El caso comenzó con una conversación en un celular y terminó con un arresto. El 15 de marzo, en Oakland, California, autoridades detuvieron a Rubén Aguilar Aguilar, de 29 años, tras la denuncia del padre de un menor de 11 años que logró rastrear los mensajes que su hijo intercambiaba con el sospechoso.
“Muchos confiaban en él”: acusan a activista religioso de abuso a menor y surgen más testimonios en Oakland
"Me invitaba a ir a conocer lugares… yo ya sabía que iba por otro camino”, dice una de las presuntas víctimas del activista religioso arrestado en Oakland, tras ser acusado de abuso a un menor de 11 años. Ahora, surgen otros testimonios y autoridades investigan.
La investigación, según la fiscalía del condado de Alameda, derivó en 17 cargos en su contra, entre ellos abuso sexual agravado a menor, sodomía y posesión de material de abuso infantil. El proceso judicial sigue en curso y las autoridades mantienen la presunción de inocencia mientras avanza el caso.
De acuerdo con el reporte, el contacto inicial se dio a través de WhatsApp, con conversaciones sobre videojuegos. Luego, según la denuncia, el sospechoso habría ofrecido dinero al menor con la presunta intención de concretar un encuentro.
“Me ofrecía dinero y me invitaba a ir a conocer lugares, pero yo nunca salí con él… yo ya sabía que iba por otro camino”, relató otro joven presunta víctima, hoy de 18 años, cuya identidad se mantiene bajo reserva.
El arresto no solo activó la investigación formal, sino que abrió la puerta a otros testimonios. Durante el seguimiento del caso, esta segunda persona, aseguró haber tenido contacto con Aguilar años atrás.
“Lo conocí en la iglesia”
“Lo conocí en la iglesia”, dijo. “Empezaba a molestarme y yo le dejaba en visto, y me mandaba videos, mensajes… uno quedaba ahí como asustado”.
Al ser consultada sobre el contenido, afirmó que se trataba de material de carácter sexual. “Sí”, respondió cuando se le preguntó si eran imágenes íntimas.
Las autoridades no han confirmado públicamente la totalidad de estos testimonios como parte formal del expediente, pero sí han señalado que existe la posibilidad de más víctimas y han pedido a la comunidad que entregue información de forma anónima.
El caso ha generado reacciones en la comunidad latina de Oakland, donde Aguilar era conocido por su actividad en redes sociales, en las que compartía contenido de carácter religioso.
“Muchos tenían confianza en él”, dijo Crescencio Ramírez, de Radio B’alam en Oakland. “Puede ser que el paisano de nosotros es cristiano, pero resulta que él tenía otra mente”.
En redes sociales también circula un video publicado por el propio Aguilar en el que varios menores lo felicitan por su cumpleaños, fechado el 19 de febrero. Ese contenido ha sido citado por miembros de la comunidad como un elemento que refuerza la preocupación sobre su cercanía con menores.
Padres cuidado con el "online grooming"
El caso no se limita a una denuncia individual. Se inscribe dentro de una tendencia que autoridades federales y estatales han documentado en los últimos años: el aumento de delitos de captación de menores en línea, conocidos como “online grooming”.
Datos del National Center for Missing & Exploited Children señalan que en 2023 —último año con cifras consolidadas— se recibieron más de 36.2 millones de reportes de posible explotación infantil en línea en Estados Unidos. De esos, más de 1.1 millones correspondieron a casos de incitación o manipulación de menores por internet.
A nivel nacional, el FBI reporta más de 3,000 denuncias anuales de este tipo de delitos, con un crecimiento sostenido desde 2020.
En California, el California Department of Justice ha documentado más de 15,000 casos de abuso sexual infantil en su último informe consolidado. A esto se suman cerca de 80,000 reportes de abuso infantil al año, de los cuales aproximadamente uno de cada diez involucra abuso sexual.
El patrón descrito por las autoridades coincide con lo reportado en este caso: un primer contacto digital, seguido de la construcción de confianza, ofrecimientos económicos y, posteriormente, el intento de escalar a interacciones de carácter sexual o encuentros físicos.
“Como ahorita existen plataformas como Roblox y otras, entran llamadas para sacar a los niños que caen en esos engaños ofreciendo dinero para jugar”, explicó Crescencio Ramírez. “Hay que tener mucho cuidado”.
El padre del menor afectado también hizo un llamado a otros padres. “Cada padre debe tener el control de sus hijos”, dijo, al referirse al uso de redes sociales y videojuegos en línea.
Las autoridades han insistido en la importancia de preservar evidencia en este tipo de casos. Recomiendan no borrar conversaciones, tomar capturas de pantalla y reportar de inmediato a la policía local o a la línea nacional de denuncias del NCMEC, conocida como CyberTipline.
En Oakland, la policía ha habilitado el número 510-238-3641 para recibir información relacionada con este caso de manera anónima.
El proceso judicial contra Aguilar avanza mientras permanece bajo custodia en la cárcel del condado de Alameda.













