NUEVA YORK.- Las fuertes tormentas eléctricas que avanzaban el lunes 22 de junio de 2026 por el corredor noreste de Estados Unidos obligaron a implementar paradas temporales de vuelos en varios de los principales aeropuertos de las áreas metropolitanas de Nueva York y Washington, mientras los meteorólogos advertían sobre el riesgo de inundaciones repentinas, vientos destructivos y posibles tornados aislados.
Tormentas severas provocan interrupciones aéreas en aeropuertos de Nueva York
Las autoridades aeroportuarias recomendaron a los pasajeros verificar el estado de sus vuelos con las aerolíneas antes de dirigirse a los aeropuertos debido a posibles retrasos, cancelaciones e interrupciones operativas relacionadas con el clima.

Las restricciones afectaron a los aeropuertos John F. Kennedy (JFK), LaGuardia, Newark Liberty, Washington Dulles, Ronald Reagan Washington National y Baltimore/Washington International (BWI).
Forecasted regional Thunderstorm/Weather conditions may affect your flight and cause disruptions.
— John F. Kennedy Airport (@JFKairport) June 22, 2026
Please check with your airline to determine the status of your flight before heading to the airport. pic.twitter.com/u7Zz4KAKuJ
Las autoridades aeroportuarias recomendaron a los pasajeros verificar el estado de sus vuelos con las aerolíneas antes de dirigirse a los aeropuertos debido a posibles retrasos, cancelaciones e interrupciones operativas relacionadas con el clima.
Tormentas severas avanzan sobre el noreste
Las tormentas comenzaron a impactar el área metropolitana de Nueva York durante la tarde del lunes y se esperaba que continuaran durante la noche.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió advertencias de tormentas eléctricas severas para la ciudad de Nueva York y sectores de la costa de Nueva Jersey antes del inicio de la hora pico vespertina.
Los meteorólogos señalaron que el mayor riesgo de tiempo severo se concentraría en la región metropolitana de Nueva York y gran parte de Nueva Jersey.
Riesgo de inundaciones repentinas
Las autoridades también emitieron una vigilancia por inundaciones para la ciudad de Nueva York y áreas ubicadas al oeste y al sur de la metrópoli debido a la posibilidad de lluvias torrenciales.
Según los pronósticos, algunas de las tormentas más intensas podrían producir entre una y dos pulgadas de lluvia por hora (entre 2,5 y 5 centímetros), una cantidad suficiente para generar inundaciones urbanas repentinas.
Los meteorólogos estimaron acumulados generales de entre dos y tres pulgadas de lluvia durante el paso del sistema.
Las autoridades recomendaron especial precaución a residentes de sótanos y usuarios del sistema de transporte subterráneo, debido al riesgo de anegamientos rápidos en zonas bajas y estaciones.
Vientos dañinos
Además de las fuertes precipitaciones, los pronosticadores advirtieron que los vientos rectilíneos representaban una de las principales amenazas de las tormentas.
El riesgo más elevado de ráfagas destructivas se concentraba en el centro y sur de Nueva Jersey, aunque también existía la posibilidad de daños aislados en el valle del Hudson y partes de Connecticut.
El riesgo de tornados fue catalogado como bajo, pero presente. Los meteorólogos indicaron que algunas células tormentosas podrían desarrollar rotación suficiente para producir tornados de formación rápida con vientos superiores a 100 millas por hora (160 kilómetros por hora).













