El USS Abraham Lincoln regresó a su base en la bahía de San Diego este jueves tras prestar apoyo en la guerra de Irán durante un despliegue récord de 265 días ininterrumpidos en el mar, el cual incluyó informes sobre el deterioro de las condiciones entre su tripulación.
Estrés y problemas de salud mental: así regresa la tripulación del USS Lincoln tras 265 días ininterrumpidos en el mar
El USS Abraham Lincoln atrajo la atención nacional tras los reportes de estrés y problemas de salud mental entre la tripulación, así como de escasez de suministros durante su misión en la guerra de Irán.
Decenas de marineros permanecieron en la cubierta superior del portaaviones mientras este se deslizaba frente al panorama urbano del centro de San Diego y se aproximaba al muelle, donde familias entusiasmadas esperaban con flores, globos y cencerros.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, voló hacia el portaaviones el miércoles para otorgar a la tripulación la Citación Presidencial de Unidad ( Presidential Unit Citation), el más alto honor que puede recibir una unidad y que suele reservarse para logros significativos en combate.
Hegseth rechazó lo que calificó como intentos de convertir al “Lincoln en una especie de símbolo, un símbolo de disfunción, de baja moral o de una misión fallida”.
El portaaviones atrajo la atención nacional tras los reportes de estrés y problemas de salud mental entre la tripulación, así como de escasez de suministros, incluidos alimentos y productos de higiene, durante su misión en la guerra de Irán.
Padres conocerán a sus bebés y esposos regresarán con sus familias
Entre los primeros en desembarcar una vez que el buque atraque en la base naval de Coronado habrá 64 padres que conocerán a sus bebés por primera vez, según informó la Marina.
A la espera de que el Lincoln trajera a su esposo de vuelta a casa, la marinera Kathy Monterrosa sostenía a su hija de seis meses, Sarahi, vestida con un pequeño traje marinero azul y blanco.
“Es nuestra bebé del despliegue”, dijo Monterrosa, originaria de Virginia Beach, Virginia.
“Ahora somos personas diferentes; ahora somos padres”, afirmó. “Definitivamente maduramos desde la última vez que nos vimos”.
Comentó que fue difícil enterarse de las condiciones a bordo mientras estaba embarazada. “Lloraba mucho y estaba preocupada. No sabía si él estaba bien o no”, señaló.
Cuando finalmente pudo comunicarse con su esposo, él le dijo que la situación era “bastante mala”.
Alma Solano Vélez contó que su esposo le dio a su familia una extensa lista de las comidas que ha estado anhelando durante los últimos 10 meses: rabo de toro, pollo a la barbacoa, brócoli y empanadas de camarón, entre otras.
Él le había contado a su esposa sobre “la falta de comida y de duchas” a bordo y estaba ansioso por ver a su hija, quien cumplió 4 años mientras él estaba fuera, explicó ella.
La Marina minimiza problemas en el USS Licoln
Inicialmente, la Marina restó importancia a cualquier problema durante el despliegue, y el presidente Donald Trump comentó en agosto que el prolongado despliegue del Lincoln “no era ni de lejos lo suficientemente largo”.
Hegseth dijo a la tripulación que “lo que hace diferentes a las Fuerzas Armadas, a la Marina de EEUU y a todos estos marineros es que se adaptan, son resilientes y se sobreponen: aun así, cumplen la misión”.
El portaaviones zarpó de San Diego en noviembre y llegó a Medio Oriente en enero. Las fuerzas de Estados Unidos e Israel lanzaron ataques aéreos contra Irán el 28 de febrero.
Sin embargo, los líderes de la Marina terminaron reconociendo con el tiempo que hubo algunos problemas a bordo.
En agosto, el secretario interino de la Marina, Hung Cao, afirmó que el Lincoln mantuvo un suministro adecuado de alimentos, pero explicó que, debido a que las operaciones de combate limitaron las oportunidades de reabastecimiento, las opciones de menú se redujeron de dos a una por un corto período. En una carta dirigida a un legislador demócrata que solicitaba información, señaló que se sirvieron cuatro comidas nutricionalmente balanceadas al día.
Tras más de 10 meses en el mar, la tripulación del Lincoln hizo una escala en Tailandia a principios del mes pasado, en su trayecto de regreso desde Oriente Medio.
Intentos de suicido al interior del USS Lincoln
Los despliegues navales extendidos pueden desgastar a los miembros del servicio que permanecen alejados de sus hogares durante largos períodos, además de aumentar la presión sobre el buque y sus equipos.
La Marina informó a los legisladores que ocho marineros intentaron suicidarse durante este despliegue récord, aunque los expertos señalan que esa cifra es baja dentro de un grupo de combate de 6,000 marineros a lo largo de 10 meses.
De acuerdo con la citación que Hegseth leyó a la tripulación, el Lincoln y su grupo de combate ejecutaron 3,693 misiones de combate, lanzaron 450 misiles de crucero Tomahawk, derribaron 77 drones de ataque unidireccionales, hundieron 64 buques de guerra iraníes y destruyeron 21 misiles de crucero antibuque.
El Lincoln, que batió el récord de días consecutivos entre escalas en puerto, es el segundo portaaviones en soportar un despliegue inusualmente largo en apoyo a la guerra contra Irán y en recibir posteriormente la Citación Presidencial de Unidad.
En mayo, Hegseth se reunió con la tripulación del USS Gerald R. Ford tras su regreso de un despliegue de 326 días, el más largo para un portaaviones en los últimos 50 años y un récord en la era posterior a la guerra de Vietnam. Sin embargo, ese despliegue no incluyó tantos días ininterrumpidos en el mar como el periodo de 265 días del Lincoln.
Otro portaaviones, el USS George Washington, con base habitual en Asia, relevó al Lincoln en Oriente Medio en el mes de agosto.










