que un viaje que normalmente cuesta 12,90 dólares en NJ Transit pasara a venderse inicialmente en 150 dólares para los días de partido.
Un viaje de 13 dólares terminó costando 150: bajan tarifas de transporte para el Mundial 2026
Tras las críticas por tarifas de hasta 150 dólares en NJ Transit, Nueva York y Nueva Jersey anunciaron rebajas en buses y trenes hacia el MetLife Stadium, sede de la final del Mundial. Aun así, muchos aficionados siguen cuestionando cuánto costará disfrutar del torneo.
La discusión creció mientras miles de personas intentaban calcular cuánto costaría realmente asistir a uno de los eventos deportivos más grandes del planeta en el área de Nueva York y Nueva Jersey. Ahora, tras las críticas públicas y la presión política, las autoridades anunciaron reducciones drásticas en los precios del transporte para llegar a los partidos.
La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, confirmó que los boletos ida y vuelta de NJ Transit costarán finalmente 98 dólares y no 150 como se había anunciado originalmente. La rebaja llega después de una primera reducción a 105 dólares anunciada días antes y busca contener el descontento generado por los costos asociados al torneo.
El MetLife Stadium —que durante el torneo será llamado oficialmente “New York New Jersey Stadium” por normas de FIFA— será la sede más importante del Mundial 2026 en Estados Unidos. Allí se jugarán ocho partidos, incluida la final del 19 de julio.
El estadio, ubicado en East Rutherford, Nueva Jersey, a unos 16 kilómetros de Manhattan, recibirá algunos de los encuentros con mayor demanda del campeonato, incluyendo partidos de Brasil, Francia, Alemania e Inglaterra.
El calendario ya confirmado incluye Brasil vs. Marruecos el 13 de junio, Francia vs. Senegal el 16 de junio, Noruega vs. Senegal el 22 de junio, Ecuador vs. Alemania el 25 de junio y Panamá vs. Inglaterra el 27 de junio, además de partidos de eliminación directa y la final del torneo.
NJ Transit baja de $150 a $98
La expectativa de millones de visitantes internacionales empezó a tensionar desde ahora la logística de transporte, los hoteles y el acceso al estadio.
La presión aumentó cuando comenzaron a conocerse los costos que enfrentarían los aficionados. El boleto de NJ Transit desde Penn Station hasta Meadowlands, con conexión en Secaucus Junction, se convirtió rápidamente en símbolo de la controversia. El mismo trayecto que normalmente utilizan miles de pasajeros por menos de 13 dólares pasó a ofrecerse por 150 dólares durante el Mundial. El rechazo llegó desde residentes, dirigentes locales y usuarios habituales del sistema ferroviario.
Ante la reacción, Sherrill anunció una reducción definitiva a 98 dólares y aseguró que la medida se logró “sin dinero de los contribuyentes de Nueva Jersey”. Según explicó, el ajuste fue posible gracias a acuerdos con patrocinadores privados como DoorDash, Audible, FanDuel, DraftKings, PSE&G, South Jersey Industries y American Water.
Aun así, el nuevo precio sigue generando debate. Aunque representa una reducción importante frente a la tarifa inicial, continúa siendo varias veces más alto que el costo habitual del trayecto. Para muchos residentes del área triestatal, especialmente familias trabajadoras interesadas en asistir a partidos de selecciones latinoamericanas, el Mundial sigue apareciendo como un evento económicamente distante.
En NY bajan de $80 a $20
La otra gran reducción llegó desde Nueva York. La gobernadora Kathy Hochul anunció que el servicio de autobuses lanzadera desde Manhattan hacia los partidos pasará de 80 dólares ida y vuelta a solo 20 dólares. El estado destinará 6 millones de dólares para subsidiar el sistema y aumentar la capacidad de transporte.
“Assistir al Mundial debería ser lo más accesible posible”, publicó Hochul en redes sociales al presentar la medida. La gobernadora también anunció que el 20 % de los cupos de transporte estarán reservados exclusivamente para residentes de Nueva York.
Los autobuses saldrán desde Port Authority Bus Terminal, Midtown East, Midtown North y la Facultad de Medicina Hackensack Meridian. Según las autoridades, podrán movilizar hasta 18.000 personas en días sin actividad escolar y unas 12.000 en jornadas lectivas. Para reforzar la flota, el estado planea utilizar incluso autobuses escolares amarillos.
Quienes ya habían comprado boletos de 80 dólares recibirán reembolsos por la diferencia de precio. El Comité Organizador de Nueva York y Nueva Jersey informó que las nuevas tarifas serán actualizadas en las plataformas oficiales y que todos los viajes deberán reservarse con antelación.
Plan para reducir impacto del Mundial
Las autoridades intentan evitar que la experiencia del Mundial quede marcada por imágenes de caos logístico similares a las que ya se vivieron en otros grandes eventos deportivos realizados en la región. El temor principal es que el sistema ferroviario y vial del área metropolitana no soporte la combinación de turistas internacionales, tránsito cotidiano y desplazamientos masivos hacia el estadio.
La preocupación no se limita al trayecto hacia Meadowlands. En Queens, la alcaldía de Nueva York ya comenzó ajustes para intentar reducir el impacto del torneo sobre el tráfico alrededor del aeropuerto LaGuardia. El alcalde Zohran Mamdani anunció un nuevo carril exclusivo para autobuses sobre Broadway, diseñado para agilizar la circulación de la línea Q70 hacia el aeropuerto.
Actualmente, algunos trayectos del Q70 avanzan a menos de tres millas por hora durante la hora pico de la tarde. El nuevo corredor busca facilitar el movimiento de viajeros, empleados aeroportuarios y residentes de Queens antes y durante el torneo.
“El Mundial puede ser pasajero, pero las inversiones que hemos hecho en nuestras calles y transporte público deben beneficiar a los neoyorquinos durante las próximas décadas”, señaló Mamdani en un comunicado. “Llegar a la ciudad de Nueva York debería ser rápido, asequible y fiable durante todo el año, no solo durante los grandes eventos”.
El Departamento de Transporte de la ciudad presentará oficialmente el proyecto ante la junta comunitaria local antes de iniciar las obras definitivas. La meta es completar el c arril exclusivo antes del primer partido del Mundial.
El torneo de 2026 será el más grande en la historia de la FIFA: 48 selecciones, 104 partidos y tres países anfitriones —Estados Unidos, México y Canadá— distribuidos en 16 ciudades sede. Pero Nueva York y Nueva Jersey ocuparán un lugar central por albergar la final y algunos de los partidos con mayor demanda global.
La reventa no se queda atrás
El acceso al torneo también se convirtió desde hace meses en otro tema de discusión. Los precios de reventa de entradas alcanzan niveles históricos incluso antes del inicio de la competencia. En plataformas como Ticketmaster y StubHub, algunos boletos para partidos de fase de grupos ya rondan entre 2.300 y 3.500 dólares.
La final del 19 de julio aparece como el evento más costoso. Aunque el precio oficial máximo fijado inicialmente por FIFA era de 1.550 dólares, en reventa algunos asientos ya se ofrecen por cifras entre 8.000 y 15.000 dólares, dependiendo de la ubicación y la expectativa sobre las selecciones finalistas. También se han reportado suites y paquetes premium listados por cifras millonarias.
El costo del estacionamiento también forma parte de las críticas. Durante los días de partido no habrá estacionamiento general dentro del complejo del estadio. Los aficionados deberán reservar espacios externos, principalmente en el American Dream Mall, donde algunas tarifas proyectadas rondan los 225 dólares por vehículo.
Las autoridades también enfrentan otro reto particular: el estadio se encuentra en Bergen County, Nueva Jersey, una zona donde todavía operan las llamadas “blue laws”, normas que restringen parte de la actividad comercial los domingos. Esa situación podría afectar operaciones logísticas y comerciales durante algunas jornadas del torneo.
Para miles de aficionados latinos de Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut —incluyendo comunidades de Ecuador, Panamá, Brasil, Colombia, Argentina y México— el torneo representa una oportunidad inédita de ver partidos mundialistas cerca de casa. Pero también deja al descubierto cuánto se ha encarecido el acceso al fútbol internacional.











