HOUSTON, Texas- El luto en la casa de Truss Gaines Colbert y Edward Allen tiene un nombre que se repite como un mantra: Jackson. No es solo el nombre que tendría el nieto que nunca cargarán, sino el símbolo de una tragedia que, según ellos, pudo evitarse.
"Un demonio en forma humana": padres de Ashanti Allen confrontaron al sospechoso de matarla a ella y a su propio hijo
El viernes 10 de abril, la señora Truss Gaines Colbert supo que algo andaba mal antes de terminar de leer un mensaje de texto. No era el tono de su hija, Ashanti. Horas después, la confirmación del horror: la joven, que apenas podía caminar por un embarazo de riesgo, había sido sacada de su hogar bajo engaños y luego fue estrangulada presuntamente con un cordón. Hoy, con el sospechoso tras las rejas, la familia clama por una justicia.
La captura de Kevin Faux, identificado como el padre del bebé y pareja intermitente de Ashanti, trajo consigo un alivio amargo.
" Bailé con su música favorita cuando me enteré del arresto", confesó la señora Truss a N+ Univision 45, intentando aferrarse a la alegría de la justicia rápida, aunque el peso de la pérdida la hunda de nuevo segundos después.
"Estoy feliz de que lo atraparan en días y no en meses, pero mi hija sigue sin estar aquí", añade el señor Edward, con la voz quebrada por la realidad de una silla vacía en su hogar.
Madre de Ashanti Allen sospechó tras recibir mensaje
Ashanti Allen era una joven dedicada al sector médico, una vocación que eligió para cuidar a su madre enferma. Trabajaba en el Hospital Benton y, pese a un embarazo que la mantenía débil y dependiente de una silla de ruedas por momentos, gestionaba su vida con orden.
El engaño final ocurrió en su propio apartamento. Teresa recuerda haber recibido un mensaje desde el teléfono de su hija el 10 de abril del 2026.
La intuición materna no falló: " Supe al instante que ella no escribió eso". Al llegar a la vivienda, el escenario era desolador por lo que faltaba: Ashanti no estaba, pero su maleta para el hospital y las cosas del bebé permanecían allí, intactas.
Las cámaras de seguridad del complejo mostraron la última imagen de la joven con vida: salía del edificio junto a Kevin. Para sus padres, no hay duda de que fue sacada bajo falsas pretensiones, aprovechando su vulnerabilidad física.
Rastrearon el teléfono de Kevin Faux
Horas después de la desaparición, Xavier, hermano de la víctima, rastreó el teléfono de Ashanti hasta la casa de la madre del sospechoso. Allí, la confrontación fue surrealista. Kevin llegó conduciendo el vehículo de la señora Truss Gaines Colbert.
"Le arrebaté las llaves y le pregunté dónde estaba mi hija. Dijo que no la veía desde hacía una semana, pero tenía mi coche", relata Truss.
En medio de la confusión y ante la demora de cuatro horas de la policía para realizar un chequeo de bienestar, el sospechoso logró entrar por el teléfono de la víctima y escapar. Estuvo prófugo hasta su reciente captura.
Un llamado urgente a romper el silencio
Para Edward Allen, la tragedia es una lección para la sociedad y las autoridades. Su crítica al sistema es directa: si Kevin no hubiera sido liberado meses atrás, hoy estarían celebrando el nacimiento de Jackson.
"Si nos dicen que un ser querido está en peligro, tómenlo en serio. No lo ignoren porque sean adultos", clama el padre, refiriéndose a la respuesta inicial de las agencias de seguridad. Asimismo, hicieron un llamado a las jóvenes en relaciones abusivas para que rompan el silencio, incluso mediante códigos secretos con sus familiares.
" Ashanti nunca nos lo dijo. Si lo hubiéramos sabido, ella estaría aquí hoy", mencionó el padre.
El proceso ahora queda en manos del sistema judicial del condado de Harris. La familia Allen-Gaines espera que esta vez el peso de la ley sea absoluto.
Para ellos, Kevin no es solo un exnovio, sino un " demonio en forma humana" como lo describieron, que terminó con la vida de su propia descendencia.
La próxima vez que Truss vea a Kevin, no será en un video o una foto, sino frente a frente en un tribunal.

























