El pequeño Seamus Coffey, de 8 años, se encontraba pescando junto a su padre, Michael, en un lago cercano a Filadelfia cuando logró sacar de las aguas un pez muy distinto a las especies que suelen encontrarse en la zona.
Un niño de ocho años captura una piraña del Amazonas en un lago de Pensilvania y enciende las alarmas
Un niño de 8 años pescó una piraña de vientre rojo originaria del Amazonas en un lago cerca de Filadelfia. Autoridades investigan su posible origen como mascota exótica abandonada.
Se encontró con una piraña de vientre rojo, una especie originaria de los ríos de Sudamérica, particularmente de la cuenca del Amazonas, un hallazgo inesperado que llamó la atención de las autoridades debido al riesgo de liberar mascotas exóticas en ríos, lagos y estanques.
De acuerdo con el relato de su padre a ABC News, Seamus tuvo que hacer un esfuerzo considerable para sacar el pez. Al observarlo, el niño reconoció inmediatamente que se trataba de una piraña. Cuando su padre le preguntó cómo podía estar seguro, el menor respondió que lo sabía porque había visto videos en YouTube.
Posteriormente, un portavoz de la Comisión de Pesca y Barcos de Pensilvania confirmó que el ejemplar correspondía a una piraña de vientre rojo. Lo que generó preocupación entre las autoridades debido a que este tipo de peces no forma parte de la fauna nativa de los lagos de Pensilvania.
La principal hipótesis es que el ejemplar fue adquirido como mascota exótica y posteriormente liberado por su propietario. Aunque una sola piraña difícilmente puede establecer una población, las autoridades advirtieron que abandonar animales exóticos en ecosistemas locales puede provocar consecuencias imprevisibles para otras especies.
La Comisión de Pesca y Barcos de Pensilvania recordó que mantener determinadas especies exóticas implica una responsabilidad. Estos animales pueden requerir cuidados especializados, alimentación específica y condiciones ambientales difíciles de reproducir en un hogar.
“Es una responsabilidad de por vida”, explicó el portavoz de la comisión, quien advirtió que la liberación de especies exóticas en las aguas de Pensilvania es ilegal.
Después de la captura, Michael Coffey informó que se encargó del ejemplar de manera humanitaria, siguiendo las recomendaciones de las autoridades. El caso sirve como recordatorio de que las mascotas exóticas nunca deben ser abandonadas en ambientes naturales, incluso cuando sus propietarios creen que están devolviéndolas a un entorno adecuado.



