McALLEN, Texas.— Migrantes que cruzan el Río Grande en el sur de Texas ahora podrían enfrentar cargos adicionales por invasión de propiedad, una medida que forma parte del endurecimiento de la política migratoria federal y que ya comenzó a aplicarse en tribunales del Valle del Río Grande.
Migrantes ahora enfrentan cargos por “invasión de propiedad” en zonas militarizadas del Río Grande
Autoridades federales comenzaron a acusar a migrantes de invadir propiedad militar tras designar partes del Río Grande como zonas restringidas. Abogados advierten que la medida podría aumentar las penas y cambiar el procesamiento migratorio en la frontera sur.
De acuerdo con información publicada por ValleyCentral, fiscales federales iniciaron recientemente procesos penales contra personas detenidas tras ingresar a zonas declaradas áreas restringidas bajo control militar, además del cargo habitual por ingreso ilegal a Estados Unidos.

El primer arresto bajo este nuevo esquema ocurrió el 8 de febrero, cuando agentes de la Patrulla Fronteriza detuvieron a un hombre que cruzaba el río cerca de Mission, Texas.
Según el medio, las autoridades argumentaron que el área forma parte ahora de terrenos afiliados a la Base Conjunta San Antonio, lo que permite presentar acusaciones por entrar a propiedad federal protegida.
Zonas militarizadas en la frontera
La medida se deriva de acciones implementadas desde enero de 2025, cuando el gobierno federal ordenó reforzar la seguridad fronteriza mediante la creación de las llamadas Áreas Nacionales de Defensa en estados fronterizos como Texas, California, Arizona y Nuevo México.
Como parte del plan, más de 250 millas del lecho y la ribera norte del Río Grande fueron transferidas al control militar. En estos tramos se instalaron letreros y sistemas de audio en español que advierten que se trata de un área restringida y que cruzar puede derivar en procesamiento penal.
Además, unidades de la Guardia Nacional colocaron boyas en el río como parte del operativo de seguridad.
Nuevos cargos además del ingreso ilegal
Bajo este modelo, los migrantes pueden enfrentar tres acusaciones distintas: ingreso ilegal al país, entrada a propiedad militar con fines ilícitos y violación intencional de regulaciones de seguridad en instalaciones de defensa. Todos son delitos menores, aunque el último contempla penas de hasta un año de cárcel.
Primeros casos en tribunales federales
Uno de los primeros migrantes procesados bajo estos cargos se declaró culpable y recibió una sentencia de 30 días de cárcel. Documentos judiciales indican que el detenido reconoció haber escuchado advertencias transmitidas por altavoces antes de cruzar el río, pero decidió continuar.
En audiencias posteriores, otros migrantes también optaron por declararse culpables. La jueza magistrada Nadia S. Medrano señaló durante una comparecencia que se trataba de los primeros casos bajo este nuevo tipo de acusación en su tribunal.
Aunque fiscales federales recomendaron sentencias más largas con fines disuasivos, algunos acusados fueron condenados únicamente al tiempo ya cumplido en detención debido a que no tenían antecedentes penales en Estados Unidos.
Debate legal y posibles consecuencias
Abogados de inmigración advierten que, aunque las penas actuales puedan parecer menores, la inclusión de cargos adicionales podría tener consecuencias legales a largo plazo, especialmente si una persona vuelve a intentar ingresar al país.
Expertos legales también señalan que muchos migrantes probablemente acepten declararse culpables para evitar permanecer detenidos durante procesos judiciales más largos.








































