SAN ANTONIO, Texas — Una familia que había construido su vida en San Antonio decidió abandonar Estados Unidos y regresar a México, tras asegurar que una detención durante una parada de tráfico marcó un antes y un después en su estabilidad.
“Nos vimos orillados”, familia de San Antonio deja el país por temor a ICE tras supuesta detención injustificada
Una familia que vivía legalmente en San Antonio decidió abandonar Estados Unidos tras una detención en una parada de tráfico. Afirman que el temor a ICE y una acusación que consideran injusta los llevó a tomar la decisión de regresar a México.
De acuerdo con su testimonio, la familia vivía legalmente en la ciudad desde hacía casi cinco años, con empleo, escuela y una rutina estable. Sin embargo, afirman que una situación ocurrida en octubre de 2025 cambió por completo su percepción de seguridad.

Detención durante una parada de tráfico
Según el relato de María Katsouris, todo ocurrió la mañana del 9 de octubre de 2025, cuando fue detenida durante una parada de tránsito en el área de Alamo Heights, mientras llevaba a su hijo a la escuela.
La mujer asegura que f ue acusada de conducir bajo posible influencia de alcohol, aunque afirma que una prueba toxicológica resultó negativa. Aun así, pasó un día en la cárcel y posteriormente enfrentó un cargo que considera injustificado.
“Jamás me imaginé que se iba a convertir en la mentira y la injusticia más grande que he vivido en mi vida”, relató María.
Miedo constante los hace modificar su rutina
Tras el incidente, la familia asegura que comenzó a vivir con miedo constante a posibles detenciones migratorias, lo que afectó su vida diaria.
María explicó que incluso modificó su rutina para evitar exponerse en la salida escolar de sus hijos.
“Hacía todo para evitar ir a la salida de la escuela de mi hijo”, dijo.
La familia también señaló que contrató un abogado, lo que representó un fuerte impacto económico, pero aseguran que el temor no desapareció.
Decisión de dejar Estados Unidos y regresar a Guanajuato
Con el paso de los meses, la familia tomó la decisión de vender sus pertenencias y regresar a México a finales de marzo, estableciéndose actualmente en el estado de Guanajuato.
A pesar de que tenían planes de tramitar la residencia permanente y mudarse a Austin, aseguran que la incertidumbre los obligó a cambiar de rumbo.
“No fue una decisión voluntaria, nos vimos orillados a hacerlo por nuestra seguridad”, expresó la familia.
Impacto emocional y futuro incierto
El caso también ha tenido un fuerte impacto emocional en los menores, Sebastián, de 11 años, y Elena, de 7, quien cuenta con una discapacidad auditiva.
La familia afirma que el proceso ha sido difícil, especialmente por la separación de su vida en Texas y los planes que tenían a futuro.
Desde México, aseguran que esperan que su situación legal se aclare y que en algún momento puedan regresar a Estados Unidos, pero esta vez sin temor.













