Los Ángeles, CA.- Tras los operativos realizados recientemente en el Parque MacArthur, comerciantes y residentes han expresado su preocupación, temiendo que la delincuencia simplemente se traslade a zonas cercanas una vez que los oficiales se retiran.
Ola de hechos violentos en Los Ángeles: jefe de la policía responde
Tras operativos en el Parque MacArthur y agresiones contra vendedores ambulantes, el jefe del LAPD, Jim McDonnell, asegura que la policía mantendrá una presencia constante para garantizar que las familias puedan retomar sus espacios públicos sin temor.
Ante este escenario, el equipo de N+ Univision Los Ángeles habló con el jefe del LAPD, Jim McDonnell, quien fue enfático al asegurar que la presencia policial será permanente.
El objetivo principal es impedir que el tráfico de drogas se apodere nuevamente del lugar.
McDonnell destacó la magnitud del desafío al recordar que, durante una de las intervenciones, se decomisó una cantidad de fentanilo suficiente para causar la muerte de más de 190 mil personas.
Resultados que van más allá de los números
Al cuestionarle sobre cómo medir el éxito de estas operaciones, McDonnell sostuvo que los resultados no deben basarse únicamente en estadísticas de arrestos o decomisos. El verdadero triunfo será lograr que los niños regresen a jugar fútbol y que las familias se sientan cómodas utilizando el parque nuevamente.
El jefe policial también reconoció la importancia de abordar el problema desde la salud pública, señalando que muchas de las personas involucradas en el entorno del parque requieren acceso a tratamientos para superar sus adicciones.
¿Y los vendedores ambulantes?
La conversación también abordó el reciente ataque contra una vendedora ambulante de 60 años en el centro de la ciudad.
Ante el creciente miedo que siente este gremio, el mensaje del LAPD es claro: están ahí para proteger a todos por igual.
McDonnell confirmó que la responsable de la agresión fue arrestada y será presentada ante la Fiscalía. Subrayó que incidentes de este tipo no serán tolerados e instó a los trabajadores a denunciar cualquier amenaza o intento de robo, pues los oficiales están disponibles para asistirlos sin distinción.
El estatus migratorio no es una barrera
Uno de los puntos de mayor tensión es el temor a denunciar por parte de personas con estatus migratorio indefinido. Ante esto, el jefe del LAPD fue contundente al aclarar que su departamento no realiza labores de aplicación de leyes civiles de inmigración.
La prioridad de los oficiales es atender a la víctima, investigar el delito y llevar ante la justicia al responsable. El estatus migratorio de quien solicita ayuda no es una preocupación para los agentes, quienes enfatizaron que el enfoque central debe ser siempre la rendición de cuentas de quien comete un crimen.








